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Historia del Zorro

Capítulo 16: La serie de Disney (1957)

Parte 2

Un dato loco contundente que explica por qué la serie de Disney cosechó su mayor fandon en Argentina y otros países latinos en lugar de los Estados Unidos.

«Es educado, pero los malvados huyen cuando ven al Zorro. Es amigo de los débiles, de los pobres y de los mansos, este singular señor Zorro».

Esa estrofa de la canción compuesta por Norman Foster, que sintetiza a la perfección el ADN del personaje de Johnston McCulley, en el país del Tío Sam, fue censurada por el canal ABC.

En ese momento consideraron que sonaba demasiado subversiva.

Los pobres y los mansos no pueden tener una figura de ficcion heroíca que los defienda porque les trasnmite nociones equivocadas y la idea es que sigan controlados.

En tiempos donde los negros tenían una sección especial en los colectivos, ya que no podía integrarse con los blancos ni entrar a determinados lugares, los ejecutivos del canal consideraron que la letra del señor Foster trasmitía algunos conceptos perjudiciales para la sociedad de ese momento.

Al margen de este detalle que no es una cuestión menor, para los espectadores norteamericanos resultaba mucho más cercana la figura de un ranger como el Llanero solitario que se acercaba a su identidad cultural, que un rebelde forajido que combatía las autoridades de un país invasor para impartir justicia y equidad entre los humildes.

Podían disfrutarlo (y de hecho lo hicieron) pero nunca sentirían al personaje con la misma pasión que los pueblos latinos.

Un tema que  Guy  Williams y sus compañeros de reparto recién descubrieron 15 años después del final de la serie.

El 10 de octubre de 1957 se estrenó la serie del Zorro y fue un momento histórico para la industria de la televisión estadounidense.

Disney rompió todas las reglas al crear un entretenimiento que tenía la calidad artísitica de una superproduccion cinematográfica y convertía a la competencia en producciones baratas clase B.

Ni siquiera los viejos seriales del personaje habían tenido semejante puesta en escena y ya desde las primeras escenas la trama cautivaba a una nueva generación de espectadores.

Para Walt era importante establecer de entrada que este no era el Zorro pistolero que había primado en la última década sino que traía de regreso al justiciero original de la literatura.

Por ese motivo la secuencia inicial enseguida muestra a Wlliams durante una práctica de esgrima,  con el fin de representar las habilidades del protagonista y el camino por donde se encaminaría la acción.

No obstante, el primer impacto venía con la introducción del porgrama que contaba con una apertura magnífica y un tema musical que estaba destinado a convertirse en un clásico.

En apenas 50 segundos resumía a la perfección el concepto del héroe con una melodía muy pegadiza que quedaba registrada en la mente del público.

El tema fue una colaboración entre Norman Foster y George Burns, compositor de numerosos clásicos del Disney como La bella durmiente, 101 dálmatas, El libro de la selva,  Cupido motorizado, La espada en la pidra y los Aristogatos.

Foster venía del género pulp donde dirigió varios filmes con los detectivos asiáticos Charlie Chan y Mr.Moto que fueron populares en los años ´40.

Disney le delegó la canción de la apertura a raíz del trabajo que había realizado previamente en la miniserie de David Crockett.

El programa se filmó en blanco y negro ya que Walt consideraba que era una estética más romántica y evocaba mejor el tributo a los viejos seriales que planteba la propuesta.

Una particularidad del Zorro es que a diferencia del resto de las series televisivas de aquellos días, que ofrecían episodios autoconclusivos, en este caso se elaboraban arcos argumentales que tenían una continuidad durante varios episodios.

Otra referencia a los viejos seriales de Hollywood.

En lo personal creo que lo mejor de esta encarnación del justiciero se encuentra en los primeros 13 capítulos con el ciclo del Capitán Monasterio.

Una vez que muere el villanos y Britt Lomond queda afuera del reparto la serie nunca recupera el mismo atractivo.

Por supuesto sigue siendo entretenida pero ninguno de los villanos que vinieron después estuvieron a la altura de lo que hizo Lomond con Monasterio.

Era una antagonísta brillante que nunca caía en la carictaura y contaba con diversos matices en su personalidad.

Ni hablar en las secuencias de acción que ofrecieron momentos estupendos entre Lomond y Williams.

El problema con Britt fue que el Capitán Monasterio tuvo una recepción tan calurosa por parte del público que las cartas de la gente que recibía Disney superaban a las que estaban destinada para Williams.

Durante las primeras semanas de emisión el actor que encarnaba al malo opacó a la estrella principal y eso representaba un enorme problema para el estudio.

En primer lugar porque Walt entendía que sólo podía haber una estrella y por otra parte tampoco podía ser el villano.

Por ese motivo Monasterio es eliminado en el capítulo 13 que concluye el primer ciclo argumental.

Este período luego se resumió en una película para los cines que se tituló The Sign of Zorro.

Para mantener la misma calidad artística en la secuencias de acción en adelante los enemigos del héroe tuvieron como doble a Albert Cavens, el hijo del maestro de esgrima Fred Cavens que supervisaba las coreografías.

El Zorro fue un enorme éxito comercial para el canal ABC y Disney pero recibió las críticas negativas de la prensa por la ausencia de una presencia femenina fuerte.

En la reseñas de 1957 se le objetó al programa que el protagonista no presentara ningún interés romántico por las mujeres y pasara demasiado tiempo junto a su asistente sordo mudo.

Estos muchachos no entendían que el pobre Don Diego tenía un par de quilombos con la situación que vivía su pueblo como para andar ocupado con citas amorosas.

Para calmar a la fieras en la segunda temporada Disney incorporó a Jolene Brand como la joven Ana María Verdugo que equilibraría esta cuestión.

Tras la partida de Lomond el gran beneficiado fue Henry Calvin cuyo Sargento Garía pasó a tener un mayor protagonismo.

Entre los artistas invitados sobresalierone especialmente César Rómero, el recordado Joker de la serie de Batman con Adam West y Annette Funicello, quien en la década siguiente trascendería como la gran estrella femenina del subgénero de la Beach Party.

(Un tema que trataré en mi Top 250 dedicado a la comedia.)

Lamentablemente pese a los excelentes índices de audiencia, la serie sólo duró dos temporadas debido a una larga disputa legal entre Walt Disney y el canal ABC por los derechos del personaje.

Para resumirlo porque es un tema muy extenso y aburrido desde los técnico, la emisora se queria adueñar del Zorro, el Micley Mouse Club y los especiales de antología que se emitían los domingos.

Eventualmente llegaron a un acuerdo pero la disputa fue tan larga que para el momento en que concluyó la popularidad del Zorro se había apagado en los Estados Unidos.

Disney estrenó en los cines Zorro The Avenger que resumía seis episodios de la segunda temporada pero no alcanzó, en Estados Unidos los espectadores tenían otros intereses.

Sin embargo a nivel internacional se empezó a gestar un fenómeno de culto que terminaría por sorprender a su protagonista.

Continuará.

 

 

 

12 comentarios en «Historia del Zorro»

  • Perdon el fuera de tema pero estoy ansioso desde el jueves, vas a reseñar la ultima de Thor????

  • pues en la epoca de la guerra fria no era muy conveniente para los gringos que un personaje se declarara defensor de los oprimidos, como superman que paso ser el campeon de las clases bajas a un icono americano

  • Excelente Hugo.
    Algo que siempre me asombro de esa serie es la calidad general del producto.
    Es decir, uno ve las escenas de accion y son impresionantes, incluso al dia de hoy.
    Sobre todo cuando lo pongo en comparacion de algunas series o peliculas donde las escenas de accion parecen un chiste.

  • No Guille con una película de Waititi en mi vida ya tuve suficiente. No tengo nada para aportar.

  • Excelente Hugo, interesantísimo material para todos los apasionados por esta encarnación del Zorro. Muchas veces se dijo que una historia es tan buena como su villano y eso es lo que pasó con Monasterio. Creí que la crónica de esta serie terminaba acá, pero por lo que veo falta una tercera parte, tremendo.

  • Esta etapa es la infancia de todos!
    Recuerdo hace años tenía una revista de corta duración, planetaTV, que tenía un informe muy bueno de esta serie. Creo que la perdí..
    Siempre lo vi como un héroe más latino. Al menos a mí, la segunda peli de banderas se sintió como una traición cuando el zorro se volvió pro-yanki!
    Don DIego se revolvía en la tumba!

  • Es imposible no haber visto esta serie si sos argentino.

    La verdad que es una joya, tiene ese espíritu de aventura que trasciende el tiempo y las generaciones, cómo por ejemplo Indiana jones.

    Y se le suma el hecho de ser uno de esos casos particulares dónde el producto si bien es de origen extranjero se lo adopta como si fuera nuestro… Cómo los Simpsons, los Ramones, etc.

    Ahhh y la musiquita que suena cuando está Bernardo en pantalla al día de hoy la silbo al hacero alguna tarea doméstica… Jajajjaja

  • Hola. Muy buena tu serie con la historia de este gran personaje que alegró mi infancia. Me gustaría hacerte una pequeña aclaración: el capitán Monasterio no muere, sino que es arrestado junto a un cómplice después de acusar a Diego de la Vega de ser el Zorro. Don Diego zafa porque aparece Bernardo disfrazado y todos toman por loco a Monasterio

  • Hugo, creo que entre los latinos también pegó por nuestras raíces, desde chiquitos venimos estudiando a nuestros próceres que pelearon contra los invasores españoles, entonces El Zorro vendría siendo casi un amigo de San Martín en nuestro inconsciente colectivo.

    Aparte era un disfraz fácil de hacer para las madres con pocos recursos y mucha maña, tafeta negra y pum, ya tenías el disfraz para el pibe. Ni hablar de que encima usaba espadas y la generación del 80′ entre He-Man, Leon-O y demases amamos las peleas así.

  • Posta que estaba re creído que Monasterio moría… Peleando arriba del techo, pero no, esa es otra muerte. Por ahí Walt se guardó la carta de traerlo de vuelta en el futuro.
    El arco de El Águila está bueno también. Hay cosas buenas en todos los arcos. Cuando está un tiempo en Monterrey, con la Señorita Verduzco, el caballo blanco (Fantasma), y el padre le blanquea que sabe, y se «suma al equipo», también…
    Es una serie sin baches. Como el Superagente 86… Series inmortales.

    Saludos

  • Creo que lo que le falto fue un buen cierre, obvio no hay enemigo tan carismático como Monasterio (e inteligente, es el único que lo descubre) pero si hubiera terminado en el arco del Águila hubiese sido más que un digno cierre. Leí hace poco que hay una temporada 3 que son pocos capítulos y nunca fueron doblados, en que un amigo de la infancia de Don Diego lo quiere desenmascarar y ahí fue cuando terminó realmente

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