Reacher: de las novelas de Lee Child a la serie de TV
A Reacher lo descubrí a finales de los años 90, cuando las novelas de Lee Child aparecieron en formato pocket en inglés.
El personaje surgió en la misma época que Atticus Kodiak, el guardaespaldas creado por Greg Rucka, que presentó una propuesta similar y terminó opacado por el suceso de Child.
En su momento fue algo diferente frente a otras propuestas que se ofrecían en el género policial.
Killing Floor, la novela que introduce al protagonista, tenía una marcada influencia del neo-western y reimaginaba el superclásico Bad Day at Black Rock (1955), con Spencer Tracy, que inspiró numerosas propuestas similares.
Entre ellas, First Blood, de David Morrell, que dio origen a Rambo.
Un gran período para la literatura de acción que en aquellos días tenía a Tom Clancy en su mejor momento.
Por entonces venía de publicar el spin-off de la saga de Jack Ryan, Operación Rainbow, cuyas escenas de tiroteos hasta la fecha no pudieron ser superadas.
Child representó un soplo de aire fresco en el género y enseguida cosechó una comunidad importante de seguidores.
Killing Floor luego tuvo cuatro precuelas, la saga se volvió interminable y ahí me perdió por completo.
Lo mismo me pasó con las propuestas del detective Alex Cross, de James Patterson, que terminó víctima del síndrome Kevin Feige de las sagas interminables.
El método creativo de Lee Child

El caso de Child es muy interesante por la manera en que aborda su proceso creativo.
A diferencia de otros autores, como el mencionado Patterson, que planifican de antemano la trama de misterio, el autor británico nunca tiene idea de qué tratará la historia.
Comienza con una oración inicial y se deja llevar por su imaginación.
Stephen King tiene un estilo parecido, con la diferencia de que Child es más efectivo a la hora de cerrar las intrigas de sus novelas.
A quienes les interesen estos temas les recomiendo buscar el libro Reacher Said Nothing: The Making of Make Me, del periodista Andy Martin, que cubrió en detalle el proceso creativo de la novela número 20 de Reacher, Make Me.
Un trabajo fantástico que detalla el método de trabajo de Lee Child y los diversos rumbos que toman las novelas al no contar con una planificación definida.
Del cine a la serie

Reacher tuvo dos adaptaciones cinematográficas en 2012 y 2016, protagonizadas por Tom Cruise, que funcionaron en la taquilla pero fueron rechazadas por el fandom del autor debido al casting principal del personaje.
Parte del encanto de Reacher es que es un gigante sagaz que se desempeña como una fuerza de la naturaleza, y Cruise, debido a su contextura física, no tenía chance de darle vida al antihéroe de los libros.
A raíz del descontento de los fans, Child decidió relanzar el personaje en la televisión bajo el mismo sello de Paramount. En esta oportunidad, la serie encontró el casting perfecto en Alan Ritchson.
Un hallazgo notable que forma parte de esos casos extraordinarios donde el actor parece salido de la fuente literaria.
Curiosamente, la serie de Paramount en su primera temporada toma el riesgo de adaptar nuevamente la trama de Killing Floor, en la que se basó el primer film de Cruise.
La diferencia es notable y los realizadores aprovechan desde las primeras escenas la presencia física de Ritchson para establecer al personaje.
En el formato televisivo, el argumento tiene la chance de seguir con más fidelidad el texto original e inclusive expande la introducción del protagonista con flashbacks relacionados con su pasado.
En materia de acción, esta versión recupera la brutalidad de las peleas habituales de Reacher, que cuentan con coreografías estupendas.
Un panorama muy diferente al desastre que hicieron con la serie de Jack Ryan, escrita por gente que jamás tocó una novela de Clancy.
En la serie de Reacher, Child es parte de la producción y se nota en el cuidado del producto final.
Otra particularidad interesante de la serie es que cada temporada adapta una novela diferente del personaje y, en consecuencia, los conflictos tienen una resolución definida.
La segunda temporada, que no me enganchó, se basa en la novela 11, Bad Luck and Trouble, una rara ocasión donde Child desarrolló la trama en tercera persona, y luego remonta notablemente en la tercera con la adaptación de Persuader (tomo 7), que explora la colaboración de Reacher con la agencia DEA.
Los productores afinaron la puntería con la elección de los libros y la nueva entrega que se estrenó hace poco adapta otro título popular de la saga, como fue Gone Tomorrow, relacionada con la temática de terrorismo.
Por su parte, Alan Ritchson, que evoca el arquetipo de los héroes de acción de los años 80 y 90, hace poco estrenó Motor City, que pasó sin pena ni gloria por los cines.
El tráiler me pareció interesante, por lo que la comentaré cuando se encuentre disponible, ya que dudo que pase por los cines locales.
No leí las novelas; vi las películas que me gustaron y la serie. La serie esta mucho mejor que las películas. Estoy siguiendo la ultima temporada y la verdad es que esta temporada la vi con una impronta mas trepidante que las anteriores desde el inicio ( las anteriores temporadas se veía luego de la mitad de la misma, que viraba desde el suspenso a la acción) . Ya desde la escena inicial que es bastante impactante para lo que se ve en serie da la idea de lo que viene.
Alan Ritchson lo hace genial… y creo que es el rol de su vida, veremos como lo explota… pero el tipo tiene presencia y no es de piedra como algunos actores que vienen del palo de la WWE , seguramente porque el viene del lado de la actuación y no de la lucha libre.