Epic: The Musical el fenómeno que reinventa La Odisea
Epic: The Musical desarrolla una adaptación musical de La Odisea a través de nueve álbumes conceptuales que recrean los diversos pasajes del poema épico de Homero.
El proyecto creado en 2019 por el compositor puertorriqueño Jorge Rivera-Herrans ya hizo historia entre los grandes fenómenos de culto de la era digital.
Varios lectores me lo habían recomendado (¡gracias, Valentina!) y no había encontrado el tiempo para disfrutarlo.
La historia destrás de esta producción es tan interesante como su contenido.
El musical que nació en las redes sociales
En lugar de enviar un guion a los circuitos teatrales tradicionales, Rivera-Herrans utilizó TikTok, YouTube e Instagram para comunicarse con el público y recibir feedback de los avances que compartía en esas plataformas.
Además, realizó audiciones abiertas en las redes sociales para conformar un elenco de intérpretes independientes, sin necesidad de acudir a las grandes agencias de talentos.
El lanzamiento de la primera saga (que cubre los hechos de la Guerra de Troya) acumuló más de 2,5 millones de reproducciones en sus primeros tres días en Spotify, y los discos posteriores llegaron a dominar los primeros puestos de las listas globales de iTunes y las plataformas de streaming.
A raíz de la popularidad de Epic, numerosos realizadores de YouTube crearon storyboards animados para cada canción, que acumularon millones de reproducciones.
Hace poco se anunció en la prensa que los discos de Rivera-Herrans serán adaptados en una película de animación producida por Jerry Bruckheimer, con la supervisión del compositor.
Mi experiencia con Epic
Disfruté muchísimo de esta propuesta.
Toda la emotividad que brilló por su ausencia en la película de Christopher Nolan la encontré en esta versión, que destaca entre las adaptaciones más creativas del poema.
Sería una enorme injusticia si la obra de Rivera-Herrans no terminara en el circuito teatral de Broadway en Nueva York o el West End de Londres
En la actualidad, esas carteleras están pobladas por musicales basados en películas de Hollywood. Epic, en cambio, ofrece una obra original que explora, a través de la música, los temas complejos que aborda el poema de Homero
Un detalle que me encantó es que cada canción tiene su propia identidad artística y los personajes están representados por un instrumento musical específico.
Por ejemplo, para expresar la humanidad y la astucia de Ulises se escogió la guitarra acústica, mientras que el piano rítmico y los sintetizadores orquestales evocan la sabiduría de Atenea.
Aunque el autor se inspiró en el animé y las bandas sonoras de los videojuegos, las canciones de Epic en mi caso me remitieron a la época dorada del cine de Disney, entre los estrenos de La sirenita y Tarzán.
Por eso no sorprende que Bruckheimer apostara por la animación en lugar de una producción live action, ya que es un gánero ideal para adaptar la saga de discos.
La influencia de los videojuegos se puede identificar en los encuentros del protagonista con Circe, el descenso al Inframundo y el enfrentamiento con Escila y Caribdis, que están orquestados como duelos de jefes de pantalla, que resultan emocionantes sin distorsionar la esencia de los personajes griegos.
El cambio más notable en la adaptación se relaciona con la monogamia de Ulises, quien se mantiene fiel a Penélope. De este modo, las intervenciones de Calipso y Circe son representadas como tentaciones psicológicas que vive el protagomista.
Ojalá el proyecto de la película salga adelante, porque será un espectáculo fascinante revivir las canciones de este musical en una pantalla de cine.
En el siguiente video pueden ver una excelente adaptación animada que reúne las nueve sagas de Epic: The Musical.