The Return (2024): la Odisea del trauma desnudo
Tras la popular miniserie de Hallmark de 1997, el poema de Homero encontró dentro del nuevo siglo su mejor adaptación en The Return.
Una producción de 2024 dirigida por Uberto Pasolini que representó el reencuentro cinematográfico de Ralph Fiennes y Juliette Binoche casi 30 años después de El paciente inglés (1996).
Esta película, desarrollada dentro del circuito independiente, no tuvo demasiada difusión pese a contar con una recepción positiva por parte del público y la prensa.
La particularidad de esta versión es que Pasolini opta por narrar exclusivamente los últimos cantos de La Odisea, centrados en el regreso a Ítaca y el enfrentamiento de Ulises con los pretendientes de Penélope.
A diferencia de la encarnación de Armand Assante que vimos en la nota previa, Fiennes no compone a un conquistador orgulloso, sino a un soldado roto y envejecido que sufre ataques de pánico y olvidó cómo ser rey.
Pasolini despoja al relato de los elementos fantásticos con el fin de explorar los daños psicológicos que genera la guerra.

De este modo, el Inframundo se convierte en un infierno interior que tiene lugar en la mente del protagonista, mientras que los monstruos clásicos son recuerdos de las atrocidades que cometió y presenció en Troya.
Esta mirada realista del trauma también se traslada al modo en que el director trabaja las secuencias de acción.
Los enfrentamientos de Ulises con sus enemigos no cuentan con una coreografía estilizada, sino que la violencia aparece como una explosión trágica, sangrienta y perturbadora, muy propia del cine de los años 70.
La paradoja de esta cuestión es que Pasolini, de alguna manera, captura a la perfección el concepto del Nostos (el dolor del retorno) al enfocar el conflicto en las dificultades del guerrero para reinsertarse en la sociedad tras 20 años de violencia.
Penélope también libra su batalla
Otra virtud interesante de este film la encontramos en la representación de la esposa de Ulises.
A diferencia de las obras previas, donde tenía un rol más pasivo, como la damisela que esperaba un milagro, Juliette Binoche sobresale como una mujer agotada pero implacable que sostiene un reino en ruinas mientras padece el acoso de pretendientes hostiles.
En esta película la actriz está excelente y la química con Fiennes, que sigue intacta, representa el principal pilar dramático de la trama.
Cabe destacar en los aspectos técnicos la puesta en escena minimalista y la dirección de fotografía, que capturan a la perfección la desolación de una Ítaca al borde de la guerra civil.
Aunque tal vez decepcione a los amantes de la fantasía por la ausencia de las clásicas criaturas míticas, The Return mantiene un ritmo dinámico y no se excede de las dos horas de duración.
Creo que su mayor debilidad, si querés objetarle algo, pasa por la simplificación de los personajes secundarios. El más afectado es Telémaco, interpretado por Charlie Plummer, quien termina estancado en el rol plano de un hijo resentido y sobrepasado por la crisis familiar.
Más allá de ese detalle, es una muy buena película que merece su recomendación.
Gracias por este recorrido de Ulises por la pantalla grande. Siempre he pensado que Odiseo es el Batman de la mitologia griega y hasta de la literatura occidental, todos los grandes autores pueden trabajar con el y crear una nueva versión de la historia y crear una nueva interpretación interesante. Homero lo retrató como un héroe sufriente, Sófocles lo hizo un político, Eurípides un demagogo, Virgilio un criminal de guerra, Dante lo mandó directo al infierno, Shakespeare lo deformó en un oportunista, Tennyson lo convirtió en el aventurero definitivo, Joyce en un burgués contemporáneo y la lista es tan larga que se necesitaría una monografía para abarcarlo todo. Lo sé, me leí la monografía. Ninguna obra occidental ha sido más reinterpretada que la Odisea.
Si es posible me encantaría si pudieras hacer una reseña del poema de Homero. Estaría encantado de conocer tus opiniones. También si tienes una traducción preferida. Gracias.
Fernando me encantó la comparación de Odiseo con Batman porque tiene muchísimo sentido. Ambos son personajes que sobreviven a sus creadores y cada generación encuentra una forma nueva de reinterpretarlos según sus propias inquietudes.
De hecho, una de las cosas que más me fascinó al preparar esta serie de notas fue comprobar justamente eso: cómo cada adaptación termina revelando más sobre la época en la que fue realizada que sobre la propia Grecia antigua. El Ulises aventurero del cine épico de los 50, el héroe traumatizado de The Return o incluso las versiones más experimentales son reflejos de preocupaciones culturales muy diferentes.
Y sí, la verdad es que una reseña dedicada exclusivamente al poema de Homero sería un tema apasionante. No prometo nada por ahora porque tengo una larga lista de pendientes, pero me dejaste pensando.
Muchas gracias por acompañar todo este recorrido de La Odisea que todavía no terminó.