Primera impresión de Tulsa King: Lo nuevo Taylor Sheridan

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En tiempos de Mundial de fútbol sumado al exceso de ofertas televisivas que se pueden encontrar en plataformas de streaming puede ocurrir que algunas cosas pasen desapercibidas, ya que es imposible estar al tanto de todo.

El domingo pasado se estrenó en Paramount + la nueva producción de Taylor Sheridan (Yellowstone), Tulsa King, protagonizada por Sylvester Stallone, que contó con un excelente piloto.

En apenas 45 minutos vende con mucha solidez la propuesta y te deja con ganas de conocer más sobre el protagonista.

En esta oportunidad el proyecto de Sheridan se concentra en el género gánster donde le da una vuelta diferente a una premisa familiar.

Stallone encarna a Dwight Manfredi, un mafioso que pasó 25 años en prisión por una causa de homicidio.

Al recuperar su libertad el clan para el que trabajaba, que ahora se encuentra liderado por una nueva generación, lo destierra a Oklahoma con el fin de mantenerlo alejado de la familia.

De ese modo Manfredi llega la tranquila ciudad de Tulsa donde no hay grandes índices de crímenes y violencia y busca reconstruir su propio imperio con actividades ilegales.

Sheridan juega con los contrastes culturales que generan la idea de un gánster de la vieja escuela en el mundo moderno de la actualidad donde ni siquiera sabe manejar un teléfono celular.

La gran sorpresa de Tulsa King se centra en el contenido humorístico que incluye la trama, un elemento muy inusual en las obras del productor.

Sly cuenta con varios momentos graciosos en lo que representa uno de los personajes más nefastos de su filmografía.

Desde su introducción queda claro que Manfredi es un tipo despreciable pero el modo en que lo encarna genera un enorme atractivo por saber más de su historia.

Un caso similar a lo que ocurría con Tony en Los Soprano.

No es casualidad en ese sentido que Tulsa King cuente con la realización de Terence Winter, productor ejecutivo de la emblemática de David Chase y el director Allen Coulter, quien fue responsable de numerosos episodios en varias temporadas.

Más allá de esta cuestión el gran gancho del programa pasa por disfrutar a Stallone en un rol muy divertido.

La escena que tiene en el primer episodio con un vendedor hipster de marihuana es fantástica y retrata una veta diferente de Sheridan a la hora de trabajar los diálogos con más humor.

La temporada constará de diez episodios y después de esta primera entrega la verdad que le tengo mucha fe.

Ojalá no decepcione porque tuvo un gran comienzo.

 

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2 comentarios

  1. La vi. Pinta buena. Le encuentro varios puntos en común con la serie Lilyhammer, que tiene el mismo argumento… con la locura total de que está basada en hechos reales.
    Lilyhammer me aburrió, porque no enganché con los actores. Estando Stallone, a esta le tengo toda la fe.
    A Yellowstone la sigo, y la recomiendo con fervor, como la versión mafiosa de Bonanza. Se nota un amor genuino de Sheridan y de Costner por la cultura del Oeste de USA. También me gustó la precuela, 1883, pero ahí hace un poco de ruido el excesivo protagonismo de la hija de la pareja. Demasiado Siglo XXI para ser creíble.
    Tulsa repite la tendencia de Yellowstone, de hacer queribles a tipos moralmente muy cuestionables.
    La que no vi del universo Sheridan es Major of Kingstown, la de Jeremy Renner.

  2. Me encantó el primer capítulo y el chiste de que comparó a una langosta con su «amigo» para hacer enojar a la religiosa fue tremendo. Es raro verlo hacer un papel así y con lo que se vió acá seguro nos va a traer mas momentos para seguir quieriendolo mas.
    Saludos»

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