Marty Supreme, retrato de un personaje incómodo
Marty Supreme trae de regreso al director Josh Safdie, quien junto a su hermano Benny (The Smashing Machine, 2019) fue responsable de Uncut Gems, un excelente thriller protagonizado por Adam Sandler.
En este nuevo proyecto, aborda el género del drama deportivo para crear una historia inspirada en la vida del jugador de tenis de mesa, Marty Reisman.
Una figura de esta disciplina que quedó en el recuerdo por su personalidad extravagante y actitud provocadora frente a los medios de prensa.
Marty Supreme: el anithéroe deportivo y el lado oscuro del sueño americano
De alguna manera, Reisman precedió a otros deportistas famosos como John McEnroe, Dennis Rodman y James Hunt, que también fueron noticia por la agitada vida social más allá de sus competencias.
Debido a que gran parte de su carrera tuvo lugar a fines de los años ´40, cuando el tenis de mesa no contaba con amplia cobertura mediática, su historia no es tan conocida.
Motivo por el cual Reisman es más recordado por haber sido dueño del club Riverside Table Tennis, un templo de la noche neoyorquina en la década de 1960, frecuentado por celebridades como Dustin Hoffman y el jugador de ajedrez Bobby Fischer.
Cabe destacar que la película de Safdie no elabora una biopic deportiva tradicional, sino que toma elementos de la vida de Reisman para desarrollar un relato que estudia las personalidades narcisistas y el lado oscuro del American Dream.

Timothée Chalamet redime su imitación plana de Bob Dylan con una tarea más compleja, que tiene matices interesantes y le permiten sobresalir como actor. Por lejos, su mejor labor desde Call Me By Your Name, de Lucas Guadagnino.
Un aspecto muy atractivo de esta propuesta es que Safdie y Chalamet sostienen el relato con un personaje que está lejos de ser un Rocky del tenis de mesa y despierta rechazo desde su introducción
En esa ambigüedad reside precisamente el mayor atractivo del film. Aunque Marty puede resultar exasperante no podés quitarle la vista de encima, y la trama resulta cautivante hasta el final.
Dentro del reparto secundario tienen sus momentos destacados Gwyneth Paltrow, Fran Drescher y el film también sorprende con participaciones curiosas del director Abel Ferrara, los ex jugadores de la NBA, T-Mac y Kemba Walker, el autor David Mamet, el ilusionista Penn Jilette (de la dupla Penn y Teller) y el campeón olímpico de tenis de mesa, Koto Kawaguchi.
Aunque Marty Supreme no se centra completamente en el deporte, priorizando la psicología del protagonista, el director logra una reconstrucción convincente de las competencias de los años ´50.
En el último partido, se luce especialmente la capacidad de Safdie para generar ansiedad y tensión, de manera similar a lo que consiguió en Uncut Gems.
Una buena recomendación, que tendrá una presencia destacada en la temporada de premios de Hollywood.
Peliculón, yo realmente la pasé muy bien y se me pasó volando.
Nunca sentí las Dos horas y media y tal cual decís, el tipo es un sorete egoísta, pero en algún punto querés que triunfe porque no puede ser que todo le salga mal.
Gran película.
Quizás consideres que exagero, pero habiéndola visto este año, creo que es la única cinta que redime un 2025 de terror y de yapa me amiga con un Chamelet que en lo poco que lo había visto no me había llamado ni en lo mas mínimo.
A dos doritos de los oscar, creo que cualquier premio que pierda (al igual que Avatar en los planos técnicos) es injusto.
No me pegó tanto como a vos Alquimista. Es una buena peli pero nada más. Algo que prima en las nominadas de este año.
La vi una vez y la borré de la cabeza, que es lo que me pasa con las mayorías de las cosas que se estrenan en estos días.
Lo mismo aplica a El agente secreto, cuya reseña sale esta semana, está bien, tiene un cierre desastroso pero se deja ver y no la repasaré otra vez. En el hype de ese film temés un verdadero caso de exageración.
Creía que estaba delirando o que venía de un mundo paralelo, porque a mí tampoco me pareció gran cosa El Agente Secreto, la seguimos en esa reseña.
Yendo a Marty Supreme se me hizo muy dinamica, sin minutos de sobra. Por momentos intentando emular a Uncut Gems desde lo estético y narrativo, aunque no llega al nivel de esa película es bastante entretenida y tiene un buen nivel de tensión.
Chalamet está muy bien, merecida nominacion al Oscar (en una terna que viene floja este año). Me hubiera gustado ver mas de Fran Drescher, siento que su personaje estaba pidiendo mas pantalla.
Y yendo específicamente a la terna de mejor película a los Oscar, por lo menos este año las nominadas son películas competentes, a diferencia de la entrega pasada que fue un papelon con Wicked y Emilia Perez.
Está vez no hay ninguna pavada de moda, tipo Barbie.
Hugo, viste Bacurau, la anterior del director de El agente secreto? es una genialidad.
Si Diego la vi y me gustó más.