Zona de riesgo: David Mackenzie y un correcto thriller de acción
Zona de riesgo ofrece una propuesta de acción competente que no decepciona en materia de entretenimiento, aunque no encuentre al director David Mackenzie en su faceta más inspirada.
Un realizador que se consagró en 2016 con el neo-western Hell or High Water y en los últimos años ofreció trabajos respetables como el drama histórico Outlaw King (2018) y el film de suspenso Relay (2024).
Su nueva obra es una producción más genérica que se asocia con esos productos de relleno que abundan en las plataformas de streaming.
Tres historias en una misma cuenta regresiva
Las autoridades policiales de Londres organizan la evacuación de un barrio cuando los obreros de una obra en construcción encuentran una supuesta bomba enterrada de la Segunda Guerra Mundial.
A partir de ese disparador el relato abre tres líneas argumentales que se desarrollan de manera paralela.
Por un lado tenemos el conflicto de un militar, interpretado por Aaron Taylor-Johnson, que intenta desactivar la bomba; una banda de criminales que aprovecha el caos para robar unos diamantes, y un vecino afgano cuya vivienda resulta afectada por el accionar de los ladrones.
A través de una narración dinámica, Mackenzie desarrolla esas tres historias que terminan por confluir en un mismo conflicto.
Por momentos queda la sensación de que es un film que también podría haber dirigido Guy Ritchie, si no estuviera ocupado con tantos proyectos a la vez, ya que el tono de la propuesta remite al estilo de cine de género que suele ofrecer.
El director hace un buen trabajo con el tratamiento del suspenso y las escenas de acción, que mantienen la atención del espectador en un espectáculo moderado que no se excede de los 96 minutos.
La propuesta se desinfla hacia el final con un cierre anticlimático que ata los cabos sueltos del guion de un modo apresurado, en una larga secuencia de flashback.
Sam Worthington, en el típico rol secundario que asume cuando no trabaja con James Cameron, al igual que Aaron Taylor-Johnson, ofrece una interpretación decente, mientras que Theo James (Divergente) encuentra el espacio para sobresalir un poco más con un personaje que presenta diversos matices en su personalidad.
Si bien Zona de riesgo funciona para distraerse un rato, se encuentra muy lejos de la jerarquía que tuvieron los mejores trabajos de Mackenzie.