El Disney olvidado: Episodio 18

jHoy: Mi cerebro es electrónico (1969).

La película que catapultó la carrera de , a los 18 años, como la gran estrella juvenil de Disney a fines de los años ´60.

Aunque empezó a trabajar en Hollywood desde que era un niño recién en la adolescencia consiguió llamar la atención de los grandes estudios.

Luego de aparecer en roles secundarios en un par de comedias de Disney, Kurt recibió la gran oportunidad de su carrera en 1969 cuando la compañía le dio sus primeros roles protagónicos.

Ese año fue la estrella principal de El secreto del castillo (Guns in the Heather), una producción de misterio para la televisión que evocaba las novelas de misterio de Nancy Drew y Los Hardy Boys que tenían una gran popularidad en ese momento.

Unos meses después debutó en la pantalla grande con el rol que lo convertiría en el nuevo ídolo adolescente de los Estados Unidos.

Mi cerebro es electrónico (The Computer Wore Tennis Shoes) fue la primera entrega de lo que conoció como la trilogía de Dexter Riley, que continuó con Te veo y no te veo (1972) y El hombre más fuerte del mundo (1975).

La particularidad de estas películas es que presentaban comedias de enredos que se desarrollaban dentro la Escuela Mefield, el escenario principal de un exitoso universo de ficción que Disney concibió durante los años ´60 y mediados de los ´70.

Además de las historias de Dexter Riley este colegio fue la ambientación de películas exitosas como El profesor chiflado (1961) y El hijo de Flubber (1963).

En esta primera entrega de la saga Kurt Russell interpreta a Dexter, un adolescente que lidera un grupo de amigos que siempre están involucrados en algún tipo de incidentes o travesuras, como los personajes del cómic de Archie.

Un día los chicos convencen a un empresario, interpretado por César Romero (el recordado Guasón de la serie de Batman), para que done una computadora en la escuela.

thEl hombre de negocios, que en realidad es un mafioso, acepta el pedido y le ofrece a la escuela un equipo donde quedaron registros de negocios ilegales del grupo de criminales.

Una noche mientras Dexter colabora en la instalación de la máquina recibe una descarga eléctrica y a partir de ese momento se convierte en una computadora humana.

El protagonista se vuelve famoso alrededor del mundo por su inteligencia y esto llama la atención de los mafiosos que organizan un secuestro para eliminar al chico antes que revele los negocios sucios del grupo.

Es muy interesante analizar el enorme éxito que tuvo este film  dentro del contexto histórico en el que se estrenó.

En 1969 pibes como Dexter Riley morían en la Guerra de Vietnam y el clima social y político que se vivía en ese país era muy complicado.

Nos referimos al año del Festival de Woodstock donde el movimiento del Flower Power se encontraba en su mayor momento de popularidad y las marchas de protesta contra la guerra y los derechos civiles de los negros explotaban en las calles de todas las ciudades importantes.

Bueno, nada de eso se veía en los filmes de Disney donde los hippies no existían y todos los jóvenes eran muchachos inocentes de aspecto inmaculado, con el clásico corte de pelo Beatle, que simplemente buscaban pasarla bien y disfrutar de la adolescencia.

Las películas del estudio de este período en general presentaban una versión rosada de la vida juvenil, donde se ignoraban por completo los tiempos complicados que se vivían en aquellos días.

Mi cerebro es electrónico logró ser un éxito popular en los cines porque la gente tomó la película como una válvula de escape del clima social y político de ese momento.

Esta producción se estrenó cinco meses antes de la Masacre de la Universidad Kent State, donde la policía mató a sangre fría a unos estudiantes que marchaban para protestar por la guerra de Vietnam y el gobierno de Richard Nixon.

Mientras tanto, el cine de Disney se encargaba de evocar una adolescencia que ya no existía porque los jóvenes estaban más involucrados en las situaciones políticas.

El enfoque de estos filmes, que fueron criticados por la prensa debido a esta cuestión, de todos modos resultó un gran éxito para el estudio, ya que había un importante segmento de la población que buscaba alejarse de la realidad cotidiana.

Al margen de esta cuestión, Mi cerebro es electrónico era muy divertida y brindó un buen trabajo de Kurt Russell en un rol cómico donde tenía muy buenos momentos.

A partir del éxito de esta producción Disney empezó a copiar en los años siguientes la fórmula de las historia de Dexter Riley, donde no faltaba la clásica persecución automovilística que se desarrollaba en el clímax de la trama.

En 1995 el estudio hizo la remake de este film para la televisión que representó la ópera prima de Peyton Reed, responsable de El Hombre Hormiga de Marvel.

En este caso el rol de Dexter estuvo a cargo de Cameron Kirk.

Un clásico olvidado de Disney que se editó en dvd y presenta los orígenes artísticos del querido Snake Plissken.

Acá tienen un video de Mi cerebro es electrónico.

2 Comentarios

  1. Hablando de esa época y viendo que se viene una peli de Los Agentes de CIPOL estaría bueno un informe de esa serie, o de los clones de James Bond en gral que pululaban (mira que palaba metí) por entonces.

  2. ¿Sabés que en mi vida vi El agente de CIPOL? Y tengo muchas series clásicas que me gustan, onda Los profesionales, pero a esa nunca la vi.
    Los clones de Bond es un tema que da para largo hubo muchísimos y la voy a publicar en su momento, cuando ande con más tiempo.

Comentarios cerrados.