Retrospectiva Tarzán: Episodio 2

El hijo de Tarzan (1920) 3Hoy: El hijo de Tarzán (1920). 

Si vos creías que el inescrupuloso director de cine de King Kong, que en esa película arriesgaba la vida de sus actores para poder obtener imágenes del gorila gigante, era tan solo un invento de ficción, esperá a conocer las historias detrás de las siguientes producciones de Tarzán.

En esta apasionante etapa del cine mudo la creación de Edgar Rice Burroughs era un furor de taquilla a comienzos del siglo 20 y cualquier cosa que se hacía con el personaje llevaba gente a los cines.

Como mencioné en la nota anterior, lamentablemente muchas de estas películas desaparecieron por completo y hoy se las considera cintas perdidas.

Entre las producciones más destacadas que se lograron preservar se destaca el serial El hijo de Tarzán, que fue una adaptación de la novela homónima (el cuarto volumen de la saga) de Burroughs, publicada en 1914.

Una historia especial donde el autor hizo algo diferente.

En este caso el protagonista no era Tarzán quien junto con Jane tenían un rol secundario, sino su hijo John que luego se lo conocería con el nombre de Korak.

Una propuesta muy entretenida e interesante porque Burroughs invirtió la historia de Tarzán.

En este caso, un chico pre adolescente que había sido criado en la sociedad inglesa de repente tenía que acostumbrarse a vivir solo en la selva, cuando un viejo enemigo de su papdre lo secuestraba y lo dejaba varado en la jungla donde el señor Greystoke se había criado.

Esta fue una de las historia más elogiadas y éxitosas de esta saga literaria y en Hollywood no tardaron en adaptarla al cine.

tarzanCuando se estrenó en los cines, El hijo de Tarzán fue una propuesta muy novedosa por varios motivos.

En primer lugar la trama se desarrolló a través de un serial de 15 episodios donde los realizadores tuvieron la posibilidad de narrar mejor la trama del libro que en el tiempo limitado que hubieran tenido con un largometraje.

La producción fue dirigida por uno de los grandes cineastas independientes de los comienzos del séptimo arte, Harry Revier, quien además fue un pionero  del cine de explotación.

Su trabajo con Tarzán resultó una de las poquísimas incursiones en las propuestas mainstream de Hollywood. Revier luego shockeó al mundo cuando en 1938 presentó a una actriz de 15 años, Shirley Mills, completamente desnuda en su película Child Bride, algo que en su momento generó un gran escándalo internacional.

Su dirección en El hijo de Tarzán fue muy interesante porque presentó algunas innovaciones que luego se implementaron en todos los seriales de las décadas siguientes.

Revier fue el inventor de incluir un resumen de los hechos acontecidos en la trama al comienzo de cada capítulo algo que nadie había implementado hasta ese momento.

De esa manera la gente que volvía al cine podía recordar lo que había ocurrido en el episodio previo.

Al comienzo de este serial el director resumía el origen de Tarzán donde se mostró la primera boda con Jane que se hizo para el cine.

El rol de Korak quedó a cargó de Kamuela C. Searle, quien había aparecido en el clásico de Cecile B. Demille, Male and Female (1919), quien brindó una gran interpretación que estaba en perfecta sintonía con el personaje literario.

Las escenas donde aparecía Korak de niño estuvieron a cargo de Gordon Griffit, quien había interpretado a la versión infantil Tarzán en la primera película de 1918.

Mientras filmaban las escenas del clímax de la historia sucedió un terrible accidente que los productores luego explotaron comercialmente.

En una escena clave del serial el elefante Tantor aparecía para rescatar a Korak del villano que estaba a punto de liquidarlo.

Korak estaba atado a una estaca y el elefante tenía que liberarlo. Sin embargo el elefante envolvió con su trompa al actor y lo golpeó tan fuerte contra el piso que casi pierde la vida.

Kamuela Searle quedó gravemente herido y tuvieron que completar la filmación con un doble.

Cuando se conoció la noticia se empezó a correr la versión en los diarios de aquellos días que el actor había muerto y los productores decidieron aprovechar el tema.

Como el serial todavía no se había terminado de realizar cuando se estrenó en los cines, los productores hicieron que Searle se escondiera un tiempo de los medios y la vida pública para explotar la mentira de su muerte.

Así fue que los cines se llenaron de espectadores ansiosos por conocer el final de El hijo de Tarzán, ya que todos querían ver la famosa escena del elefante que había quedado registrada en las cámaras.

Luego se supo que Searle en realidad había sobrevivido si bien tuvo heridas severas y su muerte real se produjo en 1924 a los 33 años, debido a que contrajo un cáncer.

Más allá de este polémica actitud de los productores el serial fue un éxito que quedó en la historia como una de las producciones más elogiadas de la filmografía de Tarzán.

En la siguiente película otro incidente con animales casi le costó la vida al protagonista, pero ese es un tema para la próxima nota.

A continuación pueden ver un montaje con los grandes momentos de esta producción donde se incluye la famosa escena del elefante.