Retrospectiva Camelot: La nieblas de Avalon (2001)

Capítulo 38

Si sos amante del mito artúrico una obra de lectura obligatoria que no podés desconocer es La nieblas de Avalon de Marion Zimmer Bradley, que marcó una bisagra en esta temática cuando apareció en 1983.

Se trata de una novela épica de casi 900 páginas que presentó una versión revisionista del ascenso y caída del reino de Camelot.

La particularidad de esta propuesta es que presentó un interpretación feminista que se enfoco principalmente en todos esos personajes que históricamente habían sido relegados a un segundo plano en otras obras.

La escritora Zimmer Bradley en este caso desarrolló su interpretación del mito desde la mirada de Guinevere, Igrain y muy especialmente Morgana, quien consiguió su reivindicación histórica en esta propuesta.

Un aspecto interesante de esta novela fue que la autora nunca cayó en el feminismo descerebrado de destruir al resto de los personajes masculinos para resaltar a la mujeres de la trama.

Por el contrario, Las nieblas de Avalon presentó una de las mejores interpretaciones de Lancelot donde se los retrató como uno de los más grandes guerreros de Camelot.

La diferencia es que en esta historia los personajes masculinos clásicos tenían un rol más secundario porque el centro de atención lo ocupaban Morgana, Morgause, Igrain y Guinevere.

Otra virtud importante de esta novela, que luego se expandió en una saga a cargo de Diana L.Parson, es que retrató muy bien el conflicto entre la espiritualidad celta pagana y el avance de la religión cristiana en Europa.

Esta temática jugaba un papel clave en la trama y afectaba la vida de todos los personajes.

Cuando se publicó a comienzos de los años ´80 la obra de Zimmer Bradley fue muy apreciada, ya que hasta ese momento no existía otro antecedente literario que presentara esta perspectiva del mito artúrico.

En el 2001 el canal TNT estrenó una ambiciosa adaptación de esta novela en una película de tres horas que se transmitió en el formato de miniserie.

La adaptación del cineasta alemán Uli Edel (Last Exit to Brooklyn) contó con un buen reparto donde sobresalieron figuras como Angelica Huston (La Dama del Lago), Julianna Margulies (Morgana), Joan Allen (Morgause)y Samantha Mathis (Guinevere).

La película incluyó uno de los primeros trabajos de Freddie Highmore (en el rol de un joven Arturo), quien luego se volvería más popular como el protagonista de Charlie y la fábrica de chocolates y August Rush.

La producción de TNT presentó una puesta en escena ambiciosa que tenía calidad de cine y le dio una impronta épica a esta historia.

Desde los aspectos técnicos era impecable y el director ofrecía muy buenas secuencias de acción.

En el momento de su estreno fue una producción muy valorada, especialmente por el trabajo del reparto femenino.

Sin embargo, como adaptación de la obra de Bradley Zimmer esta película terminó siendo algo decepcionante.

En términos generales Las nieblas de Avalon de TNT fue una interpretación light de la novela original.

Todo el conflicto entre la religión cristiana y la cultura de los druidas celtas en este caso se trabajó de un modo bastante superficial, probablemente para evitar problemas con los sectores religiosos de los Estados Unidos.

La novela tenía un fuerte hincapié en la ideología fundamentalistas de ambos bandos en conflicto y la película nunca se la jugaba con este tema.

El guión se tomaba demasiadas libertades y en un punto terminaba por distorsionar la esencia de la obra de Bradley.

Por supuesto si no conocías el libro estas cosas pasaban desapercibidas en la miniserie  y desde ese punto de vista uno se quedaba con los méritos visuales de esta adaptación.

Las nieblas de Avalon fue una producción decente que trató con mayor seriedad a estos personajes en el 2001, pese a que el proyecto de TNT no le hizo justicia a su versión literaria.

 

 

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