Angustia: la película antiterror de Bigas Luna
Los especiales de Halloween se me están complicando porque cada año me cuesta más encontrar películas que no haya reseñado, sobre todo después del Top 200. De todos modos, esta temporada logré reunir un compilado de propuestas interesantes que no tenían ninguna nota en el blog.
La primera recomendación es una propuesta muy especial, ya que se trata de un film rarísimo realizado por un director cuyo nombre no suele estar asociado al género.
Bigas Luna fue un reconocido cineasta español que integró esa camada de artistas que surgieron a fines de los años 70, durante la transición entre la dictadura del general Francisco Franco y la democracia.
Entre las figuras notables que formaron parte del cine del destape también sobresalieron Pedro Almodóvar, Fernando Trueba, Vicente Aranda, Eloy de la Iglesia y José Luis Garci.
En el caso de Luna, sus películas siempre estuvieron muy vinculadas con las cuestiones eróticas y culinarias. También quedó en el recuerdo por haber impulsado las carreras de Javier Bardem, Penélope Cruz y Jordi Mollà, los protagonistas de Jamón, Jamón (1992).
Angustia y la experiencia del metacine
En 1987, Luna incursionó en el género de terror con una interesante propuesta que tuvo como protagonistas a Zelda Rubinstein, la vidente de Poltergeist, y Michael Lerner, recordado por su labor en Barton Fink y por interpretar al padre de Cher en la serie de televisión Clueless.
La particularidad de Angustia es que Luna desarrolla el espectáculo cinematográfico como si se tratara de una muñeca rusa de historias, que juega con el concepto del cine dentro del cine.
Lo ideal es disfrutar este film con la menor información posible sobre la trama, por lo que me limitaré a mencionar cuestiones generales.
Michael Lerner interpreta a un técnico de una clínica oftalmológica que vive bajo el dominio psicológico de su perturbada madre, encarnada por Rubinstein.
La mujer hipnotiza a su hijo para que cometa asesinatos y coleccione los ojos de sus víctimas.
Enseguida llega el primer giro desconcertante. Mientras esperamos conocer las motivaciones de la anciana, se revela que, en realidad, esa historia forma parte de una película titulada The Mommy, que la verdadera protagonista de Angustia, interpretada por Talia Paul, mira en un cine.
Se trata de una joven de Los Ángeles que fue a una sala a ver una propuesta del subgénero slasher.
La situación se vuelve más inquietante cuando un asesino serial irrumpe en la función y empieza a aterrorizar al público.
Entre el voyeurismo y el comentario antiterror

A partir de esa premisa, Luna desarrolla un relato inquietante que explora los vínculos familiares tóxicos y, al mismo tiempo, elabora un comentario social en torno a la insensibilidad de los espectadores ante la violencia explícita.
Cabe recordar que Angustia se estrenó en pleno auge del slasher, con Jason y Freddy en el pináculo de su popularidad. Luna se expresa así en torno a los filmes que utilizaban el morbo y el gore como elementos banales de entretenimiento.
Lo curioso del caso es que el director desarrolla una crítica de la ficción sanguinolenta a través de una deconstrucción de los clichés del cine ochentoso de aquellos días.
También está muy presente el tema del voyeurismo ante las situaciones escabrosas y la mutilación de la percepción.
La obra de Luna expresa sentimientos encontrados frente a estos temas, ya que, si bien la crítica está presente, al mismo tiempo elabora una oda a la experiencia que ofrece el género dentro de las salas de cine.
El relato juega con creatividad en torno a la sugestión colectiva y la vulnerabilidad que experimenta el público cuando se apagan las luces y comienza la función.
El director abre el relato con un mensaje que alerta al público de que será sometido a una leve sesión de hipnotismo subliminal y que, si no desea atravesar esa experiencia, todavía tiene tiempo de abandonar la sala.
Un homenaje fantástico a los recursos de marketing que solía implementar el realizador William Castle para atraer la atención del público.
Angustia tiene atmósferas de suspenso, y los amantes del slasher hardcore y el gore no quedarán decepcionados.
No obstante, el contenido va más allá de la violencia y sorprende con un espectáculo diferente.
Si nunca la vieron, recomiendo darle una oportunidad.