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Ulysses (1954): la gran adaptación clásica de La Odisea

A partir de esta nota comenzamos la cuenta regresiva del regreso de Ulises a los cines con la polémica película de Christopher Nolan, que se estrenará en julio.

A lo largo de este informe voy a repasar todas las adaptaciones de La Odisea que brindó el cine hollywoodense y europeo, luego las voy a agrupar en un ranking y finalmente destacaré mi versión favorita del héroe griego.

Una particularidad especial que tienen las películas de esta temática, y que me inspiró a desarrollar esta retrospectiva, es que todas son diferentes y poseen alguna cualidad distintiva.

Por consiguiente, se trata de un raro caso donde no vemos siempre la misma historia, sino reinterpretaciones que abordan el texto clásico desde perspectivas originales.

Dato loco:
La primera adaptación del poema la gestó el cine italiano y sobresalió entre los grandes eventos populares de 1911.

La obra de 44 minutos, realizada por la productora Milano Films, se hizo para celebrar el 50 aniversario de la Unificación de Italia y se estrenó en la Feria Mundial de Turín.

Luego pasaron varias décadas hasta que el texto de Homero regresó con toda su gloria en lo que representa un título imperdible.

La adaptación que convirtió a Kirk Douglas en el Ulises definitivo

óster oficial de Ulysses, la adaptación de La Odisea estrenada en 1954

Dirigida por Mario Camerini y producida por los legendarios Dino De Laurentiis y Carlo Ponti, Ulysses (1954) no solo es un pilar del cine europeo de posguerra, sino también la adaptación que definió visualmente a Odiseo para toda una generación.

En su momento sobresalió como una versión refinada del subgénero peplum, también conocido como “espadas y sandalias”, una expresión del cine italiano que buscaba emular las grandes producciones épicas de Hollywood relacionadas con temas bíblicos.

Durante este período los gladiadores fueron los grandes héroes de la pantalla grande hasta que terminaron reemplazados por los pistoleros del spaghetti western a mediados de los años 60.

Ulysses fue una de las primeras coproducciones gestadas entre Italia y los Estados Unidos con el fin de atraer a un público internacional más amplio y la selección del casting principal se relacionó directamente con esta cuestión.

En un momento donde los fisiculturistas habían copado la pantalla para encarnar a Hércules y Maciste, el rol del héroe de Homero quedó en manos de Kirk Douglas, quien ofrecía una interpretación física con la particularidad de añadirle además un perfil emocional mucho más complejo.

La adaptación del texto no fue sencilla y la película tuvo un equipo de siete guionistas que incluyó al prolífico Ben Hecht (Cumbres borrascosas) y al autor Irvin Shaw. Aunque a menudo un guion que pasa por tantas manos no suele llegar a buen puerto, el film de Camerini sorprendió por el respeto que conserva hacia los conceptos esenciales de la obra literaria.

Un héroe marcado por la astucia y los recuerdos traumáticos

Si bien al condensar el poema en un film de 100 minutos se perdieron varios momentos populares, como los encuentros de Ulises con las sirenas o las bestias marinas Escila y Caribdis, el argumento retrata con fidelidad el concepto de la metis (astucia) del héroe, quien no aparecía como un forzudo que se abría camino a las trompadas, sino como un estratega que sobrevivía gracias a su ingenio.

Otra enorme cualidad de esta producción fue el hecho de que el relato se construía a través de una narrativa no lineal, algo muy inusual de encontrar dentro del género peplum.

La película comienza con un Ulises que naufragó en la tierra de los feacios, se encuentra amnésico y perdió su identidad. A medida que recupera la memoria frente al rey Alcínoo, la narración se sumerge en sus recuerdos.

De este modo, las aventuras y peligros que atraviesa —el Cíclope o Circe— se representan como visiones subjetivas y traumáticas, en lugar de simples etapas de un viaje exótico.

El recurso del flashback, que por entonces era una herramienta muy asociada al cine policial hollywoodense, en este caso contribuía a retratar al héroe con un perfil más humano, lejos de la figura del superhéroe invencible.

En esta cuestión se nota la intervención del guionista Ben Hecht, quien entendía que el desorden cronológico generaba un mayor interés emocional.

Un detalle muy interesante de esta versión se relaciona con el icónico doble rol de Silvana Mangano, quien interpreta a la fiel Penélope y la seductora Circe, una elección narrativa bastante audaz que sugería que Ulises buscaba a su esposa incluso en medio de sus tentaciones.

Dentro del reparto también se destacaron Rosanna Podestà, curiosamente protagonista de Helen of Troy (1956) de Robert Wise, y Anthony Quinn como Antínoo.

Kirk Douglas sorprende con un desempeño físico impecable y brilla especialmente en las secuencias de acción, sobre todo cuando Ulises entra en modo Rambo para cargarse a sus enemigos en el clímax.

Aunque no capture la aventura épica del poema en toda su magnitud, esta es una versión muy amena de La Odisea que sobresalió entre las grandes producciones épicas de los años 50.

Si nunca la vieron, actualmente se encuentra disponible en YouTube.

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