Moana (2026): Disney vuelve a tropezar con otra remake
No hay grandes novedades para destacar en este estreno.
Disney vuelve a presentar otra película insípida y sin alma, con un reparto desganado que se limita a elaborar una remake, toma por toma, de Moana.
El resultado es un film aburrido que ofrece una versión inferior de la obra original de animación, destinada a los niños que no llegaron a ver la producción de 2016 y a los adultos que, por alguna razón inexplicable, celebran estas abominaciones del estudio.
La dirección corrió por cuenta de Thomas Kail, un referente del ambiente teatral de Broadway, quien previamente dirigió los musicales Hamilton y World’s Best para la plataforma Disney+.
Un espectáculo sin magia ni personalidad
Su nuevo trabajo carece de una identidad artística definida y no se percibe el menor esfuerzo por expandir o explorar con algún concepto interesante la mitología que ambienta el mundo de Moana.
Desde el momento en que la protagonista emprende la aventura en su balsa, el espectáculo se siente demasiado artificial, ya que resulta evidente que los actores se encuentran frente a una pantalla de croma.
Lo único rescatable del film es la labor de Catherine Laga’aia en el rol principal. La actriz australiana se luce en las secuencias musicales y es la única integrante del elenco que aborda con energía su interpretación.
Lamentablemente, termina más sola que Cristiano Ronaldo en la selección portuguesa y todo el peso del relato recae sobre ella, ya que el resto de sus compañeros se desempeña como bots que repiten diálogos sin emoción frente a un teleprompter.
El caso más curioso es el de Dwayne Johnson, quien volvió a encarnar al semidiós Maui, personaje al que ya había prestado su voz en la producción original.
Más allá del aspecto ridículo que presenta con la peluca que utiliza, su interpretación se siente muy desganada y termina completamente desdibujada dentro del reparto.
Moana no deja de ser una pérdida de tiempo que consolida la etapa decadente del estudio Disney con otra producción vergonzosa.
Vi la peli y la verdad es que hace años Disney no es ni la sombra de los que fue en los 90 o principios del 2000, ahora las películas originales son cada vez menos, cuando al menos teníamos 2 por año. Que tenemos? Secuelas, remakes, reboot.
Moana es lo mejorcito que hizo los últimos años, pero llevarla al live action cuando la franquicia está fresca no tiene sentido. Seguro le va a ir bien y más de un estudio va a querer replicar está pereza creativa con tal hacer billetes. Es triste la realidad de esta industria.
Da la sensación que Disney con este ensañamiento por refritar sus grandes éxitos al live action quiere forzar un nuevo renacimiento y está logrando un efecto adverso.
Si me gustaría que si tiene ganas de hacer live action de sus películas se anime al caldero mágico, Atlantis o el planeta del tesoro, filmes que merecen ser redescubiertos. No me joderia algún cambio que hagan pero que no jodan con las inclusiones forzadas, y si hacen cambios que no se pasen de la raya, sino terminan como hicieron con Mulan.
Volviendo a la crítica de la peli ni siquiera le pusieron voluntad de hacer algo nuevo, copiaron todo tal cual. La roca también tiene que aprender a decir que no, pero urgente, sino termina en estás abominaciones
Ese es otro tema Alan. Se trata de una remake de una película del 2016, no es tan vieja y hace poco tuvo una continuación. No tiene sentido la existencia de esta película.