Evil Dead: en llamas recupera el espíritu de Sam Raimi
En los últimos años la franquicia Evil Dead se convirtió en una plataforma destinada a impulsar la carrera de nuevos realizadores, como ocurrió con los casos de Fede Álvarez y Lee Cronin, quienes luego pasaron a trabajar en otros proyectos dentro del circuito hollywoodense.
En la nueva entrega, los productores Sam Raimi y Robert Tapert delegaron la realización en Sébastien Vaniček, un cineasta francés que llamó la atención en 2023 con su ópera prima, Infested.
Una interesante propuesta de arañas asesinas que, más allá del gore y las situaciones escabrosas, también abordaba con ingenio la problemática de la inmigración y la brutalidad policial en los suburbios de París.
Un regreso al espíritu de Sam Raimi
En esta incursión dentro del cine estadounidense, Vaniček entendió todo y ofrece el mejor reboot de la saga hasta la fecha.
Ya lo expliqué en otras reseñas y lo vuelvo a repetir.
Si a Evil Dead le quitás el humor negro, todo lo que queda es un film mundano de posesiones demoníacas.
La nueva película recupera ese ingrediente y, por consiguiente, se siente como una propuesta mucho más cercana al espíritu de la trilogía original de Raimi.
Souheila Yacoub encarna a una mujer que se reencuentra con sus suegros tras la muerte de su esposo para asistir a la ceremonia de cremación.
La reunión tiene lugar en una cabaña acechada por la maldición de los clásicos demonios, lo que deriva en el caos habitual de estos relatos.
Un aspecto interesante del nuevo film es que no propone otro reboot independiente, sino que incorpora elementos de Evil Dead 2 y de la última entrega, Rise, estrenada en 2023.
El director Vaniček no sale a copiar la labor de Raimi de décadas pasadas y, en materia de realización, construye una película con identidad propia, a la que además incorpora la brutalidad y el gore característicos del cine de terror francés.
Los momentos humorísticos no llegan al extremo de la comedia física que proponía Bruce Campbell, pero funcionan muy bien y encuentran su mejor expresión en el personaje de la abuela Polly, interpretada por Maude Davey.
Aunque desde el aspecto técnico es intachable y no decepcionará a los amantes del gore, una debilidad del film es que la premisa argumental termina demasiado estancada en situaciones que ya vimos en entregas anteriores.
Más allá de esa objeción, Evil Dead: En llamas consigue ser un entretenimiento muy efectivo y funciona como una sólida propuesta del género.
Recuerden que tras los créditos finales hay una escena adicional.
Calificación: B
epaa!! que buena peli….un festín total…
algunas tomas copadas y sangre por doquier..
es mas oscurita y lúgubre que la anterior de Lee Cronin, que es buenísima también.
—la de Fede Alvarez la volví a ver antenoche y me parece malísima—
asi que EVIL DEAD BURN sube al podio de lo mejor del 2026 para mi…
saludos!!!