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Chuck Norris: de peor a mejor (Parte 2)

En la entrega previa de este informe exploramos las sombras de la filmografía de Chuck Norris. En esta segunda parte voy a destacar los primeras películas que lo consolidaron como estrella del cine de acción y algunas rarezas interesantes que no tienen demasiada difusión.

Puestos 20 al 11

20- Breaker! Breaker! (1977)

A fines de la década de 1970 los camioneros se convirtieron en los principales héroes del cine de acción estadounidense.

Un fenómeno popular que inició el director Jonathan Kaplan con el neo-noir White Line Fever, de 1975, y luego continuó con Every Which Way but Loose, con Clint Eastwood, Smokey and the Bandit (Burt Reynolds) y Convoy, de Sam Peckinpah, aunque en realidad la dirección de ese film corrió por cuenta de James Coburn.

En la televisión el representante de los camioneros fue B.J. McKay, una serie que tuvo una enorme popularidad hasta mediados de los años ’80.

El primer rol protagónico de Chuck tuvo lugar dentro de esta temática y, aunque los críticos la destrozaron, el público ignoró las reseñas y resultó un enorme suceso de taquilla.

La película fue el clásico refrito del neo-western Bad Day at Black Rock, con Spencer Tracy, donde un forastero llega a un pueblo perdido y se enfrenta a las autoridades corruptas.

Chuck todavía era de madera para la actuación, sin embargo sorprendió con una notable evolución en sus filmes posteriores.

Un detalle interesante de este film es que la acción se concentra exclusivamente en el retrato de las artes marciales e incluye una leve bajada de línea espiritual, donde Norris le explica a unos alumnos el funcionamiento de los chakras.

Dos cuestiones para destacar.

Halcón, con Sylvester Stallone, años más tarde copió varios elementos de este film, entre ellos la representación del villano principal que aparecía en la final del torneo de pulseadas.

– La secuencia de pelea final, recreada con una narrativa de spaghetti western, es una gema y anticipa lo que más adelante encontraremos en Lobo solitario.

19- Hellbound (1994)

Un experimento extraño donde combinó el cine de acción con el género de terror, de un modo similar a lo que hizo Arnold Schwarzenegger años después en End of Days con un presupuesto mayor.

Muchos fans detestan este film, pero la verdad es que resulta menos terrible que otros títulos que protagonizó en años posteriores, como Bells of Innocence.

La película representó la colaboración final de Norris con la productora Cannon, que por entonces se encontraba al borde de la quiebra financiera.

18- Sidekicks (1992)

Una película muy querida en el fandom de Norris que tuvo como coprotagonista a Jonathan Brandis (La historia sin fin 2), un joven talentoso que parecía destinado a construir una larga carrera.

Tras varios proyectos fallidos, el actor se quitó la vida producto de un cuadro severo de depresión.

Sidekicks se centraba en un joven que padece bullying en la escuela y encontraba un refugio en las películas de Norris.

17- The Hitman (1991)

La producción más radical, ultraviolenta y polémica que el público convirtió en el último gran suceso de taquilla que tuvo el actor en los cines.

Chuck, en el rol más oscuro de su carrera, convierte al Punisher de Marvel —especialmente la versión reciente de Jon Bernthal— en un monaguillo.

En esta propuesta, donde luce el clásico corte de pelo de colectivero de los años ’90, mata gente a sangre fría con métodos sádicos brutales.

La trama se relaciona con un policía que se infiltra en un clan mafioso para desbaratar la organización.

En una entrevista que le hizo Arsenio Hall en su momento para promocionar este film, a Norris se lo nota incómodo con la película y reconoce que es una propuesta más oscura de lo habitual.

Para atenuar el contenido de violencia y gore, Chuck incluyó una subtrama sobre un niño que padece bullying, inspirada en una experiencia personal que tuvo en la infancia.

Un concepto que no termina de encajar en el festival sangriento que propone el film.

16- Hero and the Terror (1988)

Un film interesante que hizo el esfuerzo de proponer algo diferente durante el ciclo de la productora Cannon.

La trama presentaba un tono más policial y tuvo la intención de recrear sus primeros trabajos, donde los personajes no se desempeñaban como máquinas de matar imbatibles.

Esta propuesta además quedó en el recuerdo por una rareza muy especial.

Se trata de un caso inédito donde Billy Drago no hace de villano e interpreta a un detective buena onda que trabaja con Chuck.

Pit Stop de Datos Locos: Chuck Norris vs. Communism

Póster del documental Chuck Norris vs Comunismque retrata como las películas de acción de los ´80 circularon clandestinamente en la Rumania comunista.

Hace unos años comenté un documental fascinante sobre cómo las películas de acción de Chuck Norris y Sylvester Stallone circulaban clandestinamente en la Rumania comunista.

Si no vieron este film, se los recomiendo otra vez porque no tiene desperdicio y retrata el impacto cultural que tuvieron en su momento estos actores.

Acá tienen la reseña completa.

15- Desaparecido en acción III (1988)

Según Chuck, esta es la mejor entrega de la trilogía. El público no opinó lo mismo y resultó un fiasco comercial que deterioró la relación del actor con la productora Cannon.

Aunque la trama tiene más contenido que las entregas previas y Aaron Norris hizo un buen trabajo con las secuencias de acción, el concepto del One Man Army por entonces estaba muy desgastado y eso influyó en la convocatoria del público a los cines.

14- Good Guys Wear Black (1978)

Acá nace la época de gloria del Chuck rubio con el bigote setentoso, que presenta a un héroe más afable, muy diferente a los personajes recios que vendrán en la segunda mitad de los años ’80.

La evolución de Norris en la interpretación es notable y en esto jugó un papel clave el director Ted Post, clásico colaborador de Clint Eastwood.

Esta película fue un enorme éxito de taquilla y contribuyó a consolidarlo como una nueva figura del cine de acción hollywoodense.

En lugar de copiar a Charles Bronson o a Eastwood, Chuck compone a un héroe más vulnerable y sensible que despertaba una enorme empatía en el público.

Un film interesante que toma elementos del thriller político, donde el protagonista encarna a un ex soldado que trabaja como profesor universitario crítico de la Guerra de Vietnam.

13- An Eye for an Eye (1981)

Un sólido título de la primera etapa de su filmografía, con la acción enfocada en la exhibición de artes marciales.

Chuck tiene momentos estupendos en un thriller donde interpreta a un detective de narcóticos que se enfrenta a la mafia china.

El reparto presenta grandes figuras como Mako, Richard Roundtree, Christopher Lee y el profesor Toru Tanaka, recordado villano de Carrera contra la muerte, Darman y Last Action Hero.

12- A Force of One (1979)

Más que una película de acción, A Force of One fue un policial setentero con escenas de artes marciales.

El guion corrió por cuenta de Ernest Tidyman, responsable de clásicos como Shaft, Contacto en Francia y el western de Eastwood High Plains Drifter.

Norris encarna a un campeón de kickboxing que es convocado por la policía de Los Ángeles para asistir a un escuadrón de narcóticos que perdió a dos oficiales asesinados con golpes de artes marciales.

Toda la acción se concentra en las habilidades físicas del protagonista, con muy buenas secuencias de pelea coreografiadas por el propio Norris.

Cuando esta película llegó a los cines no había en Hollywood otra figura que se desempeñara dentro del género de esta manera y eso contribuyó a que sus proyectos tuvieran una identidad especial.

11- The Octagon (1980)

Una propuesta subestimada que introdujo en el género a Richard Norton, artista marcial que luego cobraría notoriedad por sus colaboraciones junto a Cynthia Rothrock.

The Octagon fue una de las primeras producciones mainstream de Hollywood que tuvo a los ninjas como figuras centrales de la trama y contó con un detalle muy inusual.

La historia fue concebida por la actriz Leigh Chapman, recordada por sus participaciones en la serie de televisión El agente de C.I.P.O.L..

Por entonces no había tantas mujeres que escribieran películas de acción y Chapman creó varios títulos de culto como Truck Turner, Dirty Mary Crazy Larry y King of the Mountain, una joya sobre picadas de autos con Dennis Hopper.

Años más tarde Norris la convocó para que desarrollara el piloto de la serie Walker, Texas Ranger.

Lamentablemente su labor recién fue reconocida en la prensa luego de su fallecimiento en 2014.

En esta propuesta Chuck conforma una gran dupla junto a Lee Van Cleef, quien más tarde protagonizó la serie de culto Maestro Ninja junto a Sho Kosugi.

La próxima entrega se centrará en los títulos que lo consolidaron como una leyenda del género.

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