El planeta de los simios (1968)

Retrospectiva de los monos: Episodio 1

Get your stinking paws off me, you damned dirty ape!

Una de las más grandes sagas del género de la ciencia ficción que afortunadamente vive un momento fantástico en el cine con la nueva serie que gestó el estudio Fox desde el 2011.

Dentro del blog ya tengo reseñadas varias retrospectivas del cine como Rocky, Martes 13, Bud Spencer y Terence Hill,  Pesadilla, Chuck Norris, y Tarzán (en curso) y sentí que era el momento de cambiar de género y centrarme en esta historia apasionante que hoy es un clásico indiscutido del cine.

Uno de los pocos casos donde en lo personal disfruté mucho más la adaptación para la pantalla grande que la obra literaria original.

, del autor francés Pierre Boulle es una obra magnífica por el concepto que presentó en 1963.

El trabajo de Boulle llamó tanto la atención, que antes que la novela saliera a la venta en la librerías, los derechos para cine ya se habían vendido.

Arthur P. Jacobs fue el productor que enseguida se aseguró de comprar los derechos cuando tomó conocimiento de este proyecto.

Jacobs enseguida había visionado la historia para el cine, pero para su sorpresa la propuesta fue rechazada por todos los estudios de Hollywood.

Hoy esto puede sonar desconcertante pero afines de  los años ´70 ninguna compañía importante daba dos pesos por los monos de Boulle.

Jacobs recién pudo empezar a gestar el proyecto luego de realizar las comedias What a Way to Go! (Paul Newman) y Dr. Dolittle, ambas estrenadas en 1964 y 1967 respectivamente.

Debido al enorme suceso de taquilla que generaron esos filmes (y por una cuestión de cortesía profesional) el vicepresidente de los estudios Fox, Richard Zanuck aceptó discutir con Jacobs la posibilidad de adaptar la novela de Boulle.

planet-of-the-apes_stayinwonderland_850px

Fox le dio luz verde finalmente al proyecto pero no precisamente con una confianza ciega por esta historia.

Jacobs apenas consiguió 3 millones de dólares como presupuesto, una suma muy moderada para recrear el mundo de ficción que había presentado el autor francés.

Inicialmente la adaptación corrió por cuenta de Rod Serling, el creador de la serie de televisión La dimensión desconocida, quien ofreció un guión que seguía muy de cerca el conflicto de  la novela.

El problema es que era imposible de filmar por el presupuesto limitado que tenían.

En la novela original la sociedad de los simios era mucho más futurista y se centraba en los avances tecnológicos, pero eso no se pudo trasladar en el cine por la sencilla razón que no había dinero para recrear el mundo que describía el autor.

Por esa razón el guión tuvo que ser re-escrito por Michael Wilson, quien había sido responsable de clásicos del cine como El puente sobre el río Kwai (1957), que también estaba basada en una obra de Boulle, y Lawrence de Arabia (1962).

Wilson fue el encargado de adaptar la trama al presupuesto disponible, y por esa razón la película presenta numerosas diferencias con el libro.

Uno de los cambios más importantes, además del sorpresivo final, es que la sociedad de los monos era mucho más primitiva a la que Boulle había concebido en su trabajo. Esto fue una idea del director Franklin J.Schaffner quien sugirió el concepto para ahorrar dinero en los efectos especiales y los escenarios.

El rol principal del astronauta Taylor quedó a cargo de Charlton Heston, mientras que el mono Cornelius fue interpretado por Roddy McDowall, quien luego se convertiría en el actor más icónico de esta saga por los célebres personajes que encarnó en las entregas posteriores.

Kim Hunter le dio vida a la compasiva simia Zira y Linda Harrison, quien era la novia del vice-presidente de Fox, Richard Zanuck, a la humana esclava Nova.

El director que entendió a los simios

El planeta de los simios es una propuesta que en las manos equivocadas podría haber terminado como un bizarro film clase B de ciencia ficción.

O peor aún, en un musical de Troy McClure.

Franklin Schaffner brindó una película magnífica que combinó a la perfección el entretenimiento con la ciencia ficción de calidad donde se presentaban conceptos muy interesantes.

La idea de la sociedad invertida donde los monos dominaban a los humanos era brillante y en la película estaba muy bien presentada.

Más allá de la acción y la aventura, la narración de Schaffner construía muy bien el misterio del mundo de los simios que el protagonista iba resolviendo con el transcurso de la trama.

Una historia que brindaba una reflexión contundente sobre la naturaleza destructiva del hombre.

Otro punto interesante de este film fue el hecho que el protagonista no era un héroe inmaculado.

El astronauta que interpreta Heston era un tipo cínico y violento que se veía envuelto en una situación extraordinaria que lo superaba y no podía controlar.

Es decir, no caía en el cliché del típico héroe perfecto de Hollywood.

El director supo utilizar de la manera adecuada estos elementos y terminó por brindar una propuesta de ciencia ficción con contenido que además ofrecía un gran entretenimiento.

Obviamente esto hubiera sido muy diferente sin el brillante trabajo del especialista en maquillaje John Chambers, quien trabajó con algunas técnicas de vanguardia a la hora de desarrollar el aspecto de los simios.

La mejor prueba de esto es que a casi 50 años del estreno de este film, el aspecto de los monos sigue siendo espectacular.

Cuando los ves en la historia no parecen humanos disfrazados sino que comprás en verdad a los personajes.

Chambers, quien había sido responsable de crear el aspecto de Spock en Star Trek en 1969 recibió un Oscar honorífico por este trabajo.

El artista luego participó en la famosa operación de la CIA para rescatar en 1979 a los rehenes norteamericanos de la embajada norteamericana de Irán. En la película Argo, que se basa en esos hechos reales, Chambers fue interpretado por John Goodman.

Una nueva forma de publicidad

Un aspecto interesante de El planeta de los simios es que más allá de sus virtudes artístisticas se trató de una película que tuvo enorme repercusiones en la industria del cine por la campaña publicitaria que gestaron los estudios Fox en 1968.

Esta fue una de las películas pioneras en promocionar la historia con una campaña de merchandising que se acercaba a los consumidores más chicos.

Una idea muy innovadora en su momento que más tarde explotaría y se terminaría por consolidar con el estreno de Tiburón de Steven Spielberg en 1975.

Si bien el film no era precisamente infantil, los ejecutivos de Fox desarrollaron numerosos productos para acercar los personajes a los más chicos.

Esto incrementó el rango de público en los cines y además les dio un ingreso extra por los productos oficiales de merchandising.

Los juguetes originales de El planeta de los simios hoy son objetos de culto entre los coleccionistas. Obviamente Marvel no dejó pasar el negocio y también formó parte de la movida.

bomb-advplanetapes11

apestreehouse

apes059

7124073_1_l

El planeta de los simios  fue un enorme suceso comercial y terminó siendo aclamada por el público y la prensa en todo el mundo.

El final sorpresivo, que era mucho más efectivo que el de la novela original, tuvo un enorme impacto en la gente y con el tiempo se convirtió en una imagen icónica dentro de este género.

La trama dejaba la puerta abierta muchas incógnitas sobre el origen de la civilización de simios y había una clara demanda del público por saber más de esta historia.

El estudio que no le había tenido demasiada fe a esta propuesta no tardó en desarrollar una continuación que llegaría a los cines en 1970.

De esa manera nacía una de las sagas más populares del cine de la ciencia ficción.

El avance original de El planeta de los simios.

7 Comments on El planeta de los simios (1968)

  1. Que pelicula!!!!
    Excelente.
    Como bien decis, siempre me asombro el maquillaje y lo bien que se veian.
    Y obviamente el final, completamente inesperado.
    Esperando el resto.
    Muy buen analisis, saludos

  2. Genial pelicula…Hugo consulta…Charlton Heston se convirtio un abonado al Cine de Sci-Fi despues de “El Planeta de los Simios” o ya venia siendo un icono del cine Sci-Fi, lo digo, porque aparece en varias de esa epoca relacionadas con el Sci-Fi( Omega Man, Soylent Green como ejemplo)

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*


A %d blogueros les gusta esto: