Animación

Mr. T: La serie animada

Acá tenemos a uno de los grandes éxitos animados de los años ´80 que contó con la colaboración de tres grosos del mundo del cómic como Jack Kirby, Paul Dini y Neil Adams.

Otra de la grandes joyas que brindó la productora Ruby-Spears con la figura de Mr. T que era muy popular por aquellos días.

En esta producción hicieron algo muy parecido a lo que fue Karate Commandos, la serie animada de Chuck Norris, con la diferencia que en este caso tuvieron éxito.

El programa de Chuck apenas duró cinco episodios mientras que el dibujo del  señor T logró mantenerse en el aire durante dos años con 30 capítulos.

Mr. T, todo un personaje.

Laurence Tureaud, es su verdadero nombre, nació el 21 de mayo de 1952 y fue el menor de 12 hermanos.  Tuvo una infancia muy dura ya que su familia vivía en uno de los barrios más pobres de Chicago y desde muy chico fue testigo de todo tipos de crímenes.

Un lesión en la rodilla le impidió seguir una carrera deportiva en el fútbol americano donde podía haber tenido chances de destacarse debido a su físico y habilidades deportivas.

Laurence empezó a trabajar como patovica en bares donde los altercados eran moneda corriente y fue en ese período donde creó el personaje de Mr. T.

Cuenta la historia que cuando él estaba en la puerta de un bar o boliche nadie creaba problemas en la entrada porque tenía un aspecto muy intimidante.

Mr. T se vio involucrado en 200 peleas con clientes y todas las demandas que le hicieron las ganó en los tribunales.

Cuando terminaba su trabajo en estos lugares Laurence solía encontrar muchísimas alhajas, colgantes, anillos, brazaletes y collares que la gente en estado de ebriedad perdía en el piso.

Mr. T entonces comenzó a recolectar estas cosas en su cuello y en un principio las devolvía cuando veía a sus dueños, pero luego las incorporó como una excentricidad personal. Cuando apareció con su famoso peinado inspirado en los guerreros africanos Mandinga  el patovica empezó a destacarse como un personaje pintoresco de Chicago.

Fue en esta época donde recibió ofertas bizarrísimas desde maleantes que lo querían contratar como asesino a sueldo a familias que los buscaban para que encontrara a sus hijos adolescentes que estaban desaparecidos .

Esto es real. Llegaron a ofrecerle 75 mil dólares para matar a un tipo en Europa que por supuesto no aceptó.

Ya con el nombre de Mr. T dejó sus labores como patovica para trabajar como guardaespaldas.

El señor T fue custodio de modelos, políticos y figuras famosas como Joe Frazer, Muhammad Ali, Steve McQueen, Michael Jackson y Diana Ross entre tantos otros.

En 1980 participó de un programa de televisión llamado America Toughest Bouncer, que sería algo así como «los pátovicas más duros de Estados Unidos», donde su vida cambió para siempre.

No por su la labor televisiva sino por el hecho que un televidente de ese programa era Sylvester Stallone.

El actor buscaba por esos días a la persona perfecta para el villano de Rocky 3 y cuando lo vio en la televisión no dudó en contratarlo.

Mr.T  debutó en el cine como el boxeador Clubber Lang y a partir de ese momento se convirtió en una celebridad de Hollywood.

Rocky 3 fue uno de los filmes más taquilleros de 1982 y un año después Laurence comeznó a trabajar en Brigada A como Mario Baracus (B A. Baracus en la versión original) que lo haría famoso en todo el mundo.

En este periódo en el que Brigada A era un fenómeno mundial fue que Ruby-Spears desarrolló una serie animada con el señor T.

El personaje de Mario había pegado mucho en los chicos y fue natural que se desarrollara un programa infantil con esta figura.

Los productores Joe Ruby y Ken Spears básicamente tomaron el concepto de  misterios de Scooby Doo y le agregaron mucha más acción.

Mr. T obviamente se interpretaba sí mismo y le daba la voz al dibujo.

En este caso el personaje era el entrenador de un equipo de gimnastas que viajaban por el mundo resolviendo misterios.

La serie fue un aunténtico culto de la corrección política.

De movida el grupo de atletas parecía el equipo Benetton ya que tenía integrantes de todas las razas. Había un latino (García López), un descendiente de indígenas norteamericanos (Skye Redfern), una japonesa (Kim Nakamura), un ítaliano (Vince Danato), dos repesentantes de la comunidad negra (Woodi Daniels y Courtney Howard) y dos estadounidenses blancos (Jeff Harris y Robin O´Neil)

Robin, la chica pelirroja, era la segunda figura de liderazgo después de Mr. T.

Tampoco faltaban Grant Kline, un ex delicuente redimido que cambió las malas compañías por los deportes, un perro que llevaba el mismo peinado del protagonista y un pibito, Spike O´Neil, que era un fanático del héroe y aportaba el humor en las historias.

Mr. T tenía peleas mano a mano con tiburones, cocodrilos y todos los enemigos que se te pudieran ocurrir.

El dibujo comenzaba y terminaba con unos segmentos live action donde el verdadero señor T primero presentaba la historia de cada episodio y luego le daba a los espectadores una lección moral al mejor estilo He-Man.

Un recurso que la productora Filmation ya había implementado con éxito en los ´70 con la serie animada de Bill Cosby, Fat Albert.

Lo que me encantaba de estos segmentos es que Mr. T nunca sonreía y se expresaba como si estuviera enojado, algo que me daba mucha gracia.

Jack Kirby (co creador del Capitán América y los Cuatro Fantásticos) junto con Neal Adams y Paul Dini colaboraron con el desarrollo de tramas y características de los personajes y además se encargaron de realizar el cómic que se basaba en la serie y que también fue muy popular en su momento.

Dini, que ya venía de trabajar en He-Man,  años después sería uno de los principales productores de la serie de Batman y Superman de los años ´90.

Este dibujo animado de Mr. T fue un auténtico ícono de la era Reagan en Estados Unidos donde el mensaje moral tenía un peso importante en las producciones infantiles.

Pese a que la bajada de línea era muy obvia también hay que reconocerle que expresaba muy buenos valores que hoy son imposibles de encontrar en propuestas de aventuras de este tipo.

Algo loco para destacar es que los cómics de Mr. T se siguieron vendiendo con éxito inclusive cuando termino la serie en 1985.

En la actualidad se siguen publicando historietas con la figura de este personaje donde colaboró una leyenda de este arte como Jim Steranko y hasta el 2008 se editaron un par de novelas gráficas.

En el 2005 Mr. T  se quitó de manera definitiva las tradicionales joyas que lucía en su pecho cuando fue ayudar a las víctimas del huracán Katrina en New Orleans, ya que le parecía fuera de lugar andar con esas excentricidades frente a personas que habían vivido una tragedia. Desde entonces no las volvió a usar más aunque si conserva su clásico peinado.

La serie animada en los últimos años también fue parodiada en el bloque Adult Swim, con contenido para adultos, del Cartoon Network.

Los créditos iniciales del dibujo de Mr.T:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=XbEjzu6qy48[/youtube]

 

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