30 to 30: Straight Outta L.A.

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En el último tiempo me enganché muchísimo con la serie documental de , 30 to 30, dedicada a retratar grandes eventos de diversas ramas deportivas y sus figuras.

Una particularidad de esta producción es que se trabajan tópicos culturales e históricos que van más alla de los temas en los que se especializa la señal de televisión, motivo por el cual cada entrega resulta tan apasionante.

Desde que comenzó el programa en el 2009 se hicieron hasta la fecha cuatro temporadas y un spinoff dedicado exclusivamente al fútbol.

En adelante ire publicando notas con los episodios que vi y recomiendo.

Se trata de películas que en general tiene un hora y media de duración y en algunos casos llegan hasta los 120 minutos.

Varios de estos especiales se pueden ver directamente con subtítulos desde la página web de ESPN y el resto están disponibles en el puerto de Jack Sparrow.

Para comenzar con esta serie de artículos escogí Straight Outta L.A., un capítulo fascinante dirigido por el realizador y rapero Ice Cube.

Al comienzo del documental Cube dice que no importa que jamás hayas visto un partido de fútbol americano o no te guste ni te interese el rap, porque la historia que tiene para contar te va a enganchar hasta el final.

Tenía razón.

La premisa de este capítulo gira toca varios temas temás interesantes.

Por un lado el origen de la franquicia de merchandising del equipo de fútbol, Los Ángeles Raiders y su estrecho vinculo con el mundo del gánster rap, más el fallido intento de la cultura barrabrava por copar la NFL.

Dentro del futbol americano, entre 1982 y 1994 los Raiders adquirieron notoriedad como los chicos malos de la liga, una reputación similar a la que cultivarían los Detroit Pistons de las NBA.

La característica de este equipo era que sus jugadores no tenían la clásica imagen de los atletas de la NFL sino que parecían criminales convictos a los que sacaban de la cárcel para jugar partidos.

Una imagen que se intensificaba con el uniforme con los colores negro y plateado, más el logo del equipo que representaba el símbolo de una bandera pirata.

Originalmente el equipo se había originado en Oakland pero cuando se trasladaron a Los Ángeles en 1982 adquirieron un enorme popularidad en los barrios más humildes de esa localidad.

Los Raiders empezaron a jugar bien y su buena racha deportiva coincidió con la aparición del grupo N.W.A (Niggers With Attitude), los fundadores del gángster rap, donde surgieron Ice Cube, Dr. Dre y Eazy-E.

La historia de ellos la pueden encontrar en la excelente película Straight Outta of Compton que ya recomendé en otra nota.

Cuando los miembros de N.W.A empezaron a aparecer en los videos clips con las gorras y camperas de los Raiders se desató un tremendo fenómeno cultural que derivaría en una de las franquicias de indumentaria deportiva más exitosas de las últimas décadas.

La película de Cube exlora esta profunda identificación que había especialmente en la comunidad negra con este equipo de fútbol y toda la simbología que los representaba.

Eventualmente el fenómeno se distorsionó en una situación inédita cuando los Raiders empezaron a convocar en las canchas, pandilleros, criminales y espectadores violentos que se tomaron demasiado en serio el concepto pirata del logo.

Esta parte de la historia me pareció muy interesnte porque es un burdo espejo de lo que nosotros conocemos como la cultura barrabrava.

Algo que no tenía antecedentes en la NFL que historicamente ofreció un espectáculo familiar donde los espectadores alientan a sus equipo pero sin generar incidentes.

Esa hinchada de los Raiders de mediados de los años ´80 y principio de los ´90 era más agresiva y cuando los jugadores empezaron a quejarse que no podía llevar a sus hijos al estadio, la liga empezó a presionar al dueño del equipo para tomara medidas.

Esta es la parte donde se establece una diferencia en el modo de abordar el problema en los Estados Unidos y los países latinos que se manejan con otra cultura.

Mientras quen el fútbol argentino siempre existió una complicidad entre los barras y la dirigencia de los equipos con la NFL no pudieron joder demasiado.

Cuando las tensiones sociales derivaron en los famosos disturbios raciales de 1992, tras el fallo judicial que dejó libres a los policias que habían golpeado salavajemente al trabajdor de la construcción,  Rodney King, el dueño de los Raiders se hartó e inició negociaciones para trasladar el equipo a Las Vegas.

De ese modo los piratas se quedaron sin el estadio de Los Ángeles y las cosas nunca volvieron a ser lo mismo.

Si bien luego surgió la Raiders Nation, la apasionada hinchada del equipo que hasta la fecha es la única que se asemeja a la de un equipo de fútbol latino o europeo, la violencia asociada con estos fans desapareció.

Pese a que la identificación con la imagen pirata se incrementó y los fans se divierten con esa imagen intimidante que usa en sus disfraces y vestimenta, la agresividad que había en los espectadores en los ´90 ya no corre entre los seguidores del equipo.

La Raiders Nation inclusive cuenta con miembros famosos como Tom Hanks, Billie Joe Armstrong (Green Day) y James Hatfield (Metallica).

La película de Ice Cube explora en profundidad esta historia con muy buenas entrevista que incluyen al dueño del equipo, colegas del mundo del rap como Snoop Dog y todos los jugadores célebres del equipo de los ´80.

Entre ellos Howie Long, quien a mediados de los ´90 intentó construir una carrera como héroe de acción en el cine que no prosperó.

Dos de sus películas más conocidas fueron los clásicos de Cinecanal, Firestorm y Broken Arrow, de John Woo, donde encarnó al secuaz del villano que interpretaba John Travolta.

Desde entonces Long se desempeña como analista deportivo para el canal Fox.

Un gran capítulo que recomiendo.

A continuación pueden ver un clip promocional de Straight Outta L.A.

 

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3 comentarios

  1. Interesante capítulo y serie que veré, ya la habías nombrado a raíz de The Last Dance.

    El tema de como se vive el deporte allá es otra cosa y hay un punto acá Hugo que es la principal diferencia.

    Allá los propios jugadores empezaron a reclamar el no poder llevar a su familia a los partidos. Acá, tranzan con la barra directamente.

    A buscarla porque me interesa la premisa, gracias Hugo!

  2. Hugo la verdad siempre me pareció un embole el fútbol americano, pero este documental parece interesante así que lo voy a mirar.
    Creo que aunque no te guste un deporte en particular siempre podes ver las historias que hay detrás.
    A mi como fanático de fútbol me gustaba el programa «Somos futboleros» que son una serie de documentales cortos. En particular el episodio del triche Carlovich te lo recomiendo porque es espectacular. Hay otro muy bueno sobre el realizado por «Informe Robinson». Lo triste es que hace menos de un mes lo asesinaron para robarle la bici.

  3. El fútbol norteamericano parece un embole hasta que le encontrás la vuelta y entendés como funciona. A partir de ahí se vuelve más emocionante porque tenés acción constante.
    En el fútbol común te podés comer un partido sin goles ni jugadas relevantes y eso no existe en la NFl, sobre todo en los últimos años donde hicieron un montón de cambios para hacerlo más dinámico.
    Pero sí, a simple vista puede parecer un bodrio, yo solía opinar lo mismo.

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