El último gran golpe: lo nuevo de Russell Crowe
El último gran golpe ofrece un thriller policial basado en la novela Strip, del veterano autor Thomas Perry, quien hace poco volvió a cobrar notoriedad por la serie The Old Man (Jeff Bridges), inspirada en uno de sus trabajos más conocidos.
Esta obra menor de su bibliografía terminó adaptada en la típica película clase B olvidable que desde hace años se hizo frecuente en la carrera de Russell Crowe.
Son esos proyectos que el actor acepta cada tanto para divertirse con sus excentricidades. En esta oportunidad encarna a un empresario albanés, con un acento ridículo de caricatura, que desea vender su club nocturno y termina envuelto en una intriga policial que involucra a narcos y mafiosos.
La dirección corrió por cuenta de Derrick Borte, quien había dirigido a Crowe previamente en una propuesta más seria como fue Unhinged. Un film que quedó en el recuerdo por ser el primer estreno que llegó a los cines tras la pandemia de Covid.
Luego de un primer acto aburrido, donde a Borte le lleva una eternidad establecer el conflicto central, la película toma ritmo y resulta más entretenida por los diversos giros que tiene el argumento y por el personaje de Crowe, que es imposible de tomar en serio.
El resultado es un espectáculo irregular que por momentos tiene la intención de elaborar un neo-noir y termina por ofrecer una copia mala de las comedias policiales de Shane Black, como Kiss Kiss Bang Bang.
Aaron Paul (Breaking Bad) y Luke Evans aparecen en roles secundarios, pero apenas tienen espacio para destacarse.
Lo único rescatable de este film es la fotografía de Brendan Galbin y el diseño de producción, que reconstruye con efectividad la atmósfera del policial californiano, pese a que el rodaje se llevó a cabo en Australia.
El resto es para el olvido y su visionado se puede delegar a la televisión.
Buenas Hugo! Para cuando alguna reseña de algún libro que hayas leído y te gustó? Vos también caíste en la tiranía de escrolear el móvil y olvidarte de leer como yo. Recomenda algo así vuelvo al papel y sumergirme en un buena historia.
No pero tengo que hacer más notas al respecto Ricardo. Te lo tomo.