Young Washington: los orígenes de George Washington
Una sorpresa de la producción independiente estadounidense en su máxima expresión.
Cine de calidad hecho a pulmón, sin la interferencia de los grandes estudios. De hecho, en los créditos finales se destaca la lista de los contribuyentes externos que apoyaron la campaña de financiamiento para que se pudiera concretar el proyecto.
Como ocurre a menudo con los productos de Angel, no tuvo demasiada difusión en la prensa mainstream, debido a que la compañía suele estar asociada con la realización de filmes bíblicos. Una temática que por lo general se vincula a los círculos de la “derecha diabólica”.
Sin embargo, en la actualidad expandieron notablemente sus contenidos y, a raíz del crecimiento que tuvieron, empezaron a realizar propuestas para todos los públicos.
Además de este drama histórico, en breve estrenarán Runner, una comedia de acción con Alan Ritchson (Reacher) y Owen Wilson, dirigida por Scott Waugh (Expendables).
Un joven Washington en el campo de batalla

Me encantó esta producción y se las recomiendo.
La trama narra los orígenes del primer presidente estadounidense y sus experiencias durante la Guerra Franco-India, entre 1756 y 1763.
La dirección corrió por cuenta de Jon Erwin, un cineasta asociado con filmes evangélicos, quien en esta oportunidad desarrolló un drama histórico sin bajada de línea religiosa o patriotera.
Un aspecto muy interesante del argumento es que detalla cómo Washington se convirtió en una figura militar de liderazgo, impulsada por el Imperio Británico al que luego terminaría combatiendo.
El film retrata al personaje desde una perspectiva muy humana, donde lo vemos crecer y cometer errores tácticos que derivan en la pérdida de amigos y compañeros de su unidad.
De esas lecciones luego hay una transición paulatina al líder que emergerá más adelante en la Guerra de la Revolución.
Un enorme hallazgo de este film es el casting del debutante William Franklyn-Miller, quien no solo tiene un notable parecido físico con Washington, sino que además es buen actor y cuenta con la estatura perfecta para el rol.
Una particularidad de este personaje histórico es que medía un metro 88 centímetros, algo muy inusual en la sociedad del siglo XVIII. Debido a esta característica física, era una figura que resaltaba con facilidad en los campos de batalla.
Miller, con su metro 93 de altura, todavía más alto que el propio Washington, evoca perfectamente ese detalle y el contraste con el resto de los personajes está muy bien representado.
El reparto secundario incluye varios artistas conocidos, entre los que se destacan Ben Kingsley, Andy Serkis, Kelsey Grammer y Mary-Louise Parker.
La obra de Erwin presenta un trabajo cuidado en la reconstrucción del período histórico y sorprende con la realización de las secuencias de batalla, que están muy bien logradas para tratarse de un proyecto filmado con 20 millones de dólares.
Young Washington tuvo una recepción positiva en la prensa y el público y, durante su primer fin de semana de estreno en Estados Unidos, se posicionó entre las tres películas más vistas luego de Minions & Monsters y Toy Story 5.
A raíz de la repercusión positiva, la productora Angel le dio luz verde a la continuación, que se titulará 1776.
Si les interesan estos temas, vale la pena darle una oportunidad.