Spider-Noir: la mejor herencia del policial negro y la literatura pulp
Este fin de semana terminé de ver Spider-Noir, la nueva miniserie de Sony con Nicolas Cage que reimagina al superhéroe de Marvel dentro del género policial.
Terminé con sentimientos encontrados, al punto que me costó darle una calificación.
Hay muchos aspectos de esta propuesta que me encantaron y otros que afectaron la experiencia del visionado.
El mismo problema de siempre: los guionistas de la actualidad no pueden sostener un argumento de ocho episodios sin caer en los soporíferos rellenos insustanciales que tienen la finalidad de estirar un guion simplón, sin grandes ideas.
El legado del pulp detrás de Spider-Noir

El concepto de Marvel Noir tuvo su origen en los cómics a través de una colección limitada que surgió en 2009 e incluyó a otros personajes, como Daredevil, Iron Man, Luke Cage, Punisher y Wolverine.
No obstante, la referencia más importante proviene de la era dorada de la literatura pulp, que formó en los años 30 a los grandes próceres del cómic que vendrían después, como Stan Lee, Jack Kirby y Will Eisner, por citar algunos ejemplos.
Junto con Doc Savage y The Shadow, el héroe más popular de todos fue The Spider, un justiciero ultraviolento idolatrado por los niños de aquella época.
Aunque en la obra de Harry Steeger no se puede ignorar el plagio obsceno de The Shadow, el público lo amó y terminó por convertirlo en un ícono popular del género.
La diferencia con otros personajes era que The Spider se desempeñaba como un amigo del gatillo fácil y en sus intervenciones morían un montón de villanos.
Curiosamente, su adaptación cinematográfica fue producida por Columbia (hoy Sony, el estudio responsable de Spider-Noir) con los aclamados seriales The Spider’s Web (1938), donde se enfrentaba al maléfico The Octopus, y The Spider Returns (1941).
Estas gemas de la cultura popular las pueden encontrar en YouTube.
Hace unos años la editorial Dynamite revivió la propuesta en una nueva serie de cómics que cosechó reseñas positivas.

Stan Lee siempre reconoció la influencia de The Spider en su Hombre Araña y en el Doctor Octopus, aunque sus creaciones tuvieran otro perfil.
Spider-Noir es una heredera noble de la vieja cultura pulp y encuentra sus mejores virtudes en la soberbia puesta en escena que sostiene el contenido.
En Amazon tenés la opción de verla en blanco y negro (como corresponde) o en color, donde, en mi opinión, la serie pierde parte de su encanto.
Toda la reconstrucción histórica del período de la Depresión es brillante y el espectáculo visual se potencia con la fotografía de Darran Tiernan y Peter Deming, clásico colaborador de David Lynch.
A la serie no le falta cariño por el género y, para los espectadores más apasionados por el cine noir, los realizadores incluyen numerosas referencias a grandes clásicos del cine.
Desde una recreación casi toma por toma de la apertura de Sunset Boulevard, de Billy Wilder, hasta el clímax de The Lady from Shanghai (Orson Welles) y homenajes directos a Gilda (Rita Hayworth), que podemos encontrar en esta versión de Black Cat, interpretada por Li Jun Li.
Los detalles de ese tipo son magníficos y se nota el esfuerzo de los realizadores por hacerle justicia al universo Marvel Noir.
Una gran ambientación con un guion que se queda corto

En lo referido a Nicolas Cage soy menos entusiasta que otros críticos que aclamaron su interpretación.
El actor declaró en una entrevista que su composición era «un 70 % de Humphrey Bogart y un 30 % de Bugs Bunny«.
Una combinación que, por lo menos para mí, no termina de funcionar.
El personaje de Ben Reilly comienza con una labor equilibrada de Cage y luego derrapa cuando cobran más notoriedad las excentricidades habituales del intérprete.
Por consiguiente, Spider-Noir termina fagocitada por las locuras del protagonista, que generan una distracción.
Otra debilidad de la serie es el argumento, que se desinfla notablemente tras el tercer episodio. Se nota que tuvieron que estirarlo con rellenos debido a que la premisa central no daba para más de dos entregas.
Creo que esta producción hubiera funcionado mejor como una antología, en la línea de lo que fue la recordada serie de los años 90 Fallen Angels, de Sidney Pollack.
Aunque no me enamoró por completo, después de la pesadilla de Supergirl al menos encontré una representación mucho más digna del género.
Yo vi el primer capítulo en colores y el resto en blanco y negro, no por elección sino porque los descargaba para verlos en el viaje y la opción que te daba era solamente esa. Y la verdad que la disfruté así, si bien no viví en esa era de los seriales, se notaba como algo atemporal y creo que el ritmo y la ambientación daba par verla así.
Me gustó que se jugara con el hecho de mostrar otros protagonistas diferentes a los que ya conocíamos y que los orígenes de los poderes tampoco fueran los mismos, toda la trama de la guerra y sus efectos me gustó. Y a Nick lo hemos visto en peores condiciones, seamos buenos, pero si, cvuando se desborda, se desborda mal, pero no sentí que pasara siempre y eso lo celebro.
Para mí, lo agarra grande el personaje, aunque igualmente llevan ese tema bastante bien en la serie, no hace cosas de pendejo y las acciones que toma son acordes a la edad. Y los villanos para mí estuvieron muy bien, el tema es que se termina resolviendo casi todo y no quedan cabos sueltos, muy redondito todo. Pero me divirtió, que no es poco.
Ah y el tema de inicio es un temazo
La versión a color se nota que se hizo obligados por la plataforma porque hay ciertos colores que quedan saturados o extraños, un ejemplo es el abrigo del periodista del bugle que es amigo de Reilly. Se parece a la versión coloreada de Los Tres Chiflados.
En mi caso no pude terminar de comprar la serie por la misma razón, demasiados capítulos innecesarios.
No sentí que sobreactuara tanto Cage, en Ghost Rider 2 estaba mucho peor por ejemplo, pero si me pareció una boludez los espasmos arácnidos. Seguro que fue una idea de Cage imposible de renegociar.
Los villanos están bien, aunque me parece que a Brendan Glesson no se lo termina de aprovechar.
Me pareció perfecto que la historia sea autoconclusiva y sin cabos sueltos, una típica es dejar la serie en un cliffhanger pero la audiencia es muy volátil y ninguna serie se salva de una posible cancelación.
Me gustó un poco mas la serie The Boroughs, mezcla bizarra de Cocoon con Stranger Things.
Buenísima la recomendación del nuevo Sandokan Hugo, me faltan dos capítulos.
Si Nico coincido con lo de la versión en colores , fue para mitigar el pánico que tiene mucha gente con el blanco y negro.
El tema que sea autoconclusiva se relaciona también con el hecho que Sony nunca tuvo interés en la propuesta y le dio luz verde al proyecto como un experimento limitado. Originalmente , me olvidé de mencionarlo, iba a ser una película pero la convirtieron en una miniserie limitada para el streaming porque era demasiado riesgoso.
Por eso no abre ventanas para una continuación. No es una prioridad del estudio.
Bienvenido al mundo de los piratas de la Malasia.