Reseña de Super Mario Galaxy: una secuela sin corazón
La codicia de Nintendo por convertir a los productos de la compañía en el nuevo MCU de Hollywood terminó por sabotear la nueva propuesta de Super Mario en la animación que tuvo una excelente recepción en 2023.
Para la audiencia infantil, especialmente los niños menores de diez años, es una propuesta efectiva que cumple en materia de entretenimiento, mientras que los adultos tendrán que armarse de paciencia para soportar la experiencia.
A diferencia del film anterior, que conectaba con espectadores de todas las edades, en Super Mario Galaxy se ofrece un producto mucho más cínico: no es otra cosa que un estudio de marketing para testear en el público general los futuros spin off de la franquicia.
Un universo desordenado al servicio del marketing

El contenido es tan caótico que por momentos parece la quinta o sexta entrega de una saga épica que no llegamos a ver, ya que los hermanos plomeros recién fueron introducidos en la historia previa.
Imaginá cómo hubiera sido el MCU si la saga saltaba sin anestesia de Iron Man a Avengers: Endgame y vas a entender el espectáculo desconcertante que ofrece Nintendo en este film.
Tampoco ayuda una narración frenética, que parece concebida para una audiencia con déficit de atención, y desarrolla cerca de cuatro líneas argumentales de manera simultánea.
No hay un mínimo espacio para una pausa porque todo el tiempo suceden cosas y se presentan nuevos personajes.
La princesa Peach, que fue la gran revelación de la última entrega, en esta continuación quedó completamente desdibujada —al igual que Luigi— debido a que el interés del film es vender las futuras producciones de otros juegos icónicos.
Como fan del viejo Star Fox de Super Nintendo (esto no es spoiler porque lo incluyeron en los trailers), ver al querido Fox McCloud confieso que te saca una sonrisa. El tema es que su intervención queda completamente descolgada en la trama central y se siente como una burda maniobra publicitaria.
Glen Powell, que esta semana estrena también How to Make a Killing, es un gran casting para ese rol, pero este no era el momento de vender ese film. La misma situación se da con otros personajes conocidos que no voy a mencionar en la reseña, ya que no los quemaron en las campañas de marketing.
Tampoco era necesario insertar a Mario en un conflicto cósmico de escala épica, con numerosas subtramas que se podrían haber construido con más prolijidad en varios capítulos, como lo hizo el MCU en su primera etapa.
Un espectáculo visual impecable
En los aspectos técnicos es justo mencionar que el film es intachable.
Sobresale el detallado y colorido diseño de producción que recrea escenarios del juego Super Mario Galaxy del año 2007. Todos los micro mundos que exploran los protagonistas tienen una identidad visual propia y se nota el esfuerzo que hicieron los realizadores por crear universos que se sientan vivos para la audiencia en lugar de decorados insulsos.
Las secuencias de acción son atractivas y la banda sonora de Bryan Tyler apela a la nostalgia con el recuerdo de varias melodías clásicas de los juegos de Mario.
Lamentablemente, el caótico guion de Matthew Fogel y la desesperación de Nintendo por vender futuras entregas terminan por convertir a la experiencia en un comercial sin alma que resulta extenuante, pese a sus 98 minutos de duración.
Calificación: B-
Por lo visto, en cierto sentido es una película un poco reflejo de lo que son los juegos de Nintendo, es decir que si te gusta Nintendo te va a encantar, pero si estas mínimamente alejado te va a parecer incluso insufrible.
A diferencia de los videojuegos donde no hay «outsiders», acá se nota muchísimo una grieta entre quienes son fieles (y no hay negrita capaz de resaltar esa palabra) a la marca y la ponen por las nubes y los que la ven desde afuera y la bajan de un hondazo. De hecho, lo que unos le critican furiosamente, es precisamente los que otros le alaban.
Para mi es un poco gracioso por que conociendo en el ambiente de los videojuegos, la parte periodística/profesional (o algo parecido), es bastante unánime con sus productos y en este ámbito tienen un contrapunto externo que en esa industria no lo tienen.
Si Alquimista pero en este caso puntual se dio una situación particular, la recepción del film terminó politizada dentro de una batalla cultural.
El ensañamiento que hubo por parte de la prensa estadounidense es incomprensible. Es una película inferior a la anterior, por motivos que mencioné en la reseña, pero tampoco es la peor de los últimos años . No termino de entender por qué le pegaron con tanto veneno. Y del otro lado los simios están convencidos que si no aclamás la película sos parte de la prensa woke y aprovechan para filtrar los mismos discursos de siempre.
Creo que un fan honesto que tenga una mínima cultura de cine debería darse cuenta que los excesos del guión y la intención de Nintendo de establecer un universo cinematográfico a las apuradas afectaron a esta continuación.
Eso no signifuca que no la disfruten pero la anterior fue más prolija.