Christy: Sydney Sweeney como la boxeadora Christy Martin
Películas como Christy son las que separan a Sydney Sweeney de las figuras mediáticas del momento que pueden aparecer en numerosos blockbusters que atraen la atención de la prensa, pero nadie las recuerda por sus interpretaciones.
El 90 por ciento de la filmografía de Zendaya retrata perfectamente esta cuestión.
El caso de esta producción, que narra la historia de la boxeadora Christy Martin, es interesante, ya que obtuvo reseñas positivas, pero pasó sin pena ni gloria por los cines al terminar opacada por The Housemaid, otra película de Sweeney que tuvo una llegada más popular.
Aunque la labor de Sydney fue destacada en algunas entregas de premios menores, organizadas por críticos de cine, en las grandes ceremonias fue ignorada y es una lástima porque le sobraban méritos para competir por un Oscar.
Este es un film que me interesaba bastante, ya que representa la primera incursión hollywoodense del cineasta australiano David Michôd, responsable del drama policial Animal Kingdom y de ese excelente neo-western que fue The Rover, con Guy Pearce y Robert Pattinson.
Un film que les recomendé en el Top 250 dedicado al género.
En este nuevo proyecto, Michôd abandonó su zona de confort para explorar una biografía compleja, donde tuvo el desafío de combinar temáticas diferentes dentro de un mismo relato.
La trama cubre tres frentes dramáticos.
1- La carrera de Christy Martin
La parte deportiva es muy interesante, ya que se trata de la pugilista más importante en la historia del deporte estadounidense, quien jugó un papel clave a la hora de legitimar la participación de las mujeres en el boxeo profesional.
Christy le abrió la puerta a todas las grandes deportistas que surgieron en las décadas siguientes dentro de este campo, en un momento en el que la rama femenina de la disciplina no era tomada en serio por la prensa.
La película cubre en detalle la atmósfera marginal en la que se desempeñaba Martin y las circunstancias en las que revolucionó el deporte tras ser descubierta por Don King.
Cabe destacar la extraordinaria interpretación que ofrece Chad L. Coleman (The Walking Dead) como el carismático promotor, que brinda muy buenos momentos.
2- La sexualidad de la protagonista y el clima homofóbico de los años 80
Otro aspecto importante del film, ya que explora la identidad de la protagonista y las presiones que padecía del entorno familiar y el mundo del boxeo para presentarse en la sociedad como una mujer heterosexual.
Esta subtrama involucra a una madre homofóbica y narcisista, a cargo de una sólida Merritt Wever, otra de las figuras destacadas del reparto.
3- El vínculo tóxico con el entrenador James B. Martin
Este es el tópico más perturbador que aborda el film y te va a sorprender si desconocías la historia de la boxeadora.
El director prácticamente desarrolla un thriller psicológico dentro del film, donde la relación profesional de Martin con su entrenador deriva luego en un matrimonio tóxico y violento, con un giro policial escalofriante.
No voy a entrar en detalles porque yo desconocía esos hechos y, cuando surgen en el film, la verdad que son impactantes de ver.
En la intención de abarcar tantos temas, la dirección de Michôd por momentos se siente desenfocada y no llega a explorar a fondo todos los conflictos que presenta.
Esa es tal vez la mayor debilidad del film, que resulta compensada con la tarea de los protagonistas.
Las interpretaciones principales

La composición de Sydney Sweeney en el rol de Christy Martin es excelente por la manera en la que la actriz desaparece por completo en el personaje.
Más allá de la transformación física a la que se sometió para esta labor, no solo consigue retratar las diversas facetas de la personalidad de la protagonista, sino que además evoca el estilo de combate brutal que hizo famosa a la boxeadora.
Ya le va a llegar el reconocimiento porque, dentro de la camada de actrices jóvenes que aparecieron en los últimos años, juega en otra liga.
Por otra parte, nadie va a descubrir en este film que Ben Foster (Hell or High Water) es uno de los actores más subestimados desde hace años en el cine estadounidense.
Un especialista a la hora de encarnar personajes intensos que, por alguna razón, no tiene un mayor reconocimiento.
En esta película aparece irreconocible como el entrenador Martin y todo el arco argumental oscuro que atraviesa su personaje está impecablemente desarrollado.
Lamentablemente, Christy tampoco tuvo mucha promoción cuando se estrenó a finales del año pasado y recién ahora mucha gente empezó a descubrirla.
Ya sea que disfrutes de los trabajos de Sydney Sweeney y Ben Foster o de los dramas deportivos, es una gran opción para tener en cuenta.