Ulises 31: el Olimpo cósmico de la ópera espacial
Para toda una generación de espectadores, el primer contacto con La Odisea no fueron las películas clásicas que exploramos en las notas previas ni las diversas fuentes literarias, sino esta obra maestra de la animación estrenada en televisión en 1981.
Ulises 31, junto con Robotech, contribuyó a elevar la complejidad de las series animadas de aquella época.
Quienes la disfrutamos en los años 80 no teníamos la menor idea de la existencia del texto de Homero, y esta versión del personaje nos voló la cabeza con un héroe admirable, secuencias de acción alucinantes y una banda sonora rockera que con el tiempo se convirtió en un disco de culto.
La Odisea viaja al siglo XXXI
La premisa era brillante y adaptaba el texto tradicional al siglo XXXI dentro de una ópera espacial.
Ulises es introducido como el comandante de la gigantesca nave espacial Odiseus. Al destruir al Cíclope mecánico para salvar a su hijo Telémaco, desata la furia de los dioses del Olimpo. Zeus congela a toda su tripulación y lo condena a vagar por el sector del Olimpo Cósmico hasta que encuentre el Reino de Hades, que le permitirá regresar a la Tierra.
Durante los 26 episodios, el protagonista vive numerosas aventuras y se cruza con muchos personajes clásicos de la mitología griega, reversionados con un perfil futurista.
El Cíclope aparece como un androide gigante que drena la energía de las personas a través de un ojo robótico, mientras que las Sirenas habitan un planeta donde atraen a las naves espaciales mediante ondas sonoras.
Otro rol destacado lo tenía Circe, presentada como una poderosa deidad que buscaba el conocimiento absoluto y convertía a los hombres en robots esclavos de su biblioteca digital.
Una coproducción que cambió la animación de los años 80

El programa fue creado por el escritor y productor francés Jean Chalopin, fundador de DIC Entertainment, responsable de otros clásicos emblemáticos de los años 80 como Los Ositos Cariñosos, Rainbow Brite, Heathcliff y El Inspector Gadget, entre otros.
El héroe griego conservaba la astucia y la barba del mito clásico, con la particularidad de que en esta reinterpretación se convertía en un líder espacial compasivo. La espada que utilizaba se transformba en un sable láser que también podía convertirse en pistola, y además portaba un escudo de energía pura.
El vínculo que tenía el protagonista con su hijo y el robot Nono luego fue reciclado en M.A.S.K., otra gema del período, donde los personajes compartían personalidades similares.
Ulises 31 fue un proyecto especial, ya que se trató de una coproducción entre DIC y el estudio japonés Tokyo Movie Shinsha, una de las compañías más importantes de Japón desde 1946.
Entre las obras más aclamadas de este estudio sobresalen Lupin III, Space Cobra y Detective Conan.
Por consiguiente, en 1981 esta producción contó con una jerarquía artística muy superior a la que ofrecían las series estadounidenses de la época.
Lo curioso es que el proyecto fue concebido exclusivamente para el público francés, pero las críticas fueron tan positivas que la productora terminó expandiéndolo al mercado internacional.
Dos curiosidades que vale la pena recordar
La banda sonora original, compuesta por Denny Crockett e Ike Egan —y posteriormente ampliada en Francia por Haim Saban y Shuki Levy— fue catalogada por la prensa como una obra maestra del space rock y el synth-wave.
Los riffs de guitarra eléctrica y los sintetizadores analógicos le dieron a la serie una identidad sonora imposible de encontrar en otras producciones infantiles de aquellos años.
No en vano el disco hoy posee estatus de culto y se convirtió en un objeto de colección muy buscado.
Por otra parte, el artista René Laloux, director de la mítica película animada El planeta salvaje (1973), realizó en 1980 un episodio piloto conceptual mucho más oscuro, surrealista y de estética franco-belga.
Sin embargo, en DIC descartaron ese material y optaron por trabajar con el estudio japonés.
Cabe destacar que en Latinoamérica la serie contó con una canción de apertura exclusiva compuesta por el intérprete chileno Capitán Memo, responsable también de los temas de He-Man, Capitán Futuro y Rey Arturo, entre muchos otros.
Ulises 31 envejeció muy bien y, si todavía no la conocen, se las recomiendo. Actualmente puede verse completa en YouTube.
Y esta sigue siendo, para mí, una de las mejores secuencias de apertura que dio la animación televisiva.