Posse

posseDentro del género western los negros históricamente tuvieron un rol marginado.

Pese a que existieron numerosos pistoleros famosos de esa raza en los Estados Unidos el cine de Hollywood nunca se interesó por esas historias.

Algo que no debería sorprender teniendo en cuenta los problemas de discriminación que tuvieron en ese país y que todavía no terminaron de resolver.

En el mundo del espectáculo Woody Strode fue uno de los primeros actores negros que lograron tener roles protagónicos en el cine western.

En 1960 fue la figura principal del film de John Ford, El sargento negro, y luego apareció en otros clásicos como Boot Hill, con Terence Hill, Keoma (Franco Nero) y Érase una vez en el Oeste, de Sergio Leone.

Durante los años ´70 con la explosión del Blaxploitation los pistoleros negros volvieron a tener protagonismo en filmes de culto como La leyenda del negro Charley (1972) y Boss Nigger (1975), con Fred Williamson, que fueron grandes éxitos comerciales.

Luego este tipo de personajes desaparecieron hasta que en 1993 se estrenó una película muy especial.

Posse fue un western dirigido por , responsable de esa joya policial que fue New Jack City, con Wesley Snipes.

Mario es el hijo de Melvin Van Peebles, uno de los grandes íconos del cine independiente estadounidense, quien impulsó la movida del Blaxploitation con su emblemática película, La venganza de Sweet Sweetback (1971).

Esta producción tuvo la particularidad de presentar una historia de pistoleros negros que reunió un reparto de figuras muy populares a comienzos de los años ´90 dentro la comunidad negra norteamericana. Especialmente en el público joven.

El director, quien además era el protagonista, trabajó junto a los raperos Tone Loc, Big Daddy Kane y la figura de la lucha libre Tiny Lister, quien era muy famoso por sus combates junto a Hulk Hogan.

El reparto además estaba integrado por Stephen Baldwin, en el mejor momento de su carrera, Billy Zane, quien se destacó en el rol de villano, Richard Gant (el promotor de boxeo George Washington Duke de Rocky 5), tres íconos del Blaxploitation como Melvin Van Peebles, Pam Grier e Isaac Hayes y Woody Strode a quien se le rendía un gran homenaje durante los créditos finales.

Esta fue una de sus últimas apariciones en el cine antes de fallecer en 1994.

poEn la primera escena del film, el personaje de Woody, que era el narrador de la trama, establecía el contexto histórico en el que se desarrollaba el conflicto.

El personaje menciona que en la era del viejo oeste uno de cada tres pistoleros era negro pero sus historias quedaron marginadas de la cultura popular.

Cuando Lincoln abolió la esclavitud muchos negros viajaron a los pueblos del oeste y tenían una fuerte presencia en la región, sin embargo, el cine hollywoodense siempre se la arregló para representar un versión blanca de este período histórico de los Estados Unidos.

Como suele ocurrir con la mayoría de los trabajos de la familia Van Peebles, Posse tenía una fuerte bajada de línea pro Black Power que no pasaba desapercibida en la historia.

La trama giraba en torno a un pistolero llamado Jessie Lee, quien junto a unos soldados que había conocido en Cuba durante la guerra hispano-estadounidense, formaba una banda de renegados que buscaba vengar la muerte de su padre.

Un pastor que había sido linchado por un grupo de racistas.

Una particularidad de esta película es que desde la realización presentaba una narración moderna que iba a contramano de los western tradicionales.

Un detalle que se puede percibir en la edición, los ángulos de las cámaras y el tratamiento de la acción.

posse (1)Junto con Rápida y Mortal, de Sam Raimi, esta propuesta fue uno de los westerns más raros que se hicieron en los ´90.

Grandes paradojas de la vida.

Un elemento muy  especial de Posse fue que Mario Van Peebles musicalizó la historia con canciones de Rithm & Blues y Hip Hop.

En su momento fue un concepto extraño e innovador que no tenía precedentes y los críticos de cine lo mataron por hacer eso con un film de este género.

20 años después Quentin Tarantino copió el mismo recurso en Django sin cadenas y para sus seguidores obsecuentes y los críticos resulta que es un genio creativo.

Para disfrutar Posse es necesaria mirarla con la cabeza abierta porque tiene muchas situaciones locas que llegan a ser desconcertantes.

Los raperos la verdad que no eran buenos actores pero el reparto estaba equilibrado con buenos artistas como Stephen Baldwin y Billy Zane, quien para variar sobresalía en el rol de villano.

Algo que me encanta de esta película son las secuencias de acción que son fabulosas.

El tiroteo final, que es bastante largo, es extraordinario y Mario Van Peebles se esmeró en este aspecto del film.

También se destacaron las distintas ambientaciones donde se presenta una detallada recreación de este período histórico.

Durante los créditos iniciales se le rinde un homenaje a Woody Strode con imágenes de sus películas clásicas que se combinan con algunos momentos de Posse.

Me gusta recomendar esta producción porque es un ejercicio interesante para ver. A lo mejor te parece una basura, pero es una propuesta diferente por la manera en que fue filmada y la historia que narraba.

No es díficil de conseguir en dvd o internet y cada tanto la pasan por televisión.

El avance.

1 Comentario

  1. Lo de Tarantino es cierto… desde los noventa que uno lo sigue y cada vez que miras mas y mas hacia atras encontras mas “homenajes” , con los cuales alimenta todos sus trabajos… la verdad, me tiene cansado, pero es un intocable. Saludos Hugo.

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