Retrospectiva Sherwood: Robin Hood (2006)

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En el 2005 el canal inglés necesitaba una propuesta de contenido para cubrir el bache que dejaba Dr.Who hasta el de la siguiente temporada.

Así fue que la emisora junto a la productora Tiger Aspect, que se encargaba de desarrollar la mayoría de las producciones de ficción, acudieron a la clásica opción de revivir a .

Con un presupuesto muy moderado concibieron una donde el bosque de Sherwood se recreó en la ciudad de Budapest, ya que salía más barato que filmar en Inglaterra.

El rol principal quedó a cargo de Jonas Armstrong, un actor que venía de llamar la atención por su labor en la miniserie policial Losing Gemma.

Richard Armitage, quien luego sería parte de la trología de El Hobbit, sobresalió como Guy de Gisbourne y Lucy Griffiths como Lady Marian.

A raíz de esta labor la actriz luego entró en Hollywood donde trabajó en series como True Blood y Preacher.

La trama recreaba la historia clásica de Hood que vimos muchas veces en otras propuestas, con la particularidad que los personajes contaban con una mayor complejidad psicológica.

En el caso de Gisbourne, lejos de ser representado como un antagonista acartonado, en esta le dieron un origen más dramático y en más de una ocasión opacó al protagonista.

Un Robin que tenía un marcado perfil comiquero que remitía inevitablemente al de .

Sobre todo por la vestimenta que recreaba el mismo look que Oliver en el ciclo de Mike Grell de los años ´80.

La serie estaba destinada a un público familiar y pese a las limitaciones del presupuesto ofreció un gran entretenimiento que se convirtió en un sopresivo éxito internacional.

Algo que jamás habían esperado en la BBC ya que Robin Hood era una alterantiva de relleno mientras se preparaba el nuevo ciclo de Dr.Who.

Con esta producción tengo sentimientos encontrados.

La primera miniserie de 13 capítulos estrenada en el 2006, que en se editó en , me pareció excelente y la disfruté muchísimo.

Si nunca la vieron se las recomiendo y no es difícil de conseguir.

En ese momento fue un gran regreso del personaje y tenía la virtud que Armstrong componía su propia versión de Robin sin copiar a las encarnaciones del pasado.

Lamentablemente con la repercusión internacional los productores decidieron continuar la historia y terminaron por hacer un desastre.

Nunca voy a entender que les pasó a los guionistas pero trabajar ideas pésimas que terminaron por arruinar todo lo bueno que había tenido el ciclo original.

En la segunda temporada el programa empieza a decaer notablemente y con la partida de Lucy Griffith, quien se avivó a tiempo del desastre que se venía, la historia perdió su atractivo.

En la tercera temporada no tuvieron mejor idea que matar a la mayoría de los protagonistas para cerrar todo el relato con un final depresivo horrendo que no se merecían los  personajes principales.

Para mí este Robin Hood se limita a la miniserie original que es excelente y es muy entretenida para repasar, mientras que el resto de las temporadas directamente ni las tengo en cuenta como si nunca hubieran existido.

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1 comentario

  1. Qué buenos recuerdos me trae esta serie! Fue la que me hizo reencontrarme con el mito de Robin ya en mi adolescencia. Creo que todos los personajes eran entrañables, y cada uno tenía un sentido.
    Además, esta versión de Robin Hood es de mis favoritas. Tiene ese toque de persona de alta cuna, pero rebelde. Es como decís, Hugo, muy influenciado por el Green Arrow ochentoso. Y eso me hace que me de aún más bronca por el hecho que nunca hayan hecho un live action bueno del arquero esmeralda. Esta serie demuestra que se puede!
    Comparto que post primera temporada la serie decae. Pero viendo en retrospectiva la tercera temporada, la segunda sigue safando. Pero ese final de serie…mamadera.
    Igual, siempre tendrá un lugarcito en mi corazón

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