Female Prisoner Scorpion: #701’s Grudge Song (1973)

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Cuando los estudios Toei conseguían un suceso comercial  en la taquilla, los productores no perdían tiempo y enseguida estrenaban continuaciones con la misma rapídez que una casa de comidas rápidas vende hamburguesas.

La primera entrega de Female Prisoner Scorpion se estrenó en agostó de 1972 y para diciembre del´73 la saga ya contaba con cuatro películas.

Grudge Song representó la historia final de la convicta Nami Matsushima (Meiko Kaji), quien a esta altura de la franquicia ya no le quedaban más enemigos para masacrar.

Con el transcurso de los filmes Toei acortó drásticamente los presupuesto y en el cuarto film esto se nota considerablemente, ya que las secuencias de acción tuvieron que ser menos ambiciosas.

El visionario director Shunya Ito fue reemplazado por Yasuharu Hasebe, un realizador asociado con el erótico clase B, quien quedó en el recuerdo por dos obras en particular.

Una de ellas fue Naked Seven (1974), la delirante parodia de Los siete samuráis de Kurosawa, que sobresalió entre los grandes éxitos taquilleros en la filmografía de Hasebe.

La vuelta que le dio a la trama, más allá del humor y las escenas de sexo, pasó por el hecho que los guerreros fueron representados por mujeres.

Otro hit popular del director fue la saga Stray Cat Alley que catapultó en el a Meijo Kaji.

La serie presenta una antología de historias relacionadas con pandillas de chicas motoqueras que son muy interesantes y merecen una nota aparte.

En Grudge Song Hasebe intentó darle un cierre digno a la saga de la convicta Scorpion con un presupuesto muy limitado y el desgaste que arrastraba la trama con los episodios previos estrenados en un período de tiempo.

El realizador construye un de venganza más convencional que no se apoya tanto en los elementos surrealistas que había presentado Shunya Ito, salvo por un par de momentos donde le pinta la narrativa poética y juega con un par de simbolismos.

Algo que probablemente incluyó para que su film no quedara demasiado desvinculado con el resto de la saga.

No obstanrte, Grudge Song consigue aportar dos elementos novedosos que no se habían visto en las historias previas.

En este relato Nami se enamora de un activista político en contra del gobierno que fue víctima de la tortrura policial.

Un elemento muy jugado para el japonés de los años ´70 que por alguna razón pasó por los entes de censura.

Por unos breves instantes llegamos a conocer otra faceta más humana de Nami, quien sonríe por primera vez en la trama y consigue disfrutar finalmente una relación sexual sin ser agredida.

Obviamente el melodrama romántico no dura demasiado y la protagonista luego es traicionada y capturada (otra vez) por las autoridades que a esta altura la condenan a muerte para acabar con ella de una vez por todas.

Algo que no será tan sencillo ya que el rol de Meiko siempre está adelantada a la policía y cuando se pone el vestuario de The Shadow el público ya sabe que va a correr sangre.

Pese a no contar con la narrativa ambiciosa que tuvieron las películas anteriores, Grudge Song le otorgó un buen final a la franquicia con todos los elementos clásicos del de explotación japonés.

Tras la conclusión de la serie, Kaji pasó a convertirse en la artista asiática más popular de ese momento y protagonizó en el otra sagas como Wandering Gizza Butterfly (más asociada con el gánster) y con la que obtendría reconocimiento internacional.

Grudge Song actualmente se encuentra disponible en Tubi tv.

 

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