Upstart Crow: La sitcom de Shakespeare

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Hace muchísimos años que no lograba engancharme con una sitcom debido a que la mayoría de las cosas que surgieron en el último tiempo me terminaban por aburrir.

Un día por accidente descubrí Upstart Crow y quede fascinado por el concepto que propone.

Por lo general me suele gustar bastante el humor inglés, especialmente cuando se trata de la sátira y el humor negro que dominan de un modo especial.

Esta producción de la se hizo para conmemorar los 400 años de la muerte de William y trabaja al artista de un modo que no tenía precedentes.

La comedia fue escrita por Ben Elton un reconocido comediante británico, responsable de la última película de Kenneth Brannagh, All is true, que recomendé en otra nota hace poca.

Aquel film presentaba una versión intimista y humana del dramaturgo, donde se exploraba a través del drama los últimos años de su vida.

En Upstart Crow se explora a través del humor como situaciones mundanas de la vida cotidiana de Shakespeare podrían haber influenciado hechos y personajes memorables de sus obras.

David Mitchell, en una interpretación fantástica, interpreta al dramaturgo como un hombre común de clase media que intenta hacerse un nombre en el mundo del espectáculo.

La trama se desarrolla a fines de 1592 cuando el artista había conseguido cierta notoriedad por sus poemas pero todavía no era una famosa famosa dentro del ambiente artístico.

Shakespeare tiene la ilusión de ser comediante pero su padres que viven con él, junto con su esposa y su hija le tiran abajo todos los proyectos porque no lo consideran gracioso y lo alientan a que trate de crear algo decente en el drama.

Resulta gracioso verlo retratado como un hombre mañoso que se queja permanentemente de las costumbres de la sociedad que lo rodea.

Los episodios presentan situaciones de enredo que se desarrollan en la casa familiar de Stratford-upon-Avon y en su oficina de Londres donde deber lidiar con colegas y colaboradores.

Una subtrama que se desarrolla a lo largo de la serie tiene como protagonista a Kate, la hija del casero de la oficina del protagonista, interpretada por Gemma Whelan (Game of Thrones) que es víctima del sexismo de la época.

Ella sueña con ser actriz, algo que está prohibido por las costumbres de la época, donde los hombres interpretaban los roles femeninos, y por lo general vuelve loco a Shakespeare para que le de una oportunidad en el teatro.

Ben Elton toma acontecimientos y teorías históricas relacionadas con la vida del autor de Hamlet y la convierte en una sátira desopilante que resulta muy efectiva por las situaciones delirantes que presenta.

Por ejemplo, un famoso detractor de Shakespeare fue el autor Robert Greene, quien solía atacarlo abiertamente en sus propias obras al considerarlo literalmente, «un ladrón vulgar de ideas que vivía del plagio».

Por su parte el Gran Willy luego se cobró su venganza y lo inmortalizó en el personaje de Falstaff, que aparece en varias obras como Henry IV, V y Las alegres comadres de Windsor, donde se lo representa como un hombre pendenciero y cobarde.

Elton se hace un festín con esta rivalidad y Greene, encarnado por Mark Heap, aparece en todos los episodios como el enemigo del protagonista que busca provocarlo con sus agresiones.

Una situación similar se da con el personaje del dramaturgo Kit Marlowe, sobre quien se rumorea que Shakespeare le escribía sus trabajos para el teatro como un autor fantasma.

La sitcom también juega bastante con ese tema y el rol de Marlowe aporta muy buenos momentos.

Ya lo comenté en otras notas, no tengo paciencia con las series de televisión por más populares y prestigiosas que sean.

Si no me enganchan en el primer capítulo las desecho y no suelo esperar a que levanten después en un par de temporadas.

Ahora cuando me atraparon con el piloto se ganan mi fidelidad y las sigo hasta el final salvo que después derrapen de un modo exagerado.

Upstart Crow me compró desde el comienzo con un episodio donde se explora desde la sátira un posible origen de Romeo y Julieta.

El protagonista se encuentra estancado en el final de la obra y tiene dificultades para escribir el clímax.

Eventualmente un romance frustrado de Kate, su secretaria, con un sobrino de Richard Greene, su rival, lo iluminan a través de un enredo que juega con el humor negro.

Hasta la fecha se estrenaron desde 2016 tres temporadas de seis episodios y dos especiales de navidad que no duran más de 30 minutos, por lo que es una propuesta que se completa enseguida.

La serie fue aclamada por la prensa y el público en Inglaterra y eso derivó a que el programa se expandiera en un espectáculo teatral en Londres, con el mismo elenco que debutó hace unos meses.

Actualmente se encuentra suspendido por la crisis de la pandemia.

Cabe resaltar que a lo largo de las temporadas hubo dos participaciones especiales de artistas famosos que se sumaron a la serie.

Kenneth Branagh apareció con un rol especial creado para él y Emma Thompson interpretó a la Reina Elizabeth en uno de los capítulos más populares.

Una grata sorpresa de la BBC que recomiendo y no defraudará especialmente a los amantes de las obras de Shakespeare.

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3 comentarios

  1. Siempre me pareció curiosa esa particularidad de las series inglesas, o te hacen 4 capitulos cada dos años o viene ininterrumpida desde hace 90 años y tiene 1500 capitulos jejeje

    Está en alguna plataforma o hay que recurrir al torrent Hugo?

  2. La tenía vista por ahí pero no tenía idea de que trataba. Las palabras «sitcom, sátira inglesa con toques de humor y David Mitchell como un neurótico con aires de nihilista» me hizo recordar a Peep Show, otra sitcom inglesa muy graciosa.

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