Message from Space: Una rareza de Kinji Fukasaku

Publicidad

El 25 de mayo de 1977 George Lucas estrenó y la cultura popular moderna no volvió a ser la misma.

En tan solo unos pocos meses su obra recaudó más de 220 millones de dólares y a fines de ese año la distribución se extendió alrededor del mundo.

Las aventura épica  de Luke Skywalker enloqueció al público de todos los continentes, salvo en Japón…

Cuando en la industria de cinematográfica de Tokio vieron los números que el film de Lucas había logrado en la taquilla los productores quedaron bajo un estado de shock.

Los norteamericanos estaba generando fortunas con una propuesta que pertenecía a un género que ellos dominaban como nadie; la ópera espacial.

Claramente no podía quedarse de brazos cruzados mientras Hollywood obtenía ganancias con una temática que contaba con una enorme popularidad en el pueblo japonés.

Así fue que el estreno de Star Wars se demoró más de lo necesario en ese país mientras la  productora Toei, responsable de Mazinger Z y Dragon Ball, gestaba su propia versión para estrenar en abril de 1978.

De ese modo nació Message from Space que se convertiría con el paso del tiempo en un ícono de las películas malas que divierten.

Hay que reconocerle a la productora Toei que puso toda la carne al asador a la hora de intentar opacar la obra de Lucas.

La película tuvo un presupuesto de seis millones de dólares (la mitad de Star Wars) que en ese momento representó la mayor inversión realizada en la historia del cine japonés.

También convocaron a las estrellas más taquilleras de aquellos días,  como eran y mi gran favorita de las artes marciales, , que venía de sobresalir como la mejor heroína de acción de ese momento.

A la hora de escoger un director los realizadores optaron por el cineasta cuyo nombre era un símbolo de los grandes sucesos comerciales.

Me refiero al Maestro Kinji Fukasaku, quien se convertiría en una elección fatídica para este proyecto.

El problema de Message from Space fue que tenía la arrogancia de intentar superar a la competencia occidental con el peor realizador que se podía haber escogido para el proyecto.

Fukasaku era un auténtico dios del cine gánster y el policial negro pero no tenía la más pálida idea sobre el género de ciencia ficción.

Por lo general sus trabajos centrados en las historias de la yakuza contaban con muy bajos presupuestos y una impronta cinematográfica del género documental, que además apuntaban a un publico adulto, debido a los contenidos ultraviolentos.

En este proyecto le encargaron desarrollar una película dentro de un género con el que no estaba familiarizado y que además tenía la presión de ser el proyecto más caro en la historia del cine japonés hasta ese momento.

No obstante, para Etsuko Shiomi, la principal figura femenina, quien buscaba retirarse del género de artes marciales para no quedar etiquetada como una figura de acción, el proyecto fue perfecto, ya que la ayudó a cambiar la dirección de su carrera.

Otras figuras conocidas que se sumaron al reparto fueron Tetsuro Tamba, el aliado de Sean Connery en la película de Bond, You Only Live Twice (1967) y el norteamericano Vic Morrow, quien no atravesaba el mejor momento de su carrera.

La trama era un robo de Star Wars  y Los siete samuráis en muchos aspectos y los japoneses no hicieron el menor esfuerzo por ocultarlo.

La galaxia estaba conquistada por el el malvado imperio de Gavannas, un desopilante falso Darth Vader, que convertía el pacífico planeta de Jelusia en una base militar.

El líder espiritual de esa población entonces liberaba seis semillas mágicas que encontrarían a los rebeldes que tendría la capacidad para acabar con el tirano.

La princesa Esmeralda (la versión japonesa de Leia), interpretada por Etsuko Shihomi, entonces emprendía la aventura de encontrar a los elegidos

Vic Morror encarnaba un clon depresivo de Han Solo, completamente intoxicado por el alcohol, que pasaba la mayor parte del film vestido con un abrigo de piel esponjoso.

Desde los aspectos técnicos Message from Space fue una obra muy inconsistente, donde sobresalía la elaboración de los escenarios y la banda sonora, mientras que los efectos especiales eran decentes en algunas escenas y en otras un completo desastre.

Esta es una película donde a Kinji Fukasaku parece completamente perdido en el género sin saber como explotar los elementos esenciales de la ópera espacial.

Imaginen si en la versión original de Star Wars, durante el clímax, Luke combatiera a las naves enemigas al ritmo de un tema de Chuck Berry, en lugar de la música de John Wiiliams.

Probablemente el público hubiera pensado que el director hizo el film bajo el estado de alguna droga.

Esa es exactamente la sensación que transmite Fukasaku en su dirección que resulta completamente desconcertante.

Por alguna razón en más de una ocasión presenta secuencias de acción musicalizadas con melodías de rock and roll clásico que quedaron completamente fuera de contexto en la historia.

Ahora bien, la paradoja de esta cuestión es que esas excentricidades generan que el visionado del film sea especial.

Tiene muchos elementos locos que sólo los japoneses podrían incluir en una película y si te gusta la cultura del animé y el manga tal vez la podés apreciar por ese lado.

Por ejemplo, en esta historia el Darth Vader japonés tiene una madre dominante que anda en silla de ruedas y aporta comentarios desopilantes.

A diferencia de Star Wars , esta producción no se toma tan en serio el argumento y presenta diálogos y situaciones graciosas.

Salvo por Vic Morrow que parece anestesiado (el rumor es que estuvo borracho durante todo el rodaje) todos los actores le ponen mucha onda a sus personajes.

Muy especialmente Sonny Chiba, quien sobresale en la secuencias de acción, muy especialmente hacia el final.

Este es un punto donde los japoneses superaron a la obra de Lucas.

Los combates de esgrima en este film son completamente superiores a los de la película norteamericana y en esta cuestión incidió la presencia de Chiba, quien la tenía clara en estas cuestiones.

Message from Space fue un suceso comercial obviamente en Japón porque se estrenó antes que Star Wars, sin embargo resultó aniquilada por la prensa internacional y paso sin pena ni gloria por los cines de otros continentes.

Pese a todo el éxito en Asia derivó en la producción de una serie de televisión,  que funcionaba como un spin off de la obra de Fukasaku y fue muy popular  en varios países de Latinoamérica.

En otra nota me voy a concentrar en San Ku Kai que también tiene su encanto.

No es difícil de encontrar esta rareza en la filmografía del gran maestro del cine gánster japonés y actualmente está disponible en You Tube.

El avance original.

Publicidad

1 Comentario

  1. Viendo el trailer, el robot del principio tiene un BB8 en la cabeza! Jajaja!

    Hay que decir que el modo en el que se mueven las naves y los combates, por lo menos en el trailer, estaban bastante bien echos, no sé si mejor que los de Lucas pero ahí nomás, eh?

    El guión es lo de menos

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.