Historia de Wonder Woman: Volumen II

Capítulo 72: La bruja y la guerrera

Una de las joyas absolutas dentro de la etapa de Phil Jiménez que brindó un momento histórico en la larga bibliografía de Wonder Woman.

Este arco argumental resultó tan apreciado por los fans del personaje que eventualmente la editorial DC lo editó en formato de novela gráfica, que fue traducida en dos oportunidades al castellano.

Primero por la compañía Norma y más recientemente ECC.

En internet seguramente encontrarán reseñas negativas de esta propuesta y aunque no las comparto entiendo las quejas porque provienen de personas que no son fan del personaje y reseñaron este tomo como un cómic más.

La objeción más grande que se le hace a jiménez es que su relato es caótico y no se entiende nada por la enorme cantidad de personajes que incluye.

Esto la verdad que es cierto si lees este cómic fuera de contexto.

Es decir para alguien que no está familiarizado con la trama el conflicto es complicado de seguir porque esto no se concibió como una novela gráfica independiente sino que es una recopilación particular de historietas.

Para quienes no siguieron los hechos previos de la disputa entre Diana y Circe esto puede resultar complicado de leer ya que se trata del clímax de un largo argumento que se construyó durante varios números.

Un caso similar a lo que pasó con La guerra de los dioses, de George Pérez, que no se entiende nada si intentás leerla sin contar con información previa de esos hechos.

La bruja y la guerrera se desarrolló entre los números 174 y 177 (noviembre de 2001- febrero 2002) y el conflicto tuvo lugar tras la conclusión del evento Nuestros mundo en guerra.

Tras la batalla contra Imperiex, Diana no tiene tiempo de hacer el duelo por la muerte de su madre ya que enseguida reaparece Circe junto al nuevo Cheetah y Silver Swan, encarnada por Vanessa Kapatelis.

La bruja da un golpe maestro y todos los miembros masculinos de la comunidad de héroes y algunos villanos también son convertidos en animales.

Caen todos los grandes, entre ellos Superman, Flash, Batman, Aquaman y el Detective Marciano.

Circe suelta a todas las villanas para que cacen  a los animales y en las ruinas de Themyscira le declara a la guerra a Diana.

Frente a esta situación Wonder Woman y Donna Troy reclutan las más grande formación de justicieras para hacerle frente a las crisis.

En 1982 Paul Levitz y Roy Thomas ya habían trabajado una idea similar en un arco argumental de tres números donde la amazona lideraba a las figuras femeninas más populares de ese momento. Un tema que ya abordé en episodios previos de este informe.

Luego estuvo la Liga de las amazonas en los años ´90 que fue un experimento de la editorial que duró unos pocos números.

Sin embargo Jiménez llevó este concepto a otro nivel con la mayor formación de superheroínas y villanas que se registró en la historia de la editorial hasta el 2001.

El autor se tomó el trabajo de recopilar e incluir dentro de este argumento a cada personaje femenino que pertenece a este universo de ficción en una épica descomunal.

La historia es un poco caótica por momentos porque la acción no da respiro con tantas batallas, pero por ahí también pasa el entretenimiento.

Debo confesar que desconocía la existencia de muchos personajes que aparecen en la trama, como Elemental Woman, Mustang Sally o Diamondette sobre las que no tenía ningún conocimiento.

Inclusive no me sorprendería que el autor la haya inventado para este relato porque es difícil encontrar otros antecedentes de ellas en los cómics.

Al margen de esta cuestión, La bruja y la guerrera fue un gran cierre épico para esta eterna batalla de Diana con Circe que se había gestado durante un largo tiempo.

El duelo final es fantástico y cuando Jiménez le da un descanso a la acción el cómic recupera otra vez a la Wonder Woman original de George Pérez que se extrañaba desde 1991.

Este arco argumental trajo dos consecuencias en el cómic principal de la heroína.

Por una lado la sociedad de las amazonas se convirtió en una sociedad democrática más abierta al mundo patriarcal, con la figura de Artemis con sus principales referentes.

Diana finalmente hace las paces con su madre quien se manifiesta como una especie de guía espiritual estilo Yoda, con la función de proteger Themycira.

Por otra parte, a partir de este relato el cómic a cargo de Jiménez incorpora elementos clásicos de la serie de televisión de los años ´70, como el avión invisible y el giro de transformación creado por Lynda Carter.

Un detalle que se puede apreciar en la ilustración final de esta historia que además le rinde un homenaje nostálgico a una de las imágenes más famosas del personaje creada por José García López, para el álbum de figuritas de los Super Amigos en los años ´80.

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