Discordia: Un libro de A.J.Máspero

discordiaDesde tiempos inmemoriales, la Confederación de Provincias del Norte se encuentra en guerra con el Sur y, para aumentar sus números, utiliza gran parte de sus recursos en el rescate de niños enemigos; es decir, en el secuestro y posterior reeducación de estos para que sirvan al Norte y no a su país natal. Tal es el caso de Sean Samsen, un informático de diecisiete años.
Cuando es convocado para desenmascarar una misteriosa amenaza sureña, tiene que lidiar con un pasado que ha intentado olvidar y viajar contra su voluntad, junto con la doctora Kethlyn Dunmer y el comandante James Hentersen, por las Tierras de Nadie, la principal franja de conflicto entre las dos naciones.
En un mundo sumido en la violencia, donde la traición, la tortura y el secuestro de infantes son moneda corriente, Sean Samsen deberá adaptarse rápidamente o encontrar su fin en la travesía.

Andrés Máspero lo hizo de nuevo.

La ciencia ficción es un género apasionante pero siempre me costó horrores engancharme con esta clase de historias a través de la literatura.

Son relativamente pocos los libros que disfruté porque la mayoría de los que leí, muchos de ellos clásicos, siempre me terminaron por aburrir.

Algo que no me pasa con el género en el cine, la televisión y la animación donde suelo disfrutarlo a pleno.

Andrés Máspero es un escritor argentino que logró con sus trabajos que me volviera a enganchar con la ciencia ficción en la literatura y esto se debe a su manera de abordar sus narraciones.

Creo que ante todo es un gran constructor de thrillers que sabe envolverte con sus relatos y logra que llegues hasta el final de sus libros disfrutando de la lectura.

Ya había reseñado en el blog, su primer trabajo “El pasado futuro“.

En este caso volvió a las librerías con un proyecto mucho más ambicioso que toca temáticas interesantes y realistas.

Me pareció apasionante todo el tema del secuestro de niños entre los bandos en conflicto que siguen ocurriendo en la vida real, especialmente en los países africanos que tienen guerras internas como las que plantea este libro.

Es común que un grupo secuestre a los niños del enemigo para entrenarlos y luego hacerlos combatir en sus propios ejércitos.

Este es uno de los puntos que más me enganchó de la novela sobre todo por el impacto psicológico que tiene esto entre los niños raptados.

Discordia”  es una novela larga de 520 páginas donde su autor tomó el riesgo de incluir dos largos interludios.

Lo describo como riesgo porque muchas veces los interludios cuando no están bien trabajados terminan por alejar al lector del conflicto central con subtramas extensas que no conducen a nada o alargan sin necesidad el conflicto.

En este caso el autor salió bien parado del desafío y sobre todo en el primer interludio se encarga de describir experiencias pasadas del protagonista, Sean Samsen que nos permite conocerlo más a fondo y en consecuencia conectarnos mejor con él durante el transcurso de la trama.

Una apuesta valiente porque la novela comienza con mucho suspenso y detener de repente la tensión para explorar el pasado del protagonista podría haber tenido resultados fatales ya que te jugás  a perder la atención del lector.

Esto no es algo sencillo de hacer y por eso el mérito de Máspero en “Discordia” es todavía mayor.

Me encantó también que esta vez el autor le incorporó  más romance a la historia, algo que le otorgó más humanidad a los personajes frente al infierno que les toca vivir.

“El pasado futuro” me había parecido demasiado frío en ese aspecto y en este libro la situación es completamente distinta.

“Discordia” más allá de la violencia, la guerra y las conspiraciones presenta un conflicto con un grupo de personajes con lo que uno puede conectarse y preocuparse por lo que les ocurre y ahí se encuentra la clave de la buena experiencia que te brinda esta propuesta como lector.

Si tienen ganas de leer un buen thriller de ciencia ficción vuelvo a recomendarles que consigan los trabajos de Andrés Máspero.

No hay tantos autores argentinos que trabajen este tipo de historias y por eso vale la pena difundirlo.