Órdenes presidenciales

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pasó de convertirse en un autor best seller a un profeta de estos tiempos.

Es realmente escalofriante ver que las situaciones que imaginó en la saga de a fines de los ´90 luego se volvieron realidad el 11 de Septiembre de 2001 y los años siguientes.

Inclusive los podemos comprobar actualmente con los recientes acontecimientos en Libia que terminó con varios diplomáticos norteamericanos muertos.

En Estados Unidos se llegó a debatir en los medios si los terroristas de Al Qaeda no podrían haberse inspirado en estos libros a la hora de planear los atentados del World Trade Center.

Imposible de saber pero la similitud de esos hechos con las cosas que ocurren en estas novelas son notables.

«Órdenes presidenciales» o «Manual práctico del joven terrorista para desatar una pandemia de Ébola«, es la gran historia épica de la saga de Ryan.

El libro anterior «Deuda de Honor»  Clancy dejaba al lector en el último capítulo en un estado de shock.

Luego de evitar que una guerra se desmadre entre Estados Unidos y Japón a Jack lo premian para despedirse de su carrera política con el ofrecimiento de ser vicepresidente por un año hasta las nuevas elecciones.

Jack que no quiere saber más nada con el mundo de Washington y acepta a regañadientes por insistencia de su esposa que lo encuentra divertido, ya que sólo es por un año.

No pasan diez minutos que jura como vicepresidente que un psicópata japonés secuestra un avión de línea y lo estrella contra el Capitolio, asesinando al presidente, la Corte Suprema y la gran mayoría de senadores y funcionarios

del gobierno.

Jack y su familia sobreviven el atentado y mientras los sacan del lugar le informan que ahora él es el nuevo presidente de los Estados Unidos.

Clancy escribió ese libro en 1994.

«Órdenes presidenciales» retoma la historia a partir del final de «Deuda de Honor» donde el autor con muchísimo realismo trabaja la situación de cómo sería la experiencia de convertirse en el hombre más poderoso del mundo.

Para Ryan no es nada placentero.

En este libro tiene que enfrentarse con varios conflictos a la vez que paso a enumerar.

– Debe reorganizar un gobierno completamente destruido por el atentado.

-Tiene que desempeñar un cargo presidencial sin ningún tipo de experiencia en el mundo de la política de Washington.

– Luego del asesinato del presidente de Irak, ese país  se une a Irán y forman la República Unida del Islam que amenaza con invadir otros países.

– Unos terroristas iraníes deciden atacar a los Estados Unidos con una pandemia del virus de Ébola.

– Otros terroristas iraníes que trabajan para el mismo jefe planean secuestrar a la hija menor de Ryan.

-Un miembro del Servicio Secreto que se encarga de la custodia presidencial en realidad es miembro de una una célula terrorista que opera desde hace años en ese país y le confirman la misión de asesinar a Ryan.

Clancy no le da respiro al pobre Jack ni al lector con muchísimos conflictos que estallan a la vez y mantienen hipnotizados frente al libro a los fans de esta saga.

Es impresionante la descripción que hace Clancy de la vida cotidiana presidencial que es terrible.

En el caso de Ryan la presidencia la vive como un mono enjaulado en una jaula de lujo de la que no puede escapar.

Es fabuloso como se retrata el mundo de la política de Washington y los asesores del presidente que le dicen que decir y que no decir para no inmolarse en los medios.

Después resulta apasionante la manera en que trabaja el funcionamiento de los agencias de inteligencia que no tiene nada que ver con lo que se ve habitualmente en el cine. En el mundo real no existen los Jack Bauer ni los James Bond.

A lo largo de la saga Ryan Tom Clancy no instruyó en el pasaso sobre varias cuestiones prácticas.

En «La suma de todos los miedos«, donde expuso la enormes fallas de seguridad que había en Estados Unidos y que le permitía a cualquier lunático realizar un atentado importante (cosa que no se equivocó), no enseñó a armar una bomba nuclear.

En «Deuda de honor» nos explicó cómo se podría estrellar un avión contra el Capitolio de Washington.

Con «Órdenes presidenciales» desarrolla una cátedra de cómo se podría gestar una pandemia de Ébola y asesinar a millones de personas.

Un tema escalofriante que es retratado con mucho realismo y en el libro está espectacularmente trabajado.

Una cuestión que por cierto tuvo luego del 11 de Septiembre su manifestación en la vida real, cuando comenzaron en ese país a aparecer cartas con Antrax en las que murieron varias personas.  Por eso estos libros del autor se discutieron bastante.

Recuerdo que cuando se conoció la noticia que Jack Ryan sería presidente en la saga literaria hubo bastantes  críticas porque mucha gente consideraba que Clancy había derrapado.

Sin embargo, está tan bien desarrollado cómo el personaje llega sin desearlo a esa circuntancia que no resulta un delirio.

Clancy se toma su tiempo para desarrollar los numerosos conflictos y cuando estallan todos juntos la novela no da respiro.

De todos modos, «Órdenes presidenciales» está lejos de ser un libro perfecto y tiene su parte negativa.

En primer lugar creo que es una novela a la que le falta un editor.

1376 páginas, 953 en la versión pocket con letra muy chiquita, es una animalada.

Hay demasiadas subtramas en esta novela y muchas de ellas, sacando los conflictos principales que destaqué antes, son absolutamente instrascendentes y se podrían haber eliminado tranquilamente.

Por ejemplo, hay  toda una subtrama sobre unos montañeses paramilatares que desean asesinar a Ryan, donde el autor gasta párrafos sin sentido en una historia que no llega a ningún lado.

Los montañeses ni siquiera interactúan con otros personajes y todo ese argumentos no tiene razón de ser, más que extender el libro sin necesidad.

La otra crítica negativa que le hago a esta novela tiene que ver con los detalles militares técnicos.

Hacia el final cuando se desata la Segunda Guerra del Golfo, Clancy describe los hechos con una precisión técnica que resulta demasiado abrumadora y aburrida para el lector común.

Todos los detalles de cómo se dispara un misíl desde un tanque y las tácticas de estrategias de combate son insufribles. Tal vez para alguien que sea militar puede resultar apasionante pero para el resto de la gente es un bodrio.

Es obvio que Clancy es un gran investigador y tiene muchas fuentes importantes, pero en sus libros tiene la tendencia a abrumar al lector con detalles tecnológicos que resultan aburridos.

Esta fue una de las principales críticas negativas que tuvo «Órdenes presidenciales» en todo el mundo y estoy totalmente de acuerdo con ese aspecto que le objetaron a la novela.

Al margen de estas cuestiones, en términos generales, esta historia de Jack Ryan es una gran libro de suspenso que lleva al protagonista a lidiar con conflictos y responsabilidades  más complejas.

¿Se puede disfrutar sin haber leido los anteriores libros de la saga?

IMPOSIBLE.

Es una historis que en este caso tiene referencias a todos las novelas anteriores y reaparecen personajes de la tramas previas.

Me gustó «Órdenes presidenciales» y la considero una muy buena entrega de la saga de Jack Ryan.

 

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13 Comentarios

  1. Yo les recomiendo leer la mejor novela de Tom Clancy. «Tormenta Roja». Un enfrentamiento abierto entre los Estados Unidos y la Ex Unión Soviética. Batallas con cientos de tanques, batallas navales, espionaje, etc. Acá se ve disminuida la tendencia de Clancy por los detalles técnicos. Debe ser porque el coautor Larry Bond le pone un límite a eso. Larry Bond escribió «Fenix Rojo» sobre una 2° guerra de Corea y «Voraigine» acerca de una guerra civil en Sudafrica.

  2. Típico argumento de quien nunca leyó un libro completo de Tom Clancy

    Si bien Clancy es claramente conservador en muchas de sus ideas, eso no quiere decir que no sepa construir grandes novelas de suspenso.

    De hecho, fue una de las primeras personas famosas en Estados Unidos que tuvo los huevos para criticar en los medios a George Bush, Donald Runsfeld y la invasión a Irak en plemo momento en que el patriotismo en ese país estaba a full.

    Puede ser que tenga sus ideas conservadoras que en lo personal no comparto, pero de ahí a decir que sus libros son propaganda yankee de derecha me parece una burrada.

  3. Todavía lo tengo que leer este libro, pero le tengo muchas ganas!

    Me causa gracia el comentario que dice que los libros de Tom Clancy son «propaganda yanki de derecha». De lo mismo acusaban, en su momento, a 24 y Homeland, y cuando les preguntás a estos supuestos intelectuales de por qué lo creen así, te contesta que nunca la vieron. Unos fenomenos.

    Por cierto, Hugo, ¿ya leiste 22/11/63, de Stephen King?

    ¡Saludos!

  4. Ese es el tema, ni siquiera leen los libros pero los hacen mierda porque tocan temas de terrorismo o como en este caso la tapa tiene la bandera yankee.

    Con el mismo criterio tampoco habría que leer la trilogía original de Bourne de Robert Ludlum que es brillante.

    No, no lo leí todavía el d King, le tengo ganas!
    ¿La leiste vos? ¿Te gustó?

    Saludos!

  5. Había respondido hace unas semanas pero o no apreté bien el botón de responder o la respuesta se desintegró, porque no está! Jaja.

    En fin, sí, leí 22/11/63 y la verdad es que está muy bueno. Es uno de los mejores trabajos de King en los últimos años. Se nota que se mató 😛

    ¡Saludos!

  6. No salió tu comentario Andrés, no sé que habrá pasado. Que bueno lo que decís. Lo voy a incorporar a las próximas lecturas.
    Cuando los libros son tan largos me gustan tantear opiniones para evitar comerme un garrón.
    Saludos!

  7. me habia olvidado que deje ese comentario lo hice medio apurado, yo si lei varias novela enteras de clancy asi que no me corras por ahi,admito que exagere con lo de propaganda pero si son de derecha lo cual tampoco es malo esta en su derecho de opinar asi lo que queria marcar es que se nota que no te gusta que no opinen como vos y descalificas sin conocerme pero bueno ese es un problema tuyo

  8. Pablo no te descalifico. Me pareció un disparate lo que escribiste y respondí porque se me da las ganas.
    Escriben cualquier cosa y después se ofenden cuando les contestan.
    Si realmente leiste una novela de Tom Clancy no podés salir con ese argumento. La manera en que desarrolla personajes que tienen su origen en Pakistán, Irak o Rusia es contundente.
    Si sus trabajos fueran una yankeada esos personajes sería completamente chatos y no los son.
    Símpre lo mencioné esto, Clancy tiene ideas conservadoras, pero eso no significa que escriba «libros de derecha». Con el mismo criterio Robert Ludlum e Ian Fleming también son «escritores de derecha».
    Es algo completamente ridículo.

  9. bueno esto me gusto mas cada uno tiene su opinion y la dice, yo sigo pensando que es un hombre de derecha no veo lo ridiculo de eso, tengo que repetir lo que puse en mi mensaje que si lei varios libros no veo porque seguis dudando de eso y que exagere con lo de propaganda o yankeada como pusiste, de todas maneras no estoy buscando pelear yo siempre antes de ir al cine leo tus criticas y las de chandler te mando un saludo.
    PD.no lei nunca a ludlum solo sabia que era el escritor de bourne pero parece interesante vi por ahi que es diferente a las peliculas

  10. Todo bien Pablo, quedó todo aclarado!
    Fijate si podés conseguirte los libros de Ludlum que son grosos.
    Tiene cambios importantes con respecto a las películas porque transcurren en la era de la Guerra Fría pero las historias son geniales.
    Saludos.

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