Conan: Su historia en los cómics y la literatura

La historia de la literatura fantástica hubiera sido muy distinta si la espada de no hubiese abierto el camino para que este género trascendiera.

Desde Tolkien a Ursula Le Guin (Cuentos de Terramar), pasando por Lloyd Alexander (Crónicas de Prydain)  hasta Michael Moorcock (Corum), Terry Goodkind (La Espada de la Verdad) y la serie Dragonlance todos y cada uno de los artistas que trabajaron con historias fantásticas en las últimas décadas le deben el género a Robert E. Howard, el padre del guerrero cimerio.

Este texano que se parecía a Al Capone, nacido en 1906, fue el creador absoluto del subgénero literario que hoy conocemos popularmente como Espada y Brujería, que tiene secciones especiales en las más importantes librerías comerciales de todo el mundo.

Afortunadamente ninguno de los autores que mencioné antes dejaron la oportunidad de reivindicar el trabajo de Howard que durante bastante tiempo (eso ya no sucede) se despreció como un simple entretenimiento  barato.

Hoy se lo considera uno de los autores más relevantes de la literatura norteamericana.

Su legado es uno de los más fuertes en la historia de este arte por la cantidad de escritores y obras fabulosas que inspiró con una carrera relativamente corta.

Apenas escribió 21 cuentos de Conan pero bastó lo suficiente para que en el mundo de los libros  nada volviera a ser lo mismo.

Howard tomó las aventuras clásicas de espadas creadas por Alejandro Dumas, Rafael Sabatini (Capitán Blood) y la historias árabes de las Mil y Una Noches para combinarlas con elementos  fantásticos que eran inéditos a comienzos del siglo 20.

Robert creó en su imaginación toda una civilización y culturas de mundos increíbles muchos antes que Tolkien se pusiera a trabajar en sus libros.

El escritor habia llamado la atención con los relatos del guerrero Kull, que tampoco debe ser olvidado, pero su carrera estalló en mayo de 1929 con la primera aparición de Conan en el cuento “El Fénix en la Espada“, publicado en la revista Weird Tales.

En realidad esa historia era una aventura de Kull que Howard reescribió con un nuevo personaje y la pegó porque a partir de ese momento no paró de crear cosas fabulosas.

Robert ambientó las vivencias de este sanguinario guerrero en la Edad Hiboria, un universo de ficción sobre el que luego Tolkien se inspiró para crear sus trabajos en El Hobbit y El Señor de los Anillos.

Algo que siempre odié de Conan, pese a todo lo que me gustan sus historias, es que el bastardo de Howard escribió sus relatos sin respetar ningún tipo de cronología.

Por ejemplo su primer cuento, “El Fénix en la Espada” en realidad es una de las últimas aventuras originales que vive el personaje.

Otros escritores años después de la muerte del autor continuaron escribiendo más historias.

Howard se suicidó el 11 de junio de 1936 luego que su madré entró en coma a raíz de una enfermedad.

Sus biógrafos cuentan que era un hombre con pocos amigos con quien podía compartir sus problemas y al no poder lidiar con el dolor que sentía por la situación familiar terminó con todo a los 30 años dejando un montón de material inédito, que incluían poemas.

El autor nunca llegó a ver sus trabajos publicados en libro y jamás se le pasó por la cabeza la revolución que había causado en la literatura y todos los futuros escritores a los que había inspirado.

Lo cierto es que en todas estas décadas que pasaron desde su muerte varios editores se volvieron locos tratando de darle una coherencia cronológica a la saga del cimerio.

La mejor de todas en mi opinión es la que armó Dale Rippke recientemente, que hizo un trabajo de locos estudiando los detalles de cada cuento para armar una serie con continuidad.

Es imposible construir una serie perfecta porque hay errores de tiempos en los que Howard no reparó cuando escribió las historias.

Sin embargo el laburo tremendo que hizo Rippke es lo mejor que se hizo hasta ahora.

Su colección editada en el 2003 se consigue con el nombre de The Darkstorm Conan Chronology.

Ahora bien, el peso de Conan en la literatura es imposible de negar, sin embargo, su presencia en los cómics no debe ser tampoco pasada por alto ya que también representa un ícono de la historieta.

No es una exageración, el cómic de Conan es una de las máximas joyas publicadas por la editorial Marvel en estos últimos 30 años.

En la década del ´70 la revista fue uno de los principales best sellers de la compañía y el éxito de ventas impulsó la producción de la pelicula protagonizada por Arnold Schwarzenegger, cuya edición especial en dvd ya reseñé en el blog.

Los laureles de este cómic corresponden a Roy Thomas, quien hizo un laburo fenomenal como guionista a la hora de trasladar al personaje de Howard en la viñetas.

Stan Lee, quien en 1970 era el capo editor de Marvel, le dio luz verde a este proyecto que la rompió en las ventas y se mantuvo vigente en las librerías hasta 1993, cuando dejó de publicarse luego del número 275 .

Si bien mantenían bastante la esencia de los relatos de Howard, el cómic de Thomas presentaba aventuras inéditas dibujadas por ese maestro que fue John Buscema.

Otros grossos que pasaron por la revista fueron Chuck Dixon, J. M Dematteis y Doug Moench.

El éxito fue tan grande que al poco tiempo Marvel sacó a la venta La Espada Salvaje de Conan, en 1974, que en la actualidad se la considera un fenómeno de culto.

Estas son las cosas que hicieron grande a Stan Lee. Cuando vio que el personaje era un éxito internacional levantó la apuesta con un producto totalmente superior.

La labor de Stan como editor no debe ser olvidada.

Esta revista dirigida a los adultos presentaba sin censura historias ultra sangrientas de Conan, donde el guerrero le hacía honor al título de la revista.

Buena parte de las historias que se publicaban eran adaptaciones literales de los cuentos de Howard, que ya de por si tenían su dosis de violencia.

El cómic la verdad que era una locura por la calida de las ilustraciones que presentaba.

Acá laburaron grossos como Buscema, Neal Adams, Dick Giordano, Jim Starlin, Walter Simonson y Marv Wolfman entre tantos otros.

Luego de 235 números la revista dejó de publicarse en 1995.

Lo loco de todo esto es que recién en el siglo 21 el verdadero Conan llegó por primera vez a los cómics.

Las cosas que hizo Marvel fueron fabulosas pero no se compara con el brillante momento que vive este personaje en la actualidad.

En el 2004 la editorial Dark Horse publicó la serie Conan, que para mi es lo mejor que se hizo con este ícono de la fantasía en el cómic.

La razón es simple.

Esta nueva colección se basó pura y exclusivamente en los relatos y la visión de Robert Howard.

Con guiones de Kurt Busiek e ilustraciones maravillosas de Cary Nord la revista superó a todo lo que se hizo en el pasado.

La verdad que no tiene desperdicio.

Si no pudiste leer la obra de Howard con este cómic vas a conocer al verdadero Conan.

La primera serie duró 50 números y se basó en la cronología de Dale Rippke.

La revista arrasó con todos los premios que se entregan en la industria de la historieta en los Estados Unidos y la verdad que se los tiene merecidos porque es excelente.

En el 2008 comenzaron a publicar una nueva serie titulada Conan, El Cimerio que actualmente sigue vigente.

También publicaron especiales y reeditaron los viejos cómics de Marvel.

Hace poco hubo un escándalo en Estados Unidos porque en el número 24 (ver última foto) de la primera serie aparecía una mujer desnuda, algo que obligó a Dark Horse a vender la revista con un plástico que tapaba las tetas de un personaje.

Esas pacaterías estúpidas que no tienen sentido.

Si pueden conseguir los últimos cómics no dejen de hacerlo porque Conan está atravezando un momento increíble en este arte.

Ojalá la próxima película que se conocerá el año que viene siga el mismo camino.

Robert E. Howard se lo merece.

2 Comentarios

  1. Hace poco me compre por 50 pesos el primer volumen de los cuentos de Conan, es una edicion marron que viene en caja, no se si la viste?

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