Ready or Not 2: una secuela sangrienta sin sorpresas
Ready or Not 2 es la clásica continuación perezosa que ofrece más de lo mismo con un mayor presupuesto y sin grandes novedades. La dupla de directores Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett retoma la propuesta de este slasher que se destacó entre los estrenos de 2019.
La premisa de la obra original, aunque era atractiva, no dejaba demasiado margen para construir una saga y, en ese sentido, la segunda entrega en términos argumentales se siente un poco forzada. La tensión y la intriga que primaron en el episodio previo desaparecieron por completo; el argumento es bastante flojo y no consigue expandir el conflicto con ideas interesantes.
Frente a esta situación, los realizadores compensan el espectáculo con más escenas sangrientas.
Un elemento atractivo para destacar es que la historia se retoma a partir de la última escena de la película anterior. Por consiguiente, la sufrida protagonista no tiene descanso para reponerse de la odisea que vivió y enseguida debe lidiar con un nuevo grupo de psicópatas que ahora persiguen a su hermana.
Una premisa que le permite a Samara Weaving expandir al límite el agotamiento físico y psicológico que arrastra la heroína.
En este contexto, frente a una propuesta que no aporta nada nuevo, el show de Samara Weaving marca la diferencia y consigue que la película sea entretenida. El reparto secundario incorpora participaciones amenas de Elijah Wood, Sarah Michelle Gellar, Kathryn Newton (Abigail) y un cameo loco del director David Cronenberg, parecido al que tuvo en la fatídica Jason X.
En materia de acción, los directores presentan un trabajo competente con varias escenas de violencia extrema que no escatiman en contenido gore.
Si con eso te alcanza para entretenerte, el film funciona, aunque queda la impresión de que el concepto de Ready or Not no se puede estirar mucho más y ya tocó su techo.
Calificación: B
Disculpas por el off topic Hugo:
Hoy viernes 20 de marzo lamentablemente nos dejó un grande entre los grandes.
Aguardamos tu nota Hugo con tu top porque hay que recordarlos repartiendo patadas con su barba y mirada seria e implacable, así como sus risas.
Larga vida McQuade!!