Venus Wars –Top 100 Películas de Animé (puestos 35-31)
Top 100 películas de animé
35-31
35- VENUS WARS (1989)
Aunque el creador del manga, Yoshikazu Yasuhiko, nunca lo reconoció, Venus Wars se siente una obra muy influenciada por la clásica película de John Milius, Red Dawn, que llegó a los cines en 1984.
La diferencia es que el concepto se desarrolla en un contexto futurista dentro del género ciberpunk.
En el planeta Venus, recientemente colonizado por la humanidad, estalla un conflicto armado y la vida cotidiana de una generación de jóvenes termina interrumpida por la guerra.
El argumento se narra desde la perspectiva de Hiro Seno, un corredor de motos cuya habilidad en esos vehículos lo convierte en un activo militar imprescindible.
Yasuhiko, quien dirigió la adaptación de su propio cómic, desarrolla un film bélico centrado en la pérdida de la inocencia y la crudeza del combate.
Esta película quedó en el recuerdo por el extraordinario diseño de las motos futuristas y las coreografías de acción con esos vehículos, que ofrecieron algunas de las mejores secuencias del período.
Venus Wars también es aclamada por su poderosa banda sonora, que contó con una edición remasterizada en 2006.
34- IN THIS CORNER OF THE WORLD (2016)

Ambientada en las cercanías de Hiroshima y Kure durante los años previos y finales de la Segunda Guerra Mundial, la trama narra la vida de una joven que intenta construir una familia y pequeños momentos de felicidad en medio de la incertidumbre y la devastación.
La producción del director Sunao Katabuchi, basada en el manga de Fumiyo Kono, ofreció una obra honesta que exploró este contexto histórico desde su perfil más humano.
Un enfoque muy similar al que desarrolló Clint Eastwood en Cartas desde Iwo Jima.
Katabuchi no demoniza a las Fuerzas Aliadas ni cae en revisionismos fantasiosos, y se concentra en desarrollar un relato de resiliencia frente a los horrores de la guerra.
El film adopta un tono emocional sobrio, que escapa al sensacionalismo y al melodrama que tanto seduce al público asiático.
Una virtud que la convirtió en una de las producciones más efectivas del animé contemporáneo a la hora de retratar el impacto civil de la guerra.
Por otra parte, se trata de una de las tantas películas donde se puede apreciar la enorme influencia que tuvieron las pinturas de Claude Monet en este género, un tema muy interesante que desarrollaré con más profundidad en una próxima entrega.
33- METROPOLIS (2001)

Una adaptación muy interesante del manga de Osamu Tezuka que incorpora elementos del clásico de Fritz Lang, Metropolis (1929).
El autor retoma la relación entre las máquinas y la humanidad a través de una conspiración política que gira en torno a una misteriosa niña androide.
Una ambiciosa película del director Rintaro, donde el conflicto central se construye a partir de múltiples líneas argumentales que confluyen en un clímax impactante.
Este fue uno de los títulos más refinados que surgieron en la primera década del siglo XXI, y también brilló por sus extraordinarios diseños de escenarios, cargados de referencias a los grandes clásicos de la ciencia ficción.
32-WHEN MARNIE WAS THERE (2014)

Un caso similar al de Princess Arete.
Joan G. Robinson fue una autora británica de literatura infantil que en 1967 incursionó en la narrativa juvenil con un relato que abordaba temáticas más densas y sensibles.
When Marnie Was There tuvo una buena recepción, pero nunca despertó pasión de multitudes en Inglaterra, a diferencia de Japón, donde llegó a convertirse en un best seller.
Era inevitable que en ese país surgiera la adaptación cinematográfica.
En mi opinión, esta fue la última gran película del estudio Ghibli, que lamentablemente, debido a la soberbia y omnipotencia de sus fundadores, nunca llegó a construir una generación sólida de realizadores herederos capaz de sostener su legado.
En este film, la productora se despide con una película íntima y sensible, que sobresale por su puesta en escena naturalista —Monet siempre presente—, donde la introspección emocional de los personajes prima sobre el conflicto externo.
Gran trabajo de Hiromasa Yonebayashi, quien más tarde dirigió la simpática Mary and the Witch’s Flower, que no llegó a ingresar en esta lista.
Luego de este título, Ghibli continuó con The Red Turtle (más cercana a una coproducción europea), la horrible Earwig and the Witch y The Boy and the Heron, que al menos para mí fue un gran meh de Miyazaki.
31-BLOOD: THE LAST VAMPIRE (2000)

Una gema audiovisual que sorprendió en los comienzos del nuevo siglo.
Pese a su corta duración de 45 minutos, el film de Hirowuki Kitakubo sobresalió por su economía narrativa y la construcción de atmósferas a través del uso del silencio.
Las fantásticas secuencias de acción y el contexto de los años ´60 en la trama le aportó una mirada fresca y creativa a la propuesta de vampiros.
Su éxito derivó luego en una una serie de televisión realizada por Production I.G. y una versión live action que no llegué a ver, estrenada en el 2009.