Historia de Wonder Woman: Volumen V

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Capítulo 9: Tempest Tossed (2020)

En una entrega anterior le pegué bastante a ese proyecto fallido que fue Wonder Woman: Warbringer.

Una de Leigh Bardugo chapucera que presentaba de manera forzada todos los contenidos de la corrección política hipster de estos días.

Una propuestas a la que le podías cambiar el título y el nombre de la protagonista que  no pasaba nada, ya que no se sentía en absoluto una historia de Wonder Woman.

Tempest Tossed fue un proyecto similar orientado al público adolescente con la diferencia que su calidad artística resultó muy diferente.

En un principio pensé que esto iba a ser un bodrio debido a que el origen de Diana se trabajó hasta el hartazgo en los últimos años.

Tuvimos propuestas excelentes como La leyenda de Wonder Woman,  de Renae de Liz y otras más aburridas como la depresiva The True , de Jill Thompson.

En el caso de esta gráfica el argumento corrió por cuenta de Laurie Halse Anderson, una autora especializada en la literatura juvenil que es conocida por abordar contenidos serios en sus trabajos.

A fines de los ´90 se hizo conocida por la Speak, relacionada con el tema de los abusos sexuales y luego llamó la atención con Wintergirls, una historia relacionada con el drama de la bulimia y la anorexia en las chicas adolescentes.

Si bien se trata de una autora muy respetable generaba curiosidad su incursión en el mundo de los con un ícono de esta características, ya que se trata de un género que no se relaciona con sus obras habituales.

Después de leer Tempest Tossed puedo afirmar que se trata de una de las mejores historias de origen que se concibieron con Diana en los últimos años.

Anderson de alguna manera trabajo con mayor profundidad y de un modo más creativo todo lo que estaba mal en Warbringer.

Acá también nos encontramos con el clásico coming of age donde la protagonista busca su lugar en el mundo, con a particularidad que el contexto que la rodea es mucho más serio y turbio.

Tempest Tossed presenta una que explora el drama de la trata de blancas, el trafico de niños  y la discriminación a los inmigrantes.

Todo esto se desarrolla con una Diana en modo Evita Perón, abanderada de los humildes y desprotegidos, cuya humanidad trae al recuerdo la versión de George Pérez.

Un detalle que tal vez los chicos adolescentes ignoren  si no tuvieron contacto con esos pero no pasa desapercibido para cualquier fan del personaje.

La gráfica combina de un modo muy orgánico el estilo de literatura de esta autora con la mitología de la heroína y esas cualidades que la hacen tan especial dentro del género de superhéroes.

El primer acto de la novela se desarrolla en Themyscira donde Diana atraviesa una crisis personal al cumplir 16 años y no tener definido lo que quiere hacer con su vida.

Una noche las amazonas descubren en las costas de las islas una balsas con refugiados del mundo de los humanos que transportan mujeres y niños .

La reina Hipólita ordena no intervenir ya que eso revelaría su presencia en el planeta.  Diana al ver que los niños podrían morir en un naufragio. entonces desafía a su madre desafía y arriesga la vida para ayudar a esta personas.

La heroína traslada a estas familia a una costa de Grecia pero luego descubre que quedó atrapada en ese país y no puede volver a Themyscira, ya que la isla se encuentra en otra dimensión.

De ese modo termina en un campo de refugiados donde conoce a Steve Trevor, que en este caso es representado como un hombre gay que la ayuda a adaptarse al nuevo mundo que la rodea.

Este perfil que le dieron al personaje se nota que tuvo la intención de evitar el clásico romance de los para no perder el foco de la historia.

A partir e sus llegada a Grecia Diana experimenta la difícil situación del desarraigo  que experimentan los inmigrantes, quienes buscan una oportunidad en un lugar donde se los considera ciudadanos de una categoría inferior.

Eventualmente termina en los Estados Unidos donde es adoptada por una familia asiática que intenta obtener la ciudadanía norteamericana en Nueva York.

A través de esa experiencia la heroína descubre que la sociedad de los humanos es mucho más oscura de las referencia que tenia en Themyscira.

Durante el desarrollo del conflicto descubre un red de trafico de niños utilizados para la explotación sexual y de ese modo se despierta su vocación por la justicia social.

Si bien la heroína nunca aparece con las vestimentas tradicionales la autora reúne todas las características esenciales que conforman la personalidad de Wonder Woman.

La verdad que este fue un cómic mucho más serio y profundo de lo que se esperaba y se nota la dedicación de la autora por hacerle justicia al personaje y al mismo tiempo ofrecer un producto con contenido.

Todo el tema del tráfico de personas tiene un marcado realismo que retrata la investigación de la autora sobre estas cuestiones que suceden actualmente en el mundo.

El arte corrió por cuenta de Leila Del Duca, una artista nueva que apareció hace poco y presenta un trabajo correcto.

Hace unos meses completó la nueva obra de Mike Mignola, The House of Lost Horizon con el personaje de Sarah Jewell.

Una especie de de los misterios paranormales.

Mi única objeción con Tempest Tossed es que el final me pareció demasiado acelerado como si a la autora le hubieran anunciado de repente que no le podían dar más páginas y tenía que cerrar el relato como pudiera.

Creo que esta propuesta merecía una conclusión más trabajada.

Salvo por ese detalle esta novela gráfica fue una grata sorpresa por la madurez de su contenido.

 

 

 

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2 comentarios

  1. Disculpa q pregunte, porq hace añares q no leo comics ya qe gusta leerlos en papel y wn ingles cosa que donde vivo imposible conseguir ademas q deben ser carisimos, los comic ahora son mucha bajada de línea de ideologia de genero y esas cuestiones (como lo del superman homo) en vez de emfrentar enemigos como siempre fue? Parecería q hoy va todo por ese lado del woke

  2. Hay una tendencia en los cómics de reforzar las cuestiones de inclusividad, pero no es nuevo.
    Toda la vida ocurrió y hay muchísimos ejemplo.
    La diferencia es que hoy los autores tienen a ser más burdos a la hora de trabajar estas cuestiones.
    También tiene que ver con los cambios culturales del momento y el marketing, que no es un punto menor.
    Hay muchas cosas que se hacen no porque haya un compromiso genuino con la inclusión, sino que garpa comercialmente y queda bien.
    En mi reseña de los Eternals me voy a referir a este tema.

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