Reseña de Los santos de la Mafia

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CALIFICACIÓN: B

Hace unos años cuando se anunció la producción de esta película la noticia no despertó pasión de multitudes entre los fans de la .

El programa había tenido un gran final y volver atrás con una trillada historia de origen no sonaba muy atractivo.

David Chase, el creador de estos personajes, quien al principio no quería saber nada con este proyecto luego terminó involucrado como guionista cuando la productora New Line y aceptó su idea de explorar el contexto social de los años ´60.

La gran inquietud que generaba Los santos de la Mafia era si contibuiría a enriquecer el visionado de la saga televisiva.

Lamentablemente la respuesta es muy poco.

No obstante, esto no impide que el film le brinde a los fans una experiencia amena de reencuentro con estos personajes que dejaron su huella en la historia del género gánster hollywoodense.

Este fue pensado exclusivamente para ese nicho de espectadores a tal punto que no es recomendable si nunca viste Los Sopranos empezar con esta película.

Ya desde la secuencia inicial se menciona un hecho importante de las últimas temporadas que marcó una bisagra en la vida del protagonista y al conocer esa situación de antemano el impacto queda arruinado cuando lo veas posteriormente en la serie.

Por algún motivo inexplicable, Chase y su colaborador en el guión Lawrence Konner decidieron que la trama de este largimetraje fuera narrada en off por Chris Moltisanti, interpretado nuevamente por Michael Imperioli, a través de un recurso que no resulta muy convincente.

Si alguien esperaba descubrir las circuntancias que llevaron a Tony a ingresar al mundo de la mafia esta no es la película indicada, ya que el foco está puesto en su tío Dickie Moltisanti, encarnado por Alessandro Nivola.

Un personaje que había sido mencionado en varios episodios y cuyos orígenes y tribulaciones resultan una anécdota dentro de la saga.

La trama se ambienta en el contexto de los años ´60 y comienzos de los ´70 y aunque hay referencias a hechos históricos, como la Guerra de Vietnam o los disturbios  de Newark todo tiene un tratamiento muy superficial.

Lo mismo ocurre con la cuestión de las tensiones raciales y el sexismo contra las mujeres de aquella época que termina siendo una pincelada en el argumento sin mucho desarrollo.

Eso diferencia a este film del contenido que había en los episodios de la serie donde en apenas una hora había un tratamiento más complejo de los temas que se abordaban.

El director Alan Taylor desarrolla un conflicto bastante genérico de lucha de poder entre dos facciones de mafiosos para ilustrar la figura de Dickie que fue un mentor de Tony durante su adolescencia.

Con la infaltable referencia al de Scorsese su trabajo dentro de todo ofrece un film decente dentro del género.

El gran gancho de esta película pasar por el fan service que es importante y el atractivo de ver a los personajes clásicos en versiones más juveniles.

Vera Farmiga ofrece una gran intepretación como la madre de Tony que está en perfecta sintonía con la composición ofreció Nancy Marchand en el programa de televisión.

En esta instancia de la historia podemos ver un perfil más sensible de esa mujer miserable que enloquecerá a su hijo más adelante.

Los actores que representan a Paulie y Silvio Dante se lucen con muy buenas interpretaciones que captan los modismos y expresiones corporales de los actores originales.

Entre las figuras más conocidas Ray Liotta a cargo de dos roles y Jon Bernthal cuentan con algunos buenos momentos pero dentro del conflicto central sus participaciones son secundarias

Con respecto a Michael Gandolfini, hijo del actor que encarnó a Tony Soprano, su labor sobresale entre lo mejor de la película y deja una muy buena impresión.

En esta intancia el personaje es un joven más naif e inocente con respecto al mundo familiar que lo rodea y todavía no desarrolló los rasgos del sociópata que surgirá en la adultez.

Aparentemente el estudio y David Chase estarían interesedos en hacer una continuación de este film donde se desarrollaría la formación de Tony como gánster.

Una idea que justificaría mejor la existencia de Los santos de la Mafia y le aportaría un material interesante al universo de los Sopranos.  Ojála se concrete porque sería interesante ver a Gandolfini Jr. en esa etapa de la historia.

En resumen, una propuesta dirigida al fandom de Los Sopranos que se puede disfrutar si llegás al cine con las expectativas moderadas.

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