Sólo 8 bits: Ice Hockey (1988)

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Mi juego favorito de deportes.

Esta obra maestra de Nintendo fue responsable que me hiciera fan de esta disciplina que no es para nada popular en esta región del mundo.

De hecho, lo mismo sucede en los Estados Unidos donde la liga de la NHL tiene menos repercusión que la NFL, NBA o la MLB (béisbol).

Cuando ESPN en los años ´90 solía transmitir los play off de la copa Stanley me convertí en fan del hockey sobre hielo donde llegué a ver a leyendas como Wayne Gretzky y Mario Lemiux en los Penguins de Pittsburg.

Me fascina la velocidad y adrenalina con la que se desarrollan los juegos.

La gente de mi generación que vivió la gloriosa época de los fichines en las salas de arcades, tal vez recuerde que llegamos a tener un juego de este tipo que era muy divertido.

Me refiero al querido Blades of Steel que después llegó al Family  Game.

Esta porpuesta te permitía competir en distintas ligas pero quedó en el recuerdo por el hecho que los duelos de piñas entre los jugadores estaban permitidos y le otorgaban un condimento adicional al entretenimiento.

Desde entonces las consolas evolucionaron y hoy las propuestas centradas en este deporte, al igual en otras ramas, parecen transmiciones deportivas reales.

Pese a todo, el gran favorito despues de tantos años sigue siendo el clásico Ice Hockey, aclamado por diseñadores, jugadores y la prensa especializada.

Dentro de todas las producciones deportivas de Nintendo en el período de los ocho bits este fue claramente el más completo y adictivo.

Hace un tiempo lo recuperé en mi consola retro y debo confesar que los disfruto a menudo como en la época en que los descubrí por primera vez.

Algo que me apasiona del Ice Hockey es que a diferencia de otras propuestas, en este caso la habilidad y la práctica son fundamentales para ganar.

Aunque intentes registrar en la memoria los movimientos de los jugadores rivales te agarran los checos o los rusos en el mayor grado de velocidad y te comés doce goles en el primer tiempo.

La particularidad de esta propuesta es que adapta con bastante fidelidad la reglas reales del deporte.

La única diferencia es que en lugar de seis jugadores por equipo en este caso los partidos se desarrollan con cinco.

Una característica por la que trascendió en su momento fue que a diferencia de las otras ofertas deportivas, Ice Hockey tenía diversas opciones para darle variedad a las partidas.

En principio uno podía elegir la formación del equipo, con cuatro opciones: Jugadores grandotes, medianos y flaquitos.

Los gordos te daban potencia en el ataque pero eran más lentos, mientras que los flacos se desplazaban en la pista con mayor velocidad.

De acuerdo al equipo que elegís como rival tenés que variar la formación para poder vencerlos. Por consiguiente, no se trata solamente de hacer goles, sino de encontrar la estrategia adecuada en cada partido.

Otra particularidad hermosa del juego es que  hoy es un un retrato alucinante de lo que fue el período de la Guerra Fría en los años ´80.

Los equipos disponibles para escoger son Estados Unidos, Suecia, Polonia, Canadá y los más difíciles; Unión Soviética y Checoslovaquia, dos naciones que ya no existen.

El grado de dificultad aumenta a medida que se eligen las diversas categorías de velocidad y duración de los encuentros.

En el caso de llega a un empate, el partido se define por penales y de ser necesario un tiempo adicional de dos minutos sin arqueros, donde se arma un duelo a matar o morir.

Cuesta bastante aburrirse con este clásico debido a todas las variantes que presenta.

Algo que ocurrió con los juegos de Nintendo del mismo período dedicado al tenis, fútbol (que era mucho más lento) y voley.

Por útimo y no menos importante, también debo destacar la amena melodia que acompaña la partida que por alguna razón la encuentro relajante.

Ice Hockey es muy adictivo y lo adoro por el entretenimiento que ofrece.

No en vano en los últimos años fue escogido en numerosas encuestas realizadas en la prensa como uno de los grandes favoritos de los años ´80.

Cabe destacar a modo de Dato Loco que el diseñador Hideki Konno luego fue responsable del glorioso Mario Kart.

 

 

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7 comentarios

  1. Sabés que nunca lo jugué a este? Al Blades of Steel sí y eso de cagarse a trompadas era glorioso! Ahora lo voy a buscar para jugarlo online.

    Hablando del hockey sobre hielo a mi me enganchó desde Muerte Súbita con Van Damme donde en un momento se metía a reemplazar al arquero de los Penguins, atajaba un penal y le hacía una señal secreta al hijo que se daba cuenta que era él, hermoso todo!

    Ahora lo que tengo son buzos, me fui comprando varios porque son buenísimos para atajar en handball, son super amplios y cómodos para eso. En invierno, por supuesto, jajaja!

  2. Lo acabo de probar acá, es un sitio muy recomendable que tiene TODOS los juegos que venís reseñando y más

    http://www.8bbit.com/

    La verdad que como dicen más arriba, por más que es similar al Soccer, la diferencia de jugabilidad es abismal, la física que tiene el disco no tiene nada que ver con la pelota, que en el de futbol parece de cemento y los hace avanzar como en un pantano.

    Me la jugué con la URSS, arranqué 4-1 y me lo dieron vuelta en el segundo tiempo. No te deja ni relajarte, jajajaj!

  3. ja ja! Los rusos son los más duros junto con los checos. Quedás recontra caliente cuando te lo dan vuelta.
    Una buena estrategia es jugar con cuatro gordos porque te neutralizan a los flaquitos contrarios en la zona defenza.
    Si bien son un poco más lentos tenés también más potencia de ataque.

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