Retrospectiva Sherwood: Mitos y realidades de Robin Hood

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En estos días donde la cultura del cómic de superhéroes tiene más popularidad que nunca, con constantes producciones audivisuales, no es casualidad que su representante más rebelde (tanto en Marvel como en DC o la editorial independiente que elijan) sea un heredero moderno que encarna todos los valores que asociamos con .

Muy especialmente la justicia social y el sueño de resistencia a la autoridad.

Nunca hubiera existido Oliver Queen (Green Arrow) sin Robin Hood ni probablemente otros discípulos de esta leyenda como El Zorro y otros centenares de personajes que representaron esa clase de heroismo.

Junto con el Rey Arturo el mito de Robin es un clásico eterno que se renueva de manera constante con diversas interpretaciones que no dejan de jugar con un concepto definido.

El bandido justiciero que redistribuye la riqueza y le roba a los ricos para darle el botín a los pobres.

Probablemente para el momento en que termine este extenso informe tendremos noticias de un nuevo proyecto para el cine o la televisión que traiga de regreso a este clásico de la cultura popular.

Al igual que el mito artúrico lo que me apasiona de este tema es que no te podes aburrir nunca con todos los filmes y series que se hicieron, ya que cada una de estas propuestas presentan conceptos diferentes y tienen su propia identidad.

En el caso de Robin el atractivo se incrementa por el hecho que podría haber existido en la vida real.

Todas esas baladas medievales que le dieron forma a la leyenda no salieron de la nada o la simple imaginación de trovadores rurales, sino que están inspiradas por individuos que posiblemente se hicieron famosos por ese tipo de hechos con los que se relaciona el personaje.

Las más recientes investigaciones modernas apuntan a establecer que en efecto Robin Hood habría existido pero no del modo en que creemos, segun la imagen del cine y la televisión.

Las dos teorías más serias son las siguientes.

Por un lado tenemos el trabajo de Jim Lee, ex presidente de la Sociedad de Robin Hood, un eminencia en este tema, quien es considerado el mejor experto de Inglaterra.

Lee dedicó 30 años de su vida a rastrear la posible existencia del héroe y labor tuvo una conclusión definida.

De acuerdo a este historiador el famoso justiciero habría sido un caballero renegado del siglo 13 llamado Robert de Kyme.

Durante ese período la gran mayoría del pueblo inglés vivía en un estado de pobreza extrema y esto generó un clima social de resentimiento contra los terratenientes y nobles que se aprovechaban de los campesinos.

De Kyme habría sido un noble al que le quitaron sus tierras y eventualmente se rebeló contra las fuerzas de la ley, al organizar a un grupo de ladrones que se dedicaban a robar a los miembros de la clase alta.

La segunda opción surgió hace unos años y se relaciona con la gran investigación que hicieron Graham Phillips y Martin Keatman, quienes construyeron otra hipótesis con información muy sólida.

Según este trabajo la leyenda de Robin Hood surgió de una amalgama de tres hombres diferentes.

Por un lado un campesino proscrito del bosque de Barnsdale que vivió durante el años 1200, Robert de Wakerfield (la opción más fuerte), un soldado del ejército rebelde del conde de Lancaster que luego sirvió a Eduardo II en 1324 y finalmente un noble que se rebeló contra el rey Juan entre 1200 y 1215.

Pueden encontrar más detalles de esta investigación en el excelente libro de los historiadores, Robin Hood: La historia del hombre que dio vida al mito.

La obra se encuentra editada en castellano y se consigue con facilidad en internet.

LAS BALADAS QUE ORIGINARON EL MITO

Otra excelente recomendación literaria para conocer los orígenes de la leyenda es la obra de J.Rubén Valdés Miyares, Baladas de Robin Hood, que recopila y analiza en detalles todos eso relatos antiguos que con el paso de los siglos le dieron forma a las aventuras y personajes que conocemos.

Este libro presenta la mejor traducción en castellano que se hizo de los textos antiguos y el autor aporta además un excelente contexto de análisis para entender mejor cada relato.

Algo que me sorprendió de esos textos es que Robin en las primeras historias era un suejeto extremadamente violento, que por momentos opera como un precedente de los gánsters modernos.

En la sangienta balada Robin Hood y el monje, de 1450, el protagonista y su amigo Little John ejecutan al cura de Nottingham en una escena que parece salida de un capítulo de Los Soprano o El padrino, de Mario Puzo.

De hecho, también masacran a un pibito inocente que era el paje del sacerdote para evitar que los delate.

Un relato interesante ya que plantea la enemistad de Robin con la Iglesia Católica que amparaba la explotación de los pobres sin hacer nada al respecto,

Lo cierto es que con est serie de textos se gestó progresivamente toda la mitología que cobraría más fuerza en la era moderna.

LOS PRIMEROS ANTECEDENTES DEL CINE

Para el momento en que la industria del cine comenzó a desarrollarse en los Estados Unidos, a comienzos del siglo 20, obviamente unas los primeros personajes que cobraron vida en la pantalla fue Robin Hood.

El primer antecedente data de 1908 y se tituló Robin Hood and His Merry Men y contó con la dirección del realizador inglés Percy Stow, quien probablemente estableció la semilla del cine de acción y el trabajo de los dobles de riesgo en su corto, How to Stop a Motor Car, de 1902.

Un año después presentó la primera adaptación de Alicia en el País de las Maravillas, junto a Cecil Hepworth.

Desde entonces Robin apareció en otras cinco producciones durante la era del cine mudo, incluida una adaptación de Invanhoe, de Walter Scott, que en la literatura consolidó las bases de Hood como justiciero social.

Esa película fue producida por la familia Laemmle, que luego fundaría el estudio Universal y el Dark Universe que desarrollaría las bases del cine de terror en Hollywood.

Lamentablemente la mayoría de estas obras hoy se consideran cintas perdidas, con la excepción de Ivanhoe y Robin Hood, de 1912, que se conservan restauradas en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

No obstante, esas propuestas eventualmente quedaron en el olvido al ser opacadas por la primera obra maestra de esta temática, que llegaría en 1922 con el primer gran héroe de acción de la pantalla grande.

Douglas Fairbanks.

Continuará.

 

 

 

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4 comentarios

  1. Uno de los recuerdos más fuertes de mi infancia y de Robin Hood es de un cómic de la editorial Bruguera, Joyas Literarias Juveniles. Igual con Ivanhoe, no se si fuiste contemporáneo de esa serie de revistas pero en mi casa abundaban y solíamos renovar las que ya habíamos leído yendo a canjear revistas usadas 2 por 1 en algunas librerías de la calle Colón, en Córdoba. Conservo algunas aún hoy. Por otro lado, cómo olvidar la serie de los 80 que acá pasaba Canal 12, Robin de Sherwood! Saludos Hugo.

  2. Me acuerdo perfectamente Gastón. Siempre me pareció loco que en Cordoba llegara más material de Bruguera que en Buenos Aires.
    De vacaciones en Villa Carlos Paz conocí todas esas revístas españolas fantásticas, inclusive las humorísticas como Aquelarre donde descubrí a clásicos como Mortadelo y Filemón y Super López-
    Saludos!

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