150 películas de artes marciales (VII)

Publicidad

120-116

120-BLOODFIST (1989)

Resulta imposible recopilar una lista de este tipo e ignorar a una de las grandes glorias indiscutidas del género como es Don «The Dragon» Wilson.

El referente más importante en la historia del Kickboxing en los Estados Unidos, quien llegó a coronarse 11 veces seguidas campeón del mundo en esa disciplina, entre fines de los años ´70 y el 2000.

En 1989, Don, quien por entonces ya era una celebridad en el campo de las entró en la industria cinematográfica por insistencia de su amigo, Chuck Norris, quien veía en él una futura estrella del género.

El productor Roger Corman, quien por entonces había lanzado la carrera de numerosos artistas, decidió financiarle su primer film.

La particularidad del debut de Don es que lo hizo a través del cine independiente y de ese modo pudo tener un control del contenido de la película.

Corman le dio la libertad para que desarrollara su visión que pasaba por presentar un retrato realista del Kickboxing.

Wilson quería que el público pudiera ver como se desempeñaban los artistas marciales en esos torneos y el tratamiento de la acción se trabajó por ese rumbo con sus coreografías.

Para darle un mayor atractivo a la propuesta el protagonista convocó a tres campeones célebres de aquellos días.

El holandés Rob Karma, Kris Aguilar y Billy Blanks, quien más tarde se convertiría en un gurú del fitness con los cursos de video de Tae Bo.

El argumento de Bloodfist era muy sencillo y giraba en torno a un sensei que viajaba a Manila a vengar la muerte de su hermano, quien había sido asesinado en un torneo de Kickboxing.

La interpretación de Wilson era bastante insípida fuera de la acción, algo  que era comprensible ya que se trataba de su primera experiencia como actor.

El gran atractivo pasaba por las secuencias de peleas, que fueron alucinantes en su momento debido al modo en que se retrataban el talento de los protagonistas. Los combates eran brutales y se alejaban de las coreografías extravagantes.

La dirección corrió por cuenta de uno de los discípulos de Corman, Terence H.Winkless, quien había trabajado en la versión original de Gone in 60 seconds (1974) y además fue guionista de una joya del género terror como Aullidos (1981).

Bloodfist tuvo un estreno limitado en las salas donde pasó sin pena ni gloria.

Sin embargo cuando se editó en video un tiempo después se convirtió en un fenómeno comercial al recaudar 11 millones de dólares en las ventas.

A partir de ese momento Don se convirtió en el rey del cine clase B de este género y hasta la fecha nunca dejó de trabajar en el cine.

Su primera producción luego se convirtió en una saga de ocho películas, la última editada en 1996.

En el 2016 Wilson fue parte del proyecto de Marc Dacascos, Showdown in Manila, donde trabajó junto a Cynthia Rothrock.

119-SHOOTFIGHTER (1993)

Bolo Yeung junto a las figuras de Karate Kid y Cobra Kai, William Zabka y Martin Kove.

Y si esto no les alcanza también es parte del reparto Maryam d´Abo, la chica Bond de The Living Daylights, con Timothy Dalton.

Al margen de las figuras que tiene, esta película es muy entretenida y la elegí por un motivo especial.

Se trata de una de las pocas producciones donde podemos disfrutar a Bolo en el rol de héroe.

En Shootfigther es el amigo de los niños, con quienes tiene momentos cómicos, se comporta como un buen ciudadano que cuida de su mamá, sobresale como un artista marcial honorable y durante la mayor parte del film sonríe.

Por supuesto luego su comportamiento zen llega a su límite cuando entra en escena Martin Kove como un villano memorable.

Esta película se estrenó en la época de  gloria de los video clubes en los ´90 y fue un suceso enorme, sobre todo por el reparto que reunía.

La trama giraba en torno a dos amigos instructores de artes marciales, interpretados por Zabka y Michael Bernardo, quienes eran engañados por un promotor para entrar a un torneo clandestino, donde las peleas terminaban con la muerte de uno de los participantes.

Bolo, quien ya tenía un pasado conflictivo con el personaje de Kove, entonces intentaba detener la masacre.

En esta película está genial porque tiene muy pocos diálogos, debido a su limitado inglés, pero transmite sus emociones a través de la mirada.

Si son fans de este género es imposible que no disfruten una propuesta donde Bolo es el bueno y se enfrenta a un Kove completamente desquiciado.

No puedo dejar de resaltar las secuencias de acción, que fueron bastante zarpadas y sangrientas, en una trama que incluía referencias a lo que hoy se conoce popularmente como artes marciales mixtas.

Poca gente sabe que Kove es cinturón negro en Kendo , Okinawa-te y Tiger Kenpo, mientras que Zabka tiene el mismo rango en la disciplina Tang Soo Do.

Shootfighter volvió a reunir a Bolo con William en una continuación de 1995 pero la que vale la pena es la primera entrega.

118-AN EYE FOR AN EYE (1981)

En 1981 Chuck se afeitó el bigote setentoso para esta gran película que tuvo un reparto conformado por Richard Roundtree (Shaft), Christopher Lee, Mako y el Profesor Toru Tanaka , recordado también por su labor en la mencionada Arma Perfecta (con Jeff Speakman), Carrera contra la muerte y Desaparecido en acción 2.

Esta fue otra de las producciones de Norris donde la acción se centró en sus habilidades en las artes marciales en lugar del uso de armas de fuego.

Su personaje era Sean Kane (nombre magnífico), un policía de San Francisco, que buscaba vengar el asesinato de su compañero cometido por unos traficantes de droga.

La dupla de Norris con Mako era genial y el film presentaba una sólida combinación entre el thriller y el cine de acción.

La dirección corrió quedó a cargo de Steve Carber, otro discípulo de Roger Corman, quien optó por explotar el talento de Chuck a través de elaboradas secuencias de pelea.

Ojo por ojo fue un gran suceso comercial en los cines y esta dupla luego se volvió a reunir en una de las grandes obras maestras del cine de acción de los años ´80 como fue Lobo solitario.

117-DEVIL HUNTERS (1989)

Llegó el momento de destacar a una de las más grandes leyendas en la historia del cine de artes marciales entre las figuras femeninas.

Moon Lee.

Esta mujer es esa clase de artistas que se repiten una vez cada 30 años y fue parte de algunas de las películas más desquiciadas que se registraron en los anales de este género.

Moon integró esa generación que trabajó en China en un período donde las condiciones de seguridad eran mínimas y las figuras de la pantalla grande arriesgaban literalmente sus vidas en secuencias que jamás se hubieran podido filmar en Hollywood.

Gracias a una importante experiencia en la danza, Lee pudo acoplarse con mayor facilidad al entrenamiento de las artes marciales y enseguida impactó al público con su talento.

Una artista que tenía carisma, se destacaba en los momentos dramáticos y las secuencias de acción y encima era hermosa.

Moon Lee fue parte de ese período del cine asiático que se conoció como Bad Girls with Guns, entre fines de los años ´80 y mediados de los ´90, donde las mujeres pasaron a opacar a los héroes masculinos.

Este informe recopila varias películas de ella y en este puesto tenemos una producción especial donde la actriz casi perdió la vida junto a sus compañeros, Ray Lui y Sibelle Hu.

Devil Hunters fue la continuación de otro peliculón titulado Angel Force sobre el que me referiré más adelante.

La trama narraba la historia de un gánster veterano que era perseguido por la policía y sus propios compañeros de la Tríada que buscaban eliminarlo.

Si bien el argumento no era muy elaborado presentaba un buen thriller con secuencias de acción impactantes.

Su visionado hoy es algo incomodo de ver ya que tuvo un final abrupto debido a una decisión de los productores.

El 19 de mayo de 1989, a las 7 de la tarde, se produjo un serio accidente en el set mientras filmaban la secuencia final.

De acuerdo al guión los policías acorralaban al villano, quien decidía suicidarse al detonar una bomba.

Los protagonistas tenían que saltar por una ventana mientras el edificio estallaba a sus espaldas.

El equipo a cargo de la pirotecnia por error detonó la explosión unos segundos antes y las llamas cubrieron los cuerpos de los tres artistas.

Moon Lee, Sibelle Hu y Ray Lui recibieron quemaduras de tercer grado y terminaron internados en un hospital.

Para destacar el sacrificio que habían hecho, los realizadores dejaron en el corte para cines las imágenes del accidente, que encima repetían en cámara lenta.

El film terminaba con toda la cobertura mediática del incidente donde se les deseaba a los protagonistas una pronta recuperación.

En el siguiente video pueden ver ese fragmento.

Afortunadamente la historia terminó bien.

Los tres artistas se recuperaron enseguida y a las pocas semanas ya estaban trabajando otra vez en producciones de este género.

En el caso de Moon Lee luego del accidente hizo otras 25 películas hasta que se retiró del cine de acción a fines de los años ´90, al igual que Sibelle Hu.

En la actualidad se desempeña como instructora de danza y comparte su pasión por la fotografía en su blog personal.

El avance original de Devil Hunters.

116-THE LEGEND OF THE SEVEN GOLDEN VAMPIRES (1974)

Esta película es fantástica y representó una excelente colaboración entre la productora Hammer, que por entonces dominaba el género de terror y el estudio de los Hermanos Shaw, quienes eran los reyes del cine de artes marciales.

A mediados de los años ´70 los vampiros de la compañía inglesa eran un gran suceso de taquilla y las propuestas chinas de kung fu se encontraban en pleno apogeo especialmente en el continente americano.

Los productores de ambas empresas entablaron negociaciones para realizar juntos una película que fusionara los dos géneros.

El director Roy Ward Baker se encargó de trabajar las situaciones de horror y suspenso, mientras que la acción quedó a cargo de Chang Cheh, uno de los realizadores chinos más importante en la historia del cine de artes marciales.

Con el transcurso del informe me encargaré de fundamentar este tema.

Christopher Lee, quien era el Drácula oficial de la Hammer rechazó el guión ya que la parecía un delirio que el vampiro terminara relacionado con una película de Kung fu.

Por ese motivo fue reemplazado por John Forbes-Robertson.

A Peter Cushing en cambio la propuesta le pareció interesante e interpretó en este relato a un pariente de Abraham Van Helsing.

En lo personal me encanta esta película por la manera en que se combinaron los estilos cinematográficos de ambas compañías en un mismo relato, con el objetivo de brindar un propuesta especial.

A lo largo del film nos encontramos con una trama que toma elementos del horror gótico de la Hammer para mezclarlos con la acción épica del género wuxia de las artes marciales.

Por supuesto el contenido bizarro es considerable pero eso es justamente lo que la hace tan divertida.

El profesor Van Helsing en este caso ayuda a siete hermanos chinos, maestros de Kung Fu, a combatir a un ejército de vampiros que ocupó una tierra ancestral.

Debo resaltar que esta obra no pertenece al canon de la saga de Drácula de la Hammer y se la considera una propuesta independiente.

 

Publicidad

5 Comentarios

  1. Las «yoko tobi geri» (patada voladora horizontal) de Chuck en Ojo por Ojo son un gloriosas!!!
    Que presencia la del professor toru tanaka en pantalla, con solo venir caminando sonriente metia miedo jaja

  2. Estas películas que coinciden con la época en que Chuck vendía jeans con una costura especial que te dejaban patear alto!

    Gloriosa época (que no viví pero siento q extraño, jeje)

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.