Reseña de Elvis: The Searcher

Publicidad

Calificación : B+

La redención de HBO en el género documental luego del mamarracho de Leaving Neverland que como era de esperase quedó todo en la nada.

En este caso nos encontramos con una producción más seria que explora la vida y carrera de Presley.

Si bien no es una película perfecta y tengo mis objeciones con respecto al tratamiento de algunos temas, la disfruté mucho por la calidad de su realización y la profundidad de los testimonios.

El proyecto fue concebido por Jon Laundau, el manager de Bruce Springsteen, quien en los últimos años fue responsable de todos los materiales audiovisuales editados sobre el artista.

La dirección también quedó a cargo de un realizador muy a cercano a Bruce, como es Thom Zimmy, quien viene de co-dirigir con el músico el largometraje Western Stars.

En esta película de tres horas y media, dividida en dos partes, el realizador presenta un repaso profundo por la carrera de Presley con testimonios de personas que formaron parte de su círculo íntimos y artistas famosos que analizan diversos aspectos de su vida.

Entre ellos se destacan, Tom Petty, Bruce Springsteen, Emmylou Harris, Jon Landau, Robbie Robertson, Priscilla Presley y los dos amigos íntimos del cantante que mejor lo conocieron, como Red West y Jerry Schilling.

La verdad es que después de esas dos obras maestras que fueron las biografías de Peter Guaralnik, Last Train to Memphis y Careless Love, ya no queda demasiado por descubrir de la vida de Presley.

El film de Zimmy tiene claro esta cuestión y por eso centra gran parte del relato en los análisis de los músicos famosos.

La película toma una premisa similar a la de los libros de Guralnik, donde la primera entrega se concentró en el ascenso a la fama de Elvis y sus orígenes, mientras que en la segunda parte se aborda la etapa final de su vida.

El director desarrolló el film de un modo similar a lo que hizo Peter Jackson en su excelente documental They  Shall Not Grow Old, donde la narración se concentra exclusivamente en el material audiovisual de archivo y el testimonios de los entrevistados acompaña las imágenes a través de fragmentos de audio.

La primera parte es la entrega más sólida del trabajo de Zimmy y ofrece un estudio en profundidad de los orígenes del rock and roll y el rol que tuvo Presley a la hora de hacer popular la música negra, que no tenía lugar en medios mainstream de comunicación en Estados Unidos y mucho menos en la cultura adolescente.

Entre las revelaciones interesantes el film rompe con la imagen que Elvis era tan sólo un intérprete con una gran voz y muestra su faceta como productor y el modo en que sus decisiones artísticas elevaron la calidad de los discos.

Muy especialmente en aquellas primeras colaboraciones con Sam Phillips.

Por otra parte, se confirma una cuestión que los fans probablemente ya sabían (a diferencia del público general,) como el hecho que la adicción del músico a las píldoras para dormir, que resultarían su perdición, se inició durante la fantochada del servicio militar, donde perdió dos años de su carrera sin sentido.

Mientras que numerosos artistas famosos de la música , de fines de los años ´50, fueron eximidos de tener que servir en el ejército a Presley lo usaron para explotar su imagen en las fuerzas armadas.

En lugar de grabar discos tuvo que perder el tiempo en Europa donde se desempeñaba como guardia en puestos militares que darían como origen sus problemas de insomnio.

La película de Zimmy toma como premisa central para desarrollar la biografía el tremendo especial de 1968 que representaría su regreso triunfal a la música.

Una obra cuyo contenido fue personalmente surpervisado por Elvis, quien estuvo a cargo de cada aspecto del show.

Hay una gran anécdota en el documental (que yo al menos desconocía sobre esta tema) y genera que se disfrute de manera diferente uno de los momentos icónicos de ese espectáculo.

10 minutos antes de comenzar la grabación, Presley llamó al director para cancelar el evento debido a un caso de pánico escénico. Hacía nueve años que no tenía contacto con el público en un recital en vivo y sentía que estaba completamente bloqueado y nervioso.

Obviamente debido a la inversión económica que se había hecho era imposible dar marcha atrás con el show.

El director del evento le recomendó que hiciera exactamente lo que él deseaba, sin planes ni reglas.

Elvis entonces apareció en el estudio vestido con un conjunto negro de cuero donde se reunió en un escenario pequeño con su primera banda de los años ´50.

Ellos no tenían la menor idea las canciones que interpretarían porque no había ningún guión.

El cantante tomó la guitarra e improvisó un cover del blues Baby What You Want Me To Do.

Bastaron dos acordes y el acompañamiento de sus amigos para que Presley se reconectara con sus raíces artísticas y consumara su regreso a la música.

Las expresiones de apoyo de sus compañeros durante la interpretación son genuinas y se relaciona con la situación de pánico escénico que había surgido unos momentos antes.

Un fragmento histórico de la vida del artista que además dio origen al concepto del show íntimo y acústico que décadas más tarde explotaría MTV.

En ningún otro espectáculo las cámaras los registrarían con la espontaneidad que presentó en el especial de 1968.

La segunda parte del documental se concentra en la vida de Presley tras su regreso a la música y la etapa final de su vida que lo encontraría en su versión más decadente.

En este segmento del trabajo de Zimmy sobresalen los audios con entrevistas al polémico manager del intérprete, el Coronel Parker, quién quedó en el recuerdo como el Rasputín de esta historia.

Parker es acusado de haber arruinado la carrera del intérprete con todos esos contratos cinematográficos de los años ´60 que le hicieron perder el tiempo con numerosas películas malas.

Producciones que Elvis detestó en su gran mayoría.

No obstante, Parker tiene otra versión de los hechos y segura que era imposible imponerle algo al artista por la fuerza debido a su fuerte personalidad. Según su testimonio, el cantante podía haber rechazado los proyectos para cine si hubiera querido pero los aceptó por la fortuna que le pagaban.

Un aspecto decepcionante de esta película  pasa por el hecho que el documental de Zimmy es terriblemente indulgente en todo lo referido a las temáticas oscuras de la biografía, probablemente porque Priscilla Presley fue la productora ejecutiva.

Alguien que no conoce esta historia en detalle podría creer que Elvis sólo tuvo una mujer en su vida y se murió a los 42 de un ataque cardíaco porque trabajaba mucho.

La realidad, que es dura, indica otra cosa.

Todos las cuestiones más polémicas relacionadas con el artista y su etapa de descontrol en aquellos años The Searcher las esconde debajo de una alfombra como si nunca hubieran ocurrido.

Elvis también tenía su lado oscuro pero el film sólo opta por mostrar su faceta más positiva.

Es cierto también que ya se hicieron otros documentales sobre los hechos más turbios, sin embargo, una película que se promociona con la ambición de ser la biografía definitiva me parece que no puede trabajar con superficialidad este aspecto de Presley.

Salvo por ese detalle , el film es interesante, especialmente en su primera entrega, y lo recomiendo tanto para amantes del rock como fans del cantante.

 

Publicidad

4 Comentarios

  1. Hugo, entonces decís que los documentales Last Train to Memphis y Careless Love retratan el lado oscuro que no muestran este film de hbo?
    Entonces funcionaria como un excelente complemento con las dos mencionadas anteriormente?
    Saludos Hugo.

  2. No Juan , los títulos que mencioné son biografías literarias y hasta la fecha es lo más completo que se hizo con Elvis. Están editados en castellano esos libros y son excelentes.

    La película de HBO es un gran complemento hasta la mitad de la segunda entrega donde pasan por alto el período más complicado de Presley.
    De todos modos es una gran recomendación para ver, especialmente por la primera parte.
    Saludos!

  3. Datazo que Last Train to Memphis y Careless Love se encuentren disponibles en español!! Pista de la editorial o sus títulos traducidos?
    Agendo y recalculo el aguinaldo de diciembre, je!
    Gracias por tus geniales reseñas Hugo, imperdibles!

  4. Hola Sofía, no me acuerdo la editorial pero los títulos son El último tren a Memphis y Amores que matan, de Peter Guralnick.
    Las librerías conocidas por lo general los venden en un pack con los dos libros juntos.
    Saludos!

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.