They Shall Not Grow Old: El documental de Peter Jackson

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Una obra maestra de la filmografía de que marca un hito en el género documental y cambia para siempre el modo de repasar la historia.

Cualquier pifiada que se pudo haber mandado con la trilogía innecesaria de El Hobbit la remedió con esta extraordinaria producción que lo vuelve a establecer entre los realizadores más importantes de nuestro tiempo.

Quedé muy sorprendido e impactado por este tremendo documental a tal punto que lo vi dos veces antes de publicar esta nota.

They Shall Not Grow Old es una producción que se hizo por la conmemoración del 100 aniversario del Armisticio de Compiègne, llevado a cabo el 11 de noviembre de 1918, que puso fin a la Primera Guerra Mundial.

Uno de los conflictos bélicos más salvajes que se registraron durante el siglo 20, debido a la naturaleza de los combates y las condiciones en que se llevaron a cabo.

La particularidad de esta propuesta es que presenta material inédito de la vida cotidiana en las trincheras que el Museo Imperial de la Guerra mantuvo oculto durante un siglo.

Si esto ya de por sí representa un evento importante, la obra de Jackson se eleva a otro nivel con el tratamiento que le dio el director al proyecto.

A través de un proceso moderno de restauración, colorimetría y tecnología 3D, el cineasta consiguió darle vida y humanidad, de un modo muy especial, a esas imagénes de archivo que parecían cortos mudos del pasado.

Junto a un equipo de expertos forenses en lecturas de labios, además se descifraron las conversaciones de los soldados en las filmaciones, que fueron reconstruidas con efectos de sonido.

El resultado final es una obra que ofrece una experiencia muy conmovedora e inmersiva y rompe con los esquemas tradicionales del género documental.

Antes estas características es importante destacar los siguiente.

They Shall Not Grow Old no es una película informativa para aprender sobre las causas y el desarrollo que tuvo la guerra.

Jackson decidió pasar por alto las fechas, locaciones del conflicto, el contexto político e inclusive las identidades de los veteranos que aportan su testimonio.

En la película nunca se ven los clásicos entrevistados que analizan el tema explorado.

El director centró su narración en el material de archivo exclusivamente, que se complementa con los testimonios de audio de más de 100 veteranos registrados en el pasado por la BBC y el Museo Imperial de la Guerra.

Los soldados, que nunca son identificados, narran sus experiencias que se relacionan con las imágenes que presenta el film, desde el surgimiento de conflicto hasta la firma del Armisticio.

La narración genera un enorme impacto desde sus escenas iniciales por el proceso de la restauración de las imágenes en blanco y negro.

Jackson alteró la reproducción de la velocidad del material para que las personas que vemos en la pantalla no se muevan como personajes de películas de Chaplin sino como lo harían en un video moderno.

A través de un fondo negro un rectángulo nos transporta, como una especie de máquina del tiempo al pasado, en el que podemos ver imágenes inéditas de como era la vida cotidiana a comienzos del siglo 20, antes que estallara el conflicto.

En este primer acto hubo algunas cuestiones que me impactaron bastante.

Todos los veteranos recuerdan con euforia y alegría las ganas que tenían de ir a la guerra contra los alemanes y muchos de ellos inclusive describen su participación como una experiencia positiva que los hizo crecer como hombres.

Algo bastante loco de entender que deber ser tomando dentro del contexto cultural de esos tiempos.

Jackson también hace hincapié a través de las imágenes en la manipulación psicológica que hubo por parte del gobierno inglés para reclutar soldados.

Esto es muy interesante sobre todo al ver el modo en que se utilizaban las estrategias de marketing y publicidad de ese momento.

El objetivo era hacer sentir culpable a cualquier hombre que no estuviese de acuerdo con el conflicto y pudiera llegar a dudar de sumarse a las filas del ejército.

El que no peleaba en el frente era considerado un cagón cobarde y los afiches jugaban desde la psicología con esta cuestión.

Veamos algunos ejemplos.

Este tipo de aviso generó que chicos de 15 y 16 años mintieran sobre sus edades para viajar a la zona de las trincheras.

Sí, a vos te hablamos pibito, en vez de boludear en la playa vení a suicidarte con un entrenamiento mínimo con nosotros que te necesitamos.

Con el paso del tiempo las publicidades se volvieron más grotescas cuando los ingleses notaron que se quedaban cortos con las tropas.

El siguiente es uno de los ejemplos más bizarros. La madre le ordena a su hijo que vaya a pelear al frente.

Obviamente no hubo una sola madre, esposa o novia inglesa en ese tiempo que actuara de esa manera pero la propaganda explotaba estas cuestiones, donde el hombre tenía la obligación de no tener miedo y enfrentar sus responsabilidades.

Tus amigos ya están en el frente de las batallas.

¿Qué estás esperando vos para unirte?

Tu madre y tu novia están orgullosas que vayas  las guerra (mentira), probá tu dignidad y unite al ejército.

Estos afiches demuestran que no todos los ingleses estaban tan seguros de arriesgar sus vidas cuando en muchos casos jamás habían tocado un arma y ahora se les pedía que dejaran sus actividades para sumarse a la causa.

Los padres de familia tampoco quedaron exentos de la propaganda y para ellos se diseñaron afiches especiales que hacían hincapié en la culpa.

Cuando los alemanes llamen a tu puerta después no te quejes por no haberte sumado al ejército.

El siguiente es contundente.

Los niños le preguntan al padre que hizo él durante la guerra.

En los primeros 20 minutos del film vemos el proceso de reclutamiento y el entrenamiento que tenían las tropas.

Obviamente como todo el material era parte del instrumento de propaganda siempre se ve a los soldados sonrientes y contentos de estar sirviendo a su país.

Entonces llega el gran momento de este film donde se acaba el cuento de hadas.

Peter Jackson nos transporta a la zona de las trincheras de un modo muy especial.

El rectángulo donde se reproducían las imágenes en blanco y negro se expande hasta acaparar toda la pantalla y el material cobra vida en color en una secuencia que da escalofríos.

En un punto la escena funciona como la versión macabra de El Mago de Oz, con la diferencia que el color no aparece para mostrarnos un mundo atractivo de fantasía sino el peor infierno que podría concebir la mente humana.

A partir de ese instante esos soldados que parecían simples imágenes de una cinta vieja cobran vida de un modo muy especial.

Peter Jackson les restaura la humanidad perdida y genera que los espectadores podamos comprender con un realismo impactante las situaciones que vivieron.

Un detalle excelente del film es que no se estanca en presentar el material de propaganda con los soldados sonrientes, sino que el director contrasta las imágenes con fotos inéditas sobre los horrores que se vivían en las trinchera.

Los cuerpos afectados por la gangrena, la invasión de ratas que se comían los cadáveres y las consecuencias brutales de los combates que fueron muy sangrientos.

El director logra que podamos sentir por un momento lo que pudo haber sido la vida cotidiana en el frente de combate.

A través del magnífico proceso de restauración se retratan las condiciones inhumanas en las que se desempeñaban los soldados y el clima de muerte y miseria que los rodeaba permanentemente.

Los realizadores repasaron cerca de 100 hora de material audiovisual y 600 horas de testimonios en audio de los cuales sólo se utilizó una parte para este film.

La experiencia de viaje en el tiempo que presenta el documental logra ser muy conmovedora y retrata con un realismo escalofriante la pesadilla de una guerra.

Cuando el conflicto termina esos rostros juveniles y alegres por ser parte del conflicto desaparecieron por completo y vemos hombres que están muertos en vida o jóvenes que se transformaron en otras personas.

Un aspecto de esta historia que también me impactó mucho fue la desidia que hubo hacia el soldado tras el fin el conflicto.

Una escena muestra como el ejército inglés transportaba las tropas a un galpón donde los hombres abandonaban sus uniformes para vestir las ropas civiles otra vez.

El veterano no tenían ningún tipo de contención y en los testimonios en audio cuentan que ninguno hablaba de las experiencias vividas con nadie.

Para las familias la guerra luego se convirtió en un hecho que nunca existió en sus vidas y los combatientes tuvieron que lidiar solos con los traumas sufridos.

Vuelvo a reiterar, este documental no es una propuesta informativa para instruirse sobre la Primera Guerra Mundial sino que ofrece una experiencia especial sobre el infierno que vivieron los soldados de ambos bandos que fueron olvidados por la historia.

Por alguna razón el cine también relegó estos relatos en un segundo plano para darle una mayor atención a la Segunda Guerra Mundial.

Otra de las razones por la que este reconocimiento que le hace Peter Jackson a los veteranos de la guerras de las trincheras es muy conmovedor y deja su huella en la historia del cine documental.

El film está dedicado a su abuelo que combatió en el frente y solía contarle sus experiencias cuando el director era chico.

The Shall Grow Not Old se estrenó en noviembre del año pasado en salas limitadas de los Estados Unidos y resultó un enorme suceso de taquilla.

A raíz de la plata que recaudó en pocos días de exhibición el pasado mes de febrero el estudio Warner expandió sus copias en más ciudades.

En Argentina se estrenó en la última edición del BAFICI y actualmente se puede conseguir en internet sin problemas.

Una propuesta de visión obligatoria para todo amante de la historia.

Este es el trailer del film.

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11 Comentarios

  1. Increíble cómo se restauraron las imágenes, lo bueno es que el documental no es atractivo sólo por eso. Lo voy a buscar, gracias por la recomendación!

  2. Lo que se hace a nivel restauración es simplemente Genial…lo que me gusto de la película, es que las voces en off son de tipos que vivieron eso, no de eruditos que hablan de la segunda guerra manual a modo enciclopédico…Hugo, el titulo si mi ingles me ayuda, se traduciría algo así como «Nunca llegaran a viejos» o » Ya no envejeceran» verdad? Que es otra genialidad.

  3. ¡Que laburo increíble! Y es verdad, el abandono por el soldado parece casi una constante en la historia. No tenemos que ir tan lejos geográficamente, acá recién hace poco le fuimos dando el status que merecieron los conscriptos de Malvinas.

    Y viendo las imágenes era evidente que los carne de cañón literales eran de las clases bajas, que para esas cosas sí les servían, pero después…

  4. Exactamente Emanuel, me hiciste acordar algo que me olvidé de mencionar en la nota.

    El título es genial porque tiene un doble significado , por un lado se refiere a todos esos jóvenes que nunca llegaron a ser viejos y murieron en las trincheras y por otra parte representa esta inmortalidad que de alguna manera les otorga la película.
    La verdad que es brillante.

  5. Me la puse para ver, Hugo. Hace un tiempo vi el trailer y me vino genial tu post-ayuda-memoria.

    Sobre Peter, ahora El Hobbit toma más dimensión. Las filmó para juntar el capital para hacer They Shall Not Grow Old jaja! (¿sólo yo sentí un «you shall not pass?»).

    Lo de la restauración es realmente zarpado. Se aprecia en este documental y lo que lograron construir, pero pensé más allá, en los estudios de cine y me imagino muchas películas antigüas llevadas a ediciones de Bluray -y alguna al cine- con un tratamiento similar. Podría disparar cosas muy locas la verdad.

  6. Hola Hugo! Ayer la ví (después de leer tu post). Sin palabras, sinceramente. La crudeza de las imágenes, la ingenuidad de los pibes que, sonriendo y hasta haciendo bromas, iban a proteger los intereses de personas que no conocían y que estaban cómodamente apoltronados en sus sillones, sin mancharse las manos. Qué reflexión, la guerra. Más allá que en toda la historia de la humanidad siempre hubo conflictos bélicos, siempre me queda la sensación de desconsuelo, en este caso, cuando relataban luego de la rendición alemana encontrarse con otros pibes tal vez con los mismos intereses, peleando por… vaya uno a saber. Abrazo y gracias por la recomendación.

  7. La vi ayer y me encantó. El nivel de detalle de las imágenes y de las historias que cuentan los ex soldados es fascinante. Me llamó mucho la atención el tono con el que la mayoría cuenta las historias terribles que vivieron en el frente de guerra, parecía que hasta tuvieran cierta nostalgia. Muchas gracias por la recomendación.

  8. Sí Hernán eso que mencionás es un aspecto controversial del proyecto pero hay que entender esos testimonios dentro del contexto cultural del que provienen. Era soldados de otra generación que tenían una visión de la vida que hoy resulta algo disparatada. Alguno de los veteranos inclusive agradecen haber ido a la guerra. 100 años después eso se lee de otra manera.

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