Historia de Wonder Woman: Volumen III

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Episodio 10: Crisis infinitas (Parte 2)

Día de graduación

En esta primera etapa del siglo 21 la compañía DC presentó una notable purga de personajes, donde rodaron las cabezas de numerosos héroes y villanos.

Esta tendencia que tendría la línea editorial en los siguientes años empezó a gestarse en el 2003 con la publicación de la miniserie, Día de graduación.

Un historia que me hizo enojar bastante cuando se conoció en su momento (y no fui el único) y tenía el fin de concluir a través de un mismo conflicto las colecciones regulares de TitansYoung Justice.

Dos propuestas que tenían personajes vinculados con Wonder Woman entre sus protagonistas.

Donna Troy, que atravesaba una existencia tranquila desde mediados de los años ´90, y Wonder Girl (Cassie Sandsmark) en la agrupación más juvenil.

Este relato del guonista Judd Winnick tendría repercursiones importantes en la Crisis Infinita que vendría después pero en ese momento no teníamos demasiados detalles del evento que se avecinaba.

Algo que me molestó en su momento es que la trama se centraba en el shock gratuito de matar a dos personajes históricos de los Titans como habían sido Donna Troy y Omen.

El problema no era que acabaran con ellas, que es algo que todo referente del género atraviesa en algún momento, sino que lo hicieran de un modo tan mediocre como el argumento que presentó Winnick.

Donna Troy en especial merecía al menos un destino fatal un poco más inspirado que el que se presentó en este relato.

En la trama un robot pedorro que había salido literalmente de la nada buscaba formas de vida cibernéticas y tras un serie de eventos (resumen épico) despertaba al clon de Superman que parecía un Terminator.

En la batalla final primero le rompía el cuello a Omen y luego aniquilaba a Donna en una de las muertes más frías y tontas que se registraron en la historia del universo DC.

Ya de por si era algo decadente que las dos integrantes históricas de este grupo  fueran vencidas por un clon berreta de Superman y a esto se sumaba que el pobre relato del guionista no despertaba la emoción que buscaba.

El mismo concepto en manos de Géorge Pérez probablemente nos hubiera hecho llorar pero en esta miniserie se veía como una burda explotación comercial.

De este modo Diana y los héroes de DC perdían a una referente histórica entre las heroínas.

 

El regreso de Donna Troy

Dos años después de este bochorno comiquero, en agosto de 2005, Donna regresaría de la mano de Phil Jiménez, uno de los mejores autores que tuvo Wonder Woman en los primeros años del siglo 21,

Esta miniserie tuvo el objetivo de restablecer a la heroína como uno de los personajes más relevantes del Universo DC y al mismo tiempo arreglar todos los problemas que arrastraba su origen desde mediados de los años ´60.

Lamentablemente lejos de aportar alguna claridad al origen de la pobre Donna el relato complicó más las cosas y generó una enorme confusión entre los lectores.

Como mencioné en la entrega anterior, la idea de empezar a leer cómics de DC en este período era una tarea imposible por todas la sagas interconectadas que tenía la función de pavimentar el terreno para la bendita Crisis infinitas que no llegaba más.

Además de este especial tenías que seguir la Guerra Rann-Thanagar, con Hawkman, todo el conflicto del mundo de la magia en Day of Vengeance y el dilema de los villanos en Villains United.

Realmente había que hacer un esfuerzo para que el cerebro no terminara quemado con tantas líneas argumentales.

Lo cierto es que en este miniserie Donna regresaba a la vida como la «Diosa de la Luna» (no hagan preguntas) y tomaba conocimiento que ella era la fusión de todas la versiones de su personalidad que se registraban en el Multiverso.

En un delirio absoluto imposible de resumir,  Jiménez se metía en el terreno de la mitología para reunir a Troy con los Titanes griegos con quienes ya había interactuado en un famoso arco argumental del cómic New Titans en los años ´80.

Un tema previamente tratado en este informe.

Después de un lío bárbaro donde se repasaban todos sus orígenes, Donna reaparecía en la comunidad de suerperhéroes con el conocimiento de toda la historia del Multiverso.

El arte de Gracía-López quien en el pasado ilustró imágenes icónicas de Wonder Woman era lo mejor de esta propuesta.

Cuando descubría que se avecina una importante amenaza en el Universo DC que no podía resolver sola, Donna luego reclutaba un grupo de colegas para investigar ese hecho.

De esta manera quedaba todo listo para comenzar a leer de una vez la famosa Crisis infinita que prometía ser la más grande épica gestada por la editorial en los últimos 20 años.

Continuará.

 

 

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5 Comentarios

  1. Recuerdo bien esa época de DC, cuando todas las historias solo eran preludio para la siguiente, nunca estabas leyendo la que importaba sino siempre la previa.
    A Donna, como q la terminaron convirtiendo en el Harbinger de la nueva crisis y después viajaría por el Multiverso con Jason Todd y otro personaje mas para buscar al Atom.
    Como sea La crisis de Didio fue muy floja y la explicación fue mucho peor.
    Eso si te deja con momentos gore y de mucho impacto, pero solo eso, como historia es floja

  2. Las Crisis, Hora Zero, New 52, Rebirth……. basta muchachos!!! Son peores los intentos de arreglo de las incoherencias que las incoherencias mismas. Son personajes y colecciones que tienen 40 a 80 años de publicación continua. A quién le importa la continuidad y la coherencia??? Hoy escriba Guillermo y mata a fulanito, dentro de dos años escribe Hugo y fulanito nunca murió y listo! No pasa nada!!! Siempre y cuando las historias sean buenas. Por lo menos así lo veo yo.

  3. Esa frase que venía en los comics como «A partir de ahora, YA NADA SERA IGUAL» y al final siempre es lo mismo, pero con otro nombre. Relanzamientos que a veces enganchan, a veces no. Intentos de modernizar personajes que no funcionaron (Si, te señalo a vos, Batman Azrael), inclusión de algunos con bombo que después se desinflaron (Es eso eran especialistas los X-Men, que en los 90 se cansaron de sacar mutantes que no pegaron nunca, como uno que tenía unas babosas. Ni el nombre me acuerdo pero sí la imagen en varias tapas de la época), o matar a un personaje para revivirlo a los dos años (no importa si de forma coherente o no), como en el caso de Donna o de Jason Todd en esa época. Posta que a veces cansa todo eso, en la actualidad terminé de largar lo que venía leyendo porque las dos grandes vienen tirando palazos con megaeventos que terminan en emboles cósmicos.

    El otro día enganché en TCM un documental que les hicieron a Jim Lee, Rob Liefeld, Todd McFarlane y al resto de los que crearon Image Comics en los 90 y contaban eso, que estaban medio hinchado las bolas de tener que relanzar historias de personajes que creían no había que tocar y querían crear todo un universo desde 0 pero posta. Además, que cada creación que hicieron para las grandes editoriales nunca fueron suyas y veían pasar la plata y todos citaban lo que le pasó a Kirby y a sus sucesores. Por suerte siguen surgiendo de estas editoriales historias más frescas que no apelan al refrito innecesario, sin Image no tendríamos Fables o The Walking Dead, por ejemplo.

    Volviendo a lo de Donna, en ese momento volvía a pintar interesante el personaje pero tampoco la supieron explotar, a mi entender.

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