El Disney olvidado: The London Connection (1979)

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¿Una película de Disney con agentes de narcóticos, secuencias de tiroteos y espías?

La propuesta suena algo descabellada pero fue uno de los proyectos que desarrolló el maestro Ron Miller (yerno de Walt), uno de los más interesantes presidentes que tuvo el estudio en su historia, cuya administración no fue valorada.

En parte por esta manía cultural de juzgar todo según los resultados comerciales de taquilla.

Miller, quien falleció el pasado mes de febrero, fue responsable de expandir y explorar en términos artísticos las producciones por otros rumbos.

Durante el período en que se desempeñó como CEO, entre 1978 y 1984, su gestión impulsó a los realizadores a que se animaran a tomar riesgos para brindarle al público propuestas diferentes.

Ideas o proyectos que antes hubieran sido imposibles de concebir en Disney bajo la dirección de Miller pudieron ser desarrollados.

La compañía rompió con las formulas argumentales tradicionales y de esas películas surgieron obras emblemáticas.

Estas cosas no deben ser olvidadas.

Miller descubrió y financió los primeros trabajos de Tim Burton, además de destinar presupuestos a la exploración de la animación digital, que a fines de los años ´70 estaba en pañales y él entendía que era el futuro del género.

Entre las películas que contribuyó a concebir se destacan Tron, Never Cry Wolf, Return to Oz, Los rescatadores, Mi amigo el dragón, Escape to With Mountain, El zorro y el sabueso, El caldero mágico y ¿Quién engañó a Roger Rabbit?

Obras que en materia de contenido artístico estuvieron completamente adelantadas a su tiempo.

Lamentablemente a Miller se lo comieron los burócratas de Wall Street que tenían acciones en la compañía y no estaban contentos con las recaudaciones en la taquilla.

Muchas de estas películas, que fueron consideradas demasiado oscuras, no funcionaron comercialemente y los inversores querían volver a las fórmulas conocidas que generaban plata.

A partir de las desvinculación de Roy vino el recordado período oscuro de mitad de los años ´80, donde las películas de animación fueron superadas a nivel comercial por los trabajos de Don Bluth.

El estudio recién saldría a flote a fines de los ´80 con el estreno de La sirenita que dio pie a otra gran época creativa.

No obstante, la compañía nunca volvió a tomar los riesgos artísticos que caracterizaron la gestión de Miller.

The London Connection es una de las tantas rarezas que produjo Ron y quedó en el recuerdo por ser un thiller de acción y espionaje.

En principio esta producción llamó la atención con su afiche, que nadie podría relacionar con un proyecto de la compañía.

 

La dirección corrió por cuenta de Robert Clouse, responsable de clásicos memorables como Operación Dragón (Bruce Lee), La furia de Chicago (Jackie Chan), Black Belt Jones (Jim Kelly), China O´Brien (Cynthia Rothrock) y la bizarra pero divertida, Gimkata.

Un realizador claramente especializado en el cine de artes marciales y las secuencias de acción.

Esta película que hizo para Disney es muy interesante ya que reúne los elementos típicos de sus producciones con la particularidad que en este caso los abordó para un público familiar.

No es un dato menor que el guión fue concebido por Gail Morgan Hickman, autor de tercera entrega de Harry, el sucio, The Enforcer y La ley de Murphy, con Charles Bronson.

Estas locuras hermosas de Ron Miller era lo que sacaba de quicio a los tiburones de Wall Street.

Jeffrey Byron interpreta a Luther Starling, un joven agente secreto de la CIA, que durante una vacaciones en Londres termina involucrado en una conspiración internacional de espionaje, vinculada con el secuestro de un importante científico.

De un modo accidental el protagonista y su mejor amigo terminan al acecho de una organización que busca liquidarlos.

Una particularidad de la narración de Clouse es que fusionó la situaciones de enredos de las comedias de Disney con el estilo de acción predominaba en su filmografía.

Durante el desarrollo de la trama los villanos intentan acribillar a los protagonistas en más de una ocasión.

Algo que era imposible de imaginar en filmes previos del estudio.

Debido a que esta película no dejaba de ser una producción familiar lo que modificó el director fue el tratamiento de la violencia.

The London Connection tiene numerosas secuencias de tiroteos pero nunca vemos sangre y los héroes siempre encuentran una salida al peligro que los acecha..

En un momento el protagonista escapa en una moto especial cargada con misiles.

Luther le dispara a los villanos y el auto de los malos explota un momento después que ellos salieron del vehículo.

Clouse juegan todo el tiempo con esa clase de situaciones, donde la acción está presente dentro de un espectáculo apto para todo público.

Un estilo que se implementaría años después en la serie de televisión Brigada A en la que todos los personajes tenían una puntería horrenda.

Debo destacar la música de James Cameron (Psychomanía), quien compuso una banda sonora que tomaba melodías del género disco que estaba de moda en ese momento.

En Estados Unidos este film se estrenó en la televisión el 21 de diciembre de 1979, en el ciclo El maravilloso mundo de Disney, mientra que en el resto del mundo se exhibió en cines.

En 1980 se re-estrenó en un función doble con Los aristogatos.

La película se puede conseguir también con el título The Omega Connection o su versión en castellano Contacto en Londres.

Lamentablemente el avance no se encuentra disponible en You Tube pero pueden encontrarla completa en la versión con doblaje español.

 

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