El Disney olvidado: Johnny Shiloh (1963)

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Una excéntrica película inspirada por la vida de una figura popular de la cultura norteamericana, Johnny Shiloh.

Se trata del integrante más joven en la historia del Ejército de los Estados Unidos, quien a los 11 años se unió a la fuerzas de la Unión como el niño del tambor que alentaba las tropas.

Todos los hechos relacionados con John Clem, su verdadero nombre, hoy puede sonar un desquició absoluto pero son situaciones que ocurrieron en otro tiempos y están documentadas.

Este chico fue adoptado como las mascota del ejército que en la Guerra Civil norteamericana se enfrentó a los Estados Confederados de América y no sólo tocaba el tambor en las batallas sino que además participó de los combates.

Johnny disparaba un rifle especial que había sido construido acorde a su contextura física.

Luego de ser herido en la famosa Batalla de Shiloh, desarrollada entre el 6 y el 7 de abril en 1862 sus compañeros lo apodaron Johnny Shiloh y de ese modo nació la leyenda.

Johnny nació el 13 de agosto de 1851 en Ohio y tras quedar huérfano a raíz de la muerte de su madre huyó de su hogar para enrolarse en el Ejército.

Obviamente debido a su edad y el hecho que no superaba el metro y medio de altura en un principio lo rechazaron en todas las unidades que se presentó.

Sin embargo debido a su persistencia consiguió que el regimiento 22 de Michigan lo adoptara como la mascota del grupo para tocar el tambor en la rutinas de los soldados.

Para 1860 Johnny era el niño más rico probablemente de todo el continente americano ya que cobraba el sueldo regular de 13 dólares que recibían también los militares adultos.

Lamentablemente en la actualidad los historiadores lograron confirmar que el chico no participó de la Batalla de Shiloh por la sencilla razón que el regimiento 22 donde sirvió no estaba constituido en ese momento.

El origen del apodo de Johnny fue parte de una leyenda urbana que nació a partir de la canción popular The Drummer Boy of Shiloh, de William H. Hays.

Sin embargo, esto no opaca el resto de sus hazañas y el hecho que tenía unos cojones gigantes para tratarse de un nene de diez años.

Simplemente no participó del combate de Shiloh, aunque está documentado que tocó el tambor durante los comienzos de las batallas y participó de la acción en la Batalla de Chickamauga, donde hirió a un coronel de los Confederados.

Debido a su valor durante esos hechos fue condecorado por el Secretario del Tesoro de su país y durante la Guerra Civil resultó herido en otras dos ocasiones.

En Octubre de 1863 fue capturado por la fuerzas del sur que para su enorme desconcierto se encontraron un pibito petiso que vestía el uniforme de la Unión y estaba armado.

Los Confederados que tampoco eran villanos desquiciados decidieron no ejecutarlo y decidieron utilizar la fama del niño para humillar al ejército de la Unión.

En los diarios acusaron a los Yankees de enviar niños para combatirlos como un recurso cobarde y desesperado por intentar vencerlos.

Johnny eventualmente fue liberado en un intercambio de prisioneros y donde se convirtió en Brigadier General con el paso del tiempo.

Todo estos hechos que comenté fueron la base de la producción de Disney que en 1963 llevó al cine la historia de Johnny Shiloh.

Salvo por los Estados Unidos donde se emitió en televisión en el resto del mundo el film se exhibió en las carteleras de cine.

Esta película es fantástica y desopilante por la exageración con la que se retrató la biografía del niño, quien desde la mirada del estudio prácticamente se desenvuelve como el Capitán América.

Ya desde la recordada secuencia inicial con la pegadiza canción de los Hermanos Sherman (Mary Poppins) el director James Nielson presenta a Johnny en el centro de la batalla, tocando su tambor muy concentrado, mientras los tiros y las balas de los cañones explotan cerca de él.

Una carnicería se desata a su alrededor pero el chico nunca deja de tocar el maldito tambor.

Obviamente el tratamiento de la violencia fue moderado ya que se trataba de una película destinada a un público familiar.

Si bien muchas de las situaciones que se muestran en este film ocurrieron en la vida real desde la mirada de Disney las exageraron a niveles grotescos.

El rol principal estuvo a cargo de Kevin Cocoran, el niño estrella del estudio que precedió la llegada de Kurt Russell a la compañía, quien lo reemplazaría unos años después como la principal figura juvenil.

Corcoran trabajo en otros clásicos olvidados como Old Yeller (1957), Pollyanna (1960), Babes in Toyland (1961) y Bon Voyage! (1962) entre otros títulos de esta compañía.

Sin embargo fue Johnny Shiloh la producción por la que quedó en el recuerdo, en parte también por  el hecho que él está muy bien en el rol y el director supo aprovechar su carisma.

No es difícil de conseguir este film y lo recomiendo porque es muy entretenido.

A continuación pueden ver la mencionada secuencia inicial con la canción de los Hermanos Sherman.

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2 Comentarios

  1. Qué fuerte la historia de Johnny Shiloh y que capacidad tienen los estadounidenses para nutrir y hasta universalizar este tipo de personajes épicos… Hice cruce con la leyenda que retrata la peli El Renacido que le dio el bendito Oscar a Di Caprio.
    Geniales rescates en esta sección del blog Hugo, muy bueno!

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