Historia de Wonder Woman: Volumen 2

Capítulo 61: La era de John Byrne (Primera parte)

Cuando el escritor Denny O´Neil tuvo la idea de cambiarle el traje a Wonder Woman para convertirla en una especie de agente secreto esto generó numerosas protestas en los medios de comunicación, a comienzos de los años ´70, como vimos en entregas previas de este informe.

Sin embargo, pese a la queja de las líderes de los movimientos feministas, la etapa de O´Neil duró tres años y más allá de los cambios estéticos contribuyó a que el cómic abordara temáticas sociales y se volviera un poco más serio.

El caso de la Wonder Woman stripper de Mike Deodato generó un rechazó mayor, inclusive en artistas de la industria del cómic, y la editorial DC no lo pudo sostener al ilustrador brasileño en la revista.

Ese erotismo exacerbado que estaba fuera de lugar en esta revista duró apenas unos pocos meses y en la compañía desvincularon también al guionista William Messner-Loeb con el objetivo de relanzar la colección de la heroína otra vez.

El editor de ese momento Paul Kupperberg entonces optó por una apuesta gigante.

Tratar de convencer a uno de los escritores más legendarios de este arte para que llevara adelante las nuevas aventuras de Diana.

En mi opinión, John Byrne durante su etapa de gloria, entre mediados de los años ´70 y fines de los ´90 fue una especie de Rey Midas del cómic donde cada revista que tocó la convirtió en oro y su gran especialidad fueron los relanzamientos.

Cada vez que una historieta se encontraba en una etapa decadente de repente aparecía Byrne y la elevaba a otro nivel.

Para 1995 el artista sobresalía como una especie de rockstar del género de superhéroes cuyos antecedentes eran impresionantes.

A fines de los años ´70 cuando los X-Men estuvieron a punto de desaparecer para siempre en la cultura popular, debido a las bajas ventas de la revista, John con el guionista Chris Claremont revolucionaron a los mutantes en una etapa inolvidable.

Durante ese período el escritor y dibujante contribuyó con la creación de personajes famosos como Kitty Pide, Emma Frost y Sabretooth, además de darle una complejidad a la tramas que alcanzó su punto más alto con la revolucionaria Saga del Phoenix y Días del futuro pasado, ambas adaptadas en el cine.

A comienzos de los ´80 cuando los Cuatro Fantásticos estaban literalmente en la lona Byrne se hizo cargo de la revista y brindó la segunda Era Dorada de los personajes, después de las historias clásicas de Stan Lee Jack Kirby.

Su mayor contribución en este caso fue el empoderamiento de Sue Storms, quien dejó de ser la Chica Invisible que acompañaba al grupo para convertirse en la Mujer Invisible, con una personalidad más desarrollada y poderes superiores.

Cuando DC relanzó su línea editorial tras la publicación de la miniserie Crisis en la tierras infinitas, el artista fue el responsable de concebir la más celebrada versión de Superman que se hizo hasta la fecha en una etapa maravillosa.

Un período en el que el Hombre de Acero se volvió más vulnerable y el cómic se centró en su humanidad para brindar historias fascinantes.

Como si todo esto no fuera poco, en la misma década encima se dio el lujo de desarrollar una obra maestra de Marvel como fue el segundo volumen de She-Hulk que merece una nota aparte.

Un cómic muy especial que adoro por la manera en que rompió con las características clásicas del género. Ese es un tema que da para largo y voy a tratar en otro artículo.

No puedo dejar de mencionar que así comos sus logros artísticos son irrefutables, Byrne también es una figura muy controversial por las polémicas opiniones que suele expresar.

En su momento de máxima popularidad llegó a pelearse con numerosos colegas famosos como Roy Thomas, Peter David y Marv Wolfman a quienes desprestigió con declaraciones ofensivas. En el caso de Thomas luego tuvo que disculparse tras recibir una demanda judicial.

Hace un tiempo comparó a las mujeres transgénero con los pedófilos en Twitter y los lectores lo incineraron en las redes.

Un hombre muy particular que al no le gusta dar entrevistas ni asistir a convenciones de historietas. Hace unos años cuando Fox produjo una gran edición extendida de la película de los Cuatro Fantásticos reunieron a todos los artistas importantes que trabajaron en la revista, para un extenso documental sobre la historia de ese cómic.

El único que no accedió a dar una declaración fue Byrne. La foto que pueden ver a continuación es una de las pocas imágenes que existen de él en internet.

Hace unas semanas, para sorpresa de los amantes de las historieta, el artista apareció en un panel especial de una convención de Boston donde los lectores por primera vez en décadas pudieron hacerle preguntas y escucharlo hablar de sus trabajos.

En la actualidad se volvió cotidiano que Byrne haga declaraciones ofensivas sobre diversos temas que por lo general derrapan por completo, pero ese no es el foco de esta nota.

Creo que estos son los casos donde uno elige separar la obra artística de la vida personal del autor. Sus trabajos fueron brillantes y marcaron una bisagra en este campo pero sus participaciones en Twitter no se pueden tomar en serio.

Lo cierto es que con todos sus antecedentes laborales la idea que Byrne se hiciera cargo de Wonder Woman despertaba mucha expectactiva y para variar no defraudó para nada.

Para sorpresa del editor Kupperberg, Byrne aceptó el trabajo sin problemas ya que se trataba de un personaje importante con el que no había hecho nada hasta el momento.

El artista sólo puso una condición.

Quería la libertad absoluta para desarrollar su visión, además de ilustrar la historieta.

Obviamente en DC le dieron las llaves de Themyscira y lo dejaron que hiciera lo que deseaba.

Esta etapa, que hace poco la editorial ECC reeditó en castellano, fue muy interesante por los cambios importantes que le aportó al personaje.

En principio la mayor contribución de John Byrne pasó por convertir a Wonder Woman nuevamente en un personaje mainstream dentro del mercado editorial.

El autor sacó a la heroína del nicho de lectores que tenía en aquellos días para darle a la revista una popularidad que no gozaba desde la etapa de George Pérez.

Con el objetivo de conseguir esa repercusión Byrne encaró su trabajo de un modo diferente a todo lo que había hecho hasta ese momento.

Por lo general cuando un editor le encargaba la tarea de escribir un personaje, John tenía la rutina de leer todos los cómics que se habían hecho con ese superhéroe antes de empezar a escribir sus historias.

En el caso de Wonder Woman el artista decidió desprenderse de todos los antecedentes para relanzar a Diana con un enfoque fresco.

Su visión tenía tres objetivos esenciales.

Recuperar al público femenino que se había alejado en la primera mitad de los ´90, conseguir que cualquier persona pudiera disfrutar el cómic sin la necesidad de conocer al personaje en detalle y restablecer a la amazona otra vez como la heroína más poderosa de DC.

Byrne ignoró las versiones previas del personaje y tomó como influencia para sus historias a la Wonder Woman de Lynda Carter, un hecho que se percibiría con mucha más fuerza años después en la siguiente etapa del cómic.

Con la publicación del número 101 (Septiembre de 1995) comenzaba un período glorioso para la princesa amazona que sacudiría como una fuerza de la naturaleza todos los cimientos argumentales y arquetipos construidos en torno a la heroína.

Continuará.

 

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3 Comentarios

  1. John Byrne siempre fue polemico, ahora con las redes sociales queda mucho mas expuesto. Pero nada le quita q es uno de los mejores autores q ha existido.

    Una historia de el que fue muy polemica , fue la de Superman y el video Porno que filman con Big Barda( que si, que estaban controlados mentalmente), pero es una historia muy fuera de lugar y a Jack Kirby no le habra gustado para nada.

    Lo ultimo q se vio, fue q se reunio en una convencion con el actual editor en jefe de Marvel. Hay rumores de q volveria de alguna manera a los Xmen

  2. Tenés razón Emanuel! Me había olvidado de esa historia de Superman que me hizo ruido en su momento como a todo el mundo, pero no recuerdo otro derrape en grande en argumentos. Generalmente ocurren con temas sobre los que se expresa y queda parado en un lugar complicado de defender.

  3. recuerdo que en superman sus historias tenian cierta insinuación sexual a veces. No lo tenia en esas declaraciones “polemicas”. Hoy lo destruirían

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