Historia de Wonder Woman: Volumen II

Capítulo 59: Superman/Wonder Woman: Whom Gods Destroy

Por lejos uno de los peores y más extraños que se concibieron en la bibliografía de la princesa amazona.

Esta propuesta quedó prácticamente en el olvido, ya que no es popular y me atrevería que hoy solo la recuerdan los seguidores más fans de estos personajes.

Whom Gods Destroy es otra miniserie que surgió en 1996 cuando se pusieron de moda las historias de mundos alternativos, una temática que estuvimos recorriendo en las ultimas entregas de este informe.

La trama fue creada por una leyenda de la historieta como es Chris Claremont, quien pasó a la historia en este arte por haber revivido a los X-Men a fines de los años ´70, cuando estaban cerca de la desaparición.

Claremont además de crear a varios de los mutantes más famosos como Emma Frost, Gambito y Rogue fue responsable de concebir arcos argumentales que marcaron una bisagra en la historieta, como la saga de Fénix Oscura y Días del pasado futuro en X-Men, que fueron adaptadas en el cine.

Como si todo esto no fuera poco encima elevó a Wolverine a la categoría de personajes populares.

Claremont es una auténtica leyenda de Marvel y por eso esta miniserie es una curiosidad ya que fue su única incursión (por suerte) con Wonder Woman.

La trama se desarrolla en un mundo alternativo donde los nazis ganaron la Segunda Guerra Mundial y el Tercer Reich domina el continente americano y Europa.

En este contexto se desarrollan las aventuras de Superman, quien nunca envejeció desde 1945 y mantiene su relación sentimental con Lois Lane.

La periodista sufrió el paso del tiempo y en la actualidad es una señora mayor de casi 70 años, el primer elemento bizarro que sobresale en la historia.

Durante una investigación Lois descubre que el Reich en realidad se encuentra bajo el dominio del dios griego Adonis, quien consiguió de esa manera conquistar el planeta.

Diana eventualmente traicionó a la amazonas y colabora con los nazis, quienes tienen el apoyo de la mayoría del panteón griego. Las únicas diosas que se oponen a Adonis son Artemisa y Atenea.

Para platear una resistencia a los alemanes y vencer a Adonis, ambas deciden convertir a Lois en la nueva Wonder Woman.

Sin embargo, Circe, la clásica antagonista de Diana interviene y convierte a Superman en un centauro nazi con el objetivo de destruir a la nueva heroína.

Cuando las cosas no podían volverse más bizarras aparece Lana Lang, con poderes que le otorgaron las diosas griegas y convierte al Superman centauro en una mujer rubia, en uno de los grandes WTF memorables del cómic de los años ´90.

El ex Hombre de Acero adquiere una identidad femenina como castigo por los crímenes contra mujeres que cometió como centauro nazi.

Lois que es la nueva Wonder Woman se enfrenta con la ayuda de la versión femenina de Superman a la Wonder Woman villana que es la gran apuesta de Adonis.

El retrato que hacen en este cómic de la heroína original califica como la peor bazofia que se publicó en la historia del personaje.

Me voy a reservar un giro sorpresivo que tiene la historia donde se explica la intervención de los dioses griegos en la Segunda Guerra Mundial, por si alguien quiere leer este delirio absoluto de Claremont.

Lo que no puedo dejar de mencionar es que en una clara referencia a la vida de William Marston, la trama termina con Wonder Woman (Lois) y Lana Lang aceptando compartir a Superman en una relación polígama.

Más allá del disparate que presenta este cómic en su argumento, quedó claro que el autor no tenía mucha simpatía por Diana ni su relevancia como personaje del cómic a la que le asigna un rol secundario de villana.

No es un dato menor en ese sentido que Claremont le dedicara esta historia a los creadores de Superman, Jerry Siegel y Joe Shuster; Stan Lee y Kirby, mientras omite por completo a Marston.

El arte de esta miniserie quedó a cargo a Dusty Abell quien ilustró todos los personajes femeninos, menos la versión anciana de Lois, con el tono sexualizado que estaba de moda en los años ´90.

Whom Gods Destroy es una curiosidad por la excentricidad del argumento pero la realidad que el tratamiento que le dio Claremont a estos íconos de DC fue decepcionante.

Es más, disculpen la vulgaridad.

Si sos fan de Wonder Woman después de leer esto a Claremont lo querés cagar a trompadas por el modo mezquino con el que trató al personaje. Se percibe una clara intención de provocar a los lectores con un perfil de la heroína que resulta chocante.

Por supuesto esto quedó en el olvido después con el mamarracho nefasto que hizo Brian Azarello en la serie regular de la heroína en el 2011, aunque ese es un tema para tratar más adelante.

Si bien el concepto de los Elseworlds permite que se hagan cosas diferentes con estos personajes la idea de esta historia no termina de convencer y hasta resulta ofensiva por el destrato que manifiesta el autor por este íconos de DC.

Claremont fue muy criticado por esta miniserie en años posteriores  y no llamó la atención que hasta la fecha no volviera a intervenir en las aventuras de la princesa amazona.

Un gran escritor que como todo ser humano tuvo un día malo cuando concibió este guión, donde presentó probablemente el peor trabajó de su carrera.

 

2 Comentarios

  1. Y si el destrato fue con total intención?
    Después de leer tu artículo me queda muy claro que fue a propósito. Habría que ver a quien le tenía bronca dentro de DC para que este genio del comic haga semejante delirio.
    Hugo, como es costumbre, otro buen informe!!

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