En defensa de Barb Wire (1996)

Una de las mejores adaptaciones que se hicieron sobre un cómic en los años ´90 y que sigo defendiendo al día de hoy.

El ensañamiento, casi misógino, hacia Pamela Anderson por su trabajo en Barb Wire fue uno de los grandes momentos infames de la prensa cinematográfica de aquella década.

El único crítico en Estados Unidos que salió a defenderla abiertamente fue Roger Ebert, quien expresó que la actriz generaba empatía y brindaba una interpretación acorde a lo que demandaba su rol.

Pamela no protagonizaba un drama de Shakespeare sino un personaje de cómics que había surgido como una sátira de las heroínas de acción.

En lo personal banco a muerte esta película y estoy completamente convencido que en 1996 no había otra mujer que pudiera interpretar a Barb Wire que no fuera Anderson.

Pam fue la encarnación viva de la heroína de la historieta y la verdad que la mala leche con la que le pegaron en las críticas fue desproporcionado.

Hace uno días volví a ver la película y sigo insistiendo que en este rol estuvo impecable.

De hecho, tiene mucha más carisma y presencia que la insulsa y lamentable Viuda Negra de Scarlett Johansson, una actriz que no resulta convincente en estos roles.

Para las cosas que se hacían en los años ´90 dentro del género, esta fue una producción que se mantuvo fiel a la obra original que provenía del cómic y brindaba un buen entretenimiento.

Barb Wire fue una propuesta independiente de la editorial Dark Horse que a comienzos de aquella década cobró gran notoriedad por el suceso de Sin City, de Frank Miller.

Un tiempo después crearon un nuevo universo de ficción que presentaba una versión distópica de los Estados Unidos, cuyos personajes se publicaban bajo el sello Comic´s Greatest World.

En su momento esto fue una alternativa interesante frente a las propuestas de Marvel y DC que se habían puesto raras con tramas que presentaban cambios nefastos en los personajes principales.

La historia se centraba en cuatro ciudades especiales que eran Arcadia, Golden City, Steel Harbor y Cinnibar Flats. Cada localidad tenía a sus héroes específicos que contaban con su propia revista.

La realidad es que sólo tres personajes lograron pegar en el publico y fueron Barb Wire, Ghost (gran heroína Pulp que merece una nota aparte) y The Mask que andaba por esas ciudades y se cruzaba con las figuras de este mundo.

Barb no era otra cosa que la versión femenina de Snake Plissken, una cazarrecompensas que se involucraba en distintos casos y aventuras para mantener su club nocturno llamado Hammerhead.

Sin duda uno de los principales arquetipos de las heroínas sexualizadas de los ´90 que estaban de moda por aquellos días.

Las historias se ambientaban en la localidad de Steel Harbor que era una versión futurista y decadente de Detroit.

A diferencia de la imagen que hoy se tiene del personaje, en sus primeras aventuras usaba vestimentas bastante coloridas. Recién a partir del estreno de la película la heroína incorporó prendas oscuras de cuero y su aspecto físico adoptó las características de Pamela Anderson.

 

La primera serie de cómics de 1994 duró apenas nueve números y se canceló en febrero de 1995.

Por consiguiente, cuando llegó al cine al año siguiente muy poca gente sabía que Barb provenía de las historieta porque no había tenido gran difusión.

La película fue una producción independiente que se hizo con un presupuesto limitado de nueve millones de dólares y la única figura conocida era la protagonista.

Esto le jugó bastante en contra porque toda la atención del film estaba centrada exclusivamente en Pamela que tenía que remar la trama sola.

El argumento no fue gran cosa y presentaba una remake futurista de Casablanca, con Barb Wire en el rol de Humphrey Bogart. Inclusive el final recreaba la famosa escena final bajo la lluvia del clásico de Michael Curtiz.

La dirección corrió por cuenta del ignoto David Hogan, quien venía del campo de los video clips musicales, donde había trabajado con Prince, Kylie Minogue y Sheryl Crow.

Un aspecto de este film que estuvo muy bien logrado fue el modo en que el director capturó desde la estética la impronta neo-noir del cómic.

La recreación del Steel Harbor era impecable y la puesta en escena recreó a la perfección el mundo en el que se desenvolvía la heroína en el cómic.

Hogan también presentó una gran labor en el tratamiento de la acción donde se lucía Pamela Anderson en varias secuencias que hizo sin dobles.

Hay que darle el crédito por eso, ya que tenía que vestir un corset muy ajustado y botas de tacos altos que limitaban sus desplazamiento y eso nunca se notaba en el film.

Pamela fue Barb Wire y estaba perfecta en este papel que estaba en sintonía con lo que era la figura en los cómics.

Los idiotas que la analizaron esperando encontrar un personaje de Jane Austen evidentemente no entendieron por donde pasaba la propuesta.

Barb Wire lograba ser entretenida y llamaba la atención de entrada con la más grande secuencia inicial que se hizo de una adaptación de cómics en el cine.

Por cierto, una idea que surgió la propia protagonista para presentar el personaje.

No deja de ser interesante que los iluminados de la crítica destruyeron al film por considerarlo sexista cuando presentaba una heroína de acción que tenía una fuerte personalidad, se desempeñaba de un modo independiente y tenía permanentemente el control de las situaciones que enfrentaba.

Si bien Barb Wire estaba muy lejos de ser una expresión feminista, al menos tuvo la intención de darle lugar a una heroína dentro de un género que estaba dominado por roles masculinos.

El film no se tomaba en serio a sí mismo y parodiaba también el concepto de la chica Bond que estaba muy presente en la trama.

Frente a otros bodrios que se hicieron en esos años, dentro de las propuestas basadas en cómics, esta no fue la peor de todas.

Barb Wire era una producción clase B que tenía claro la clase de entretenimiento que buscaba brindar y desde los aspectos técnicos estaba muy bien realizada.

Las secuencias de tiroteos sin ir más lejos fueron completamente superiores a la basura de Wanted con Angelina Jolie, donde todo se veía artificial con esos pastiches absurdos de CGI.

Creo que el ensañamiento fue muy exagerado y la película no alcanzaba el nivel de mediocridad que luego encontraríamos en Elektra y Gatúbela que son muy inferiores y además aburren.

Acá la tenés a Pamela Anderson en el pináculo de su carrera a cargo de un rol divertido con una película que evoca a la heroína grotescas de los años ´90.

Con todas sus limitaciones y su reparto olvidable el film se deja ver si tenés claro por donde pasa la propuesta.

Si sos seguidor del cine clase B la disfrutás.

La cazarrecompensas de Steel Harbor volvió hace poco en los cómics con una imagen menos grotesca en una serie limitada de ocho números.

Al igual que la nueva Lara Croft ahora aparece más vestida si bien mantiene el mismo temperamento explosivo que en las viejas historias.

El trailer original del film.

 

 

7 Comentarios

  1. La verdad no se que onda la pelicula.
    Pero en esa epoca Pamela explotaba. Como bien decis, si la idea era presentar a una bomba sexual y que ademas fuera ruda, creo que el casting era perfecto.

  2. Quien pudiera ser extra y manguerear a Pamela Andreson!!!! jajajaja.
    Que viejos que estamos!!!! Tengo que ver esta película, no la tenía.

  3. “Barb Wire lograba ser entretenida y llamaba la atención de entrada con la más grande secuencia inicial que se hizo de una adaptación de cómics en el cine.”
    Esta bien que las tetas de Pamela garpan bastante, pero no habras exagerado un poco??

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