Reseña del regreso de S.W.A.T.

Creo que lo mencioné en otras notas.

Soy espectador de piloto.

Las frases “esperá hasta el octavo capítulo que la serie remonta” o “después de la segunda temporada se pone mejor” no funcionan conmigo.

Si el capítulo inicial no logra capturar mi atención y engancharme con los personajes no tengo paciencia para perder tiempo con algo que no me atrae mientras espero que mejore.

Por eso el piloto de una serie siempre me parece, clave ya que los realizadores tiene la presión de atrapar a los espectadores desde el inicio.

Si el primer episodio no me convence es muy difícil que siga adelante con la historia.

El jueves pasado se estrenó en los Estados Unidos la nueva versión de S.W.A.T. que recibió criticas malas de la prensa y el público.

El fin de semana vi el piloto online y si bien estoy completamente de acuerdo con las objeciones principales, creo que no todo está perdido. La serie tiene futuro si los realizadores se ponen a trabajar de inmediato en modificar esos elementos que generaron reseñas negativas.

Una de las quejas principales que despertó el piloto, tanto en la prensa como en el público, es la falta de identidad propia de S.W.A.T. y el tratamiento exagerado de la acción.

A la hora de analizar esta cuestión es importante recordar quienes son los productores principales del programa, ya que es un punto esencial de esta cuestión.

La remake de este clásico fue concebida por Shawn Ryan, responsable de joyas policiales memorables como The Shield y The Chicago Code, y Neal Moritz, el productor de la sagas cinematográficas de Rápido y furioso y XxX, con Vin Diesel.

Moritz fue también responsable de la película de S.W.A.T. con Samuel Jackson y las continuaciones que se hicieron para el dvd.

En el piloto de la serie se percibe una puja de poderes entre la visión seria y realista que tiene Ryan del género y el espectáculo pochoclero de Moritz.

Queda claro que en esta producción el creador de The Shield tiene las manos atadas y no puede profundizar demasiado en el realismo que suelen tener sus proyectos, ya que también impone su peso la pirotecnia hollywoodense que le gusta a Moritz.

S.W.A.T. tiene un problema serio de identidad donde no queda claro el tipo de relato que los realizadores desean contar.

Por un lado tiene un buen perfil dramático (la contribución de Ryan) en el que se trabaja el concepto de la serie dentro un contexto social moderno, donde los conflictos raciales y la tensión con la policía intenta ser un eje de la historia.

El problema es que al mismo tiempo esto se retrata con mucha superficialidad para darle lugar a las escenas ridículas de acción (el efecto Moritz) que se contraponen con la seriedad que intenta tener la trama.

Los lectores de más de 40 años o aquellos que son fanáticos del genero policial probablemente recordarán una famosa serie con William Shatner llamada T.J.Hooker.

Una propuesta que trascendió por las piruetas ridículas que hacía el protagonista en las delirantes escenas de acción.

S.W.A.T. tiene un problema similar y no ayudó en ese sentido que la dirección del primer episodio estuviera a cargo de Justin Lin, un cineasta que dirigió varias entregas de la saga Rápido y furioso.

Si bien también pasó por la serie True Detective, su labor en esta producción se concentró en las secuencias de acción.

Todas las tácticas y estrategias que se suponen deben emplear los protagonistas en los operativos policiales acá brillan por su ausencia, ya que los policías se comportan como héroes hollywoodenses perfectos que resuelven las situaciones sin grandes inconvenientes.

La serie tiene esa impronta del super macho que todo lo puede y se pasa por momentos con el exceso de testosterona.

Un de la quejas del público es que se nota que la serie no tiene consultores de la policía para asesorarlos en las secuencias de acción y es verdad porque los personajes se desenvuelven como estrellas de acción hollywoodenses, más que policías reales.

Todos son expertos en artes marciales y en este primer episodio el caso que enfrentan tiene la complejidad de un capítulo de Scooby Doo.

Otro problema con S.W.A.T. es que todo se ve artificial.

A diferencia de los clásicos trabajos del productor Shawn Ryan que suelen filmarse en locaciones reales en esta producción se nota que las escenas de acción y persecuciones fueron realizadas en un estudio de televisión.

Ahora bien, como mencioné antes no todo está perdido.

 La serie tiene la ventaja de contar con un buen reparto donde sobresale por su carisma el protagonista Shamar Moore. Un actor que hace años la viene remando en Hollywood y recién a los 47 años pudo obtener un rol protagónico importante.

En esta producción es la figura principal de la serie y se desempeña con mucho credibilidad en los momentos dramáticos. También tiene una buena química con el resto del reparto donde participa Kenny Johnson, una de las figuras de The Shield.

Su personaje es otra víctima del problema de identidad que tiene la serie. El nuevo Hondo Harrelson funciona muy bien cuando la serie se encamina por un terreno serio pero pierde su gracia cuando es retratado en las escenas de acción como un super policía perfecto.

S.W.A.T. debe tener acción ya que es parte de la esencia de la serie, esto no es La Ley y el Orden, pero sería mucho más interesante si los operativos se concentraran en la tensión de esas situaciones más que la pirotecnia exagerada.

Si los productores logran corregir estas cuestión a lo largo de la temporada la serie podría ser más atractiva.

De todos modos es importante destacar que si en el pasado disfrutaste de las producciones de Shawn Ryan la mejor recomendación es mirar esta propuesta con bajas expectativas ya que es evidente que el realizador no tiene el control del proyecto.

En otras palabras, no esperes encontrar una producción del nivel de The Shield, Terriers o The Chicago Code porque este programa de televisión se encaró por otro camino.

Le voy a dar una oportunidad a S.W.A.T. para ver si logra definir su identidad dentro del enfoque policial que propone, aunque su debut no resultó tan satisfactorio.

 

5 Comentarios

  1. La serie sale en EE.UU por el canal CBS, no es un canal tan jodido como Fox o NBC (que tanto aman cancelar series) pero irónicamente yo creo que si SWAT decae en rating tiene mas chances de mejorar porque le prestarían mas atención a esos errores. Son varias las series que mejoran con el tiempo y alcanzan su mejor etapa en la temporada 2 jaja. Ahora supongamos todo lo contrario, que a la serie le va bien con los indices de audiencia así como es ahora, seria como darle la derecha Moritz y tendría menos posibilidades de corregir los defectos.

  2. Perdón por quedarme en la anécdota, pero desconocía la serie de William Shatner. Es más, aparece como el actor que interpretaba a TJ Hooker en Showtime, la de Robert De Niro y Eddie Murphy, para darles consejos de cómo hacer más espectacular el reality. Yo pensaba que era un personaje creado para la película.
    Con respecto a SWAT y el realismo, tenés alguna opinión de Chicago PD, el spin off de Chicago Fire? Es de la productora de La Ley y El Orden. Tiene bastante contacto con temas de racismo, pandillas y la policía, y la unidad que protagoniza la serie no es una estampita, es más, el líder de la unidad arrancó como villano en Chicago Fire. Hay escenas de acción, pero son bastante medidas, y cada tanto se cruza con sus dos series hermanas (Fire y Med) y hasta con LLyEO UVE.

    Saludos

  3. Tiene razón Juan Pablo, es mas probable que te guste Chicago PD porque es un policial mas realista, obviamente no esta a la altura de una The Wire o The Shield pero es mucho mas digno que lo que se vio hasta ahora de esta nueva SWAT y tiene un gran protagonico en Jason Beghe, es bastante antihéroe el tipo.

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*