Sharsky´s Machine: Imperdible película con Burt Reynolds

En los años ´70 los tres gigantes de Hollywood que lideraron el cine de acción y el policial fueron Clint Eastwood, Charles Bronson y Burt Reynolds.

Hubo otros artistas importantes por supuesto, pero ellos integraron la trinidad de estos géneros hasta la llegada de una nueva generación integrada por Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger y Bruce Willis.

En el caso de Burt creo que es el más subestimado de los tres y siempre tengo la sensación que no se lo reconoce como corresponde.

Como expresé en mi Top 200 dedicado a las películas de acción, si ignorás a Reynolds entre los grandes del género no entendés absolutamente nada de este tipo de cine.

Hay un detalle muy divertido sobre su carrera que retrata también la enorme popularidad que llegó a tener en su momento.

En los años ´70 entre Burt y Clint Eastwood surgió una competencia muy divertida que años más tarde se replicaría entre Stallone  y Schwarzenegger.

Si bien ellos se tenían un enorme respeto profesional, cada actor estaba pendiente de lo que hacía el otro y hubo un período donde interpretaron roles similares para competir en la taquilla.

En 1977 Reynolds se enfocó en la comedia de acción y protagonizó una de las películas más taquillera de ese año junto con Star Wars, como fue Smokey y el bandido.

La obra del director Hal Needham fue un enorme fenómeno popular e inspiró luego varios filmes parecidos.

Eastwood que venía de interpretar a Harry, el sucio y otros roles dramáticos como el renegado Josey Wales decidió emular a Reynolds en la comedia y protagonizó un año después, Every Wich Way but Loose.

La película tenía el mismo tono de humor que la historia de Smokey con la diferencia que el rol de Clint era un camionero rebelde. El resto era exactamente lo mismo (inclusive la banda de sonido), algo que ofuscó a Reynolds en su momento ya que sentía que Eastwood buscaba copiar sus personajes.

La película del camionero que viajaba acompañado de un mono fue un éxito y en 1980 se estrenó la continuación, Any Wich Way You Can, meses después que llegara a los cines la segunda parte de Smokey y el bandido.

Así fue que Burt decidió vengarse y en 1981 presentó su versión de Harry, el sucio donde copiaba descaradamente el rol de Easwood dentro del género policial.

Sin embargo, la película que contó con dirección del propio Reynolds fue aclamada por la prensa y el público y hasta la fecha sobresale como una de las mejores obras de su carrera.

Dentro de su labor como realizador es claramente su mejor producción y representa esa clase de filmes que ya no tienen lugar en la cartelera.

Cuando llegan a los cines hoy las consideramos un milagro.

Sharky´s Machine es una joya absoluta dentro del policial negro, donde Reynolds claramente emuló la fórmula de las historias Harry, el sucio con la particularidad que le añadió su sello personal como realizador.

La película fue una adaptación de la novela homónima de William Diehl y tuvo un reparto de lujo donde sobresalieron Vittorio Gasman, Charles Durning, Rachel Ward y Henry Silva, obviamente como villano.

El rol de Silva era muy parecido a esos asesinos desalmados que encarnaba dentro del poliziottesco italiano.

Burt interpreta a Sharky, su versión de Harry Callahan, un policía de narcóticos que trabaja como agente encubierto para detener a un poderoso narcotraficante.

El día que está a punto de arrestarlo un policía accidentalmente revela su identidad y Sharky se ve envuelto en una persecución donde el criminal toma como rehenes a los pasajeros de un colectivo.

La secuencia de acción con la que abre la película es espectacular. Reynolds le da una tensión a su relato tan intensa que desde los primeros minutos atrapa al espectador con el conflicto y el personaje principal.

La acción es brutal y sangrienta pero se desarrolla dentro de un contexto realista.

Aunque Sharky elimina al narco, los civiles heridos que deja el enfrentamiento generan su caída como policía. A raíz de ese hecho el protagonista es  transferido a una división de robos en la que ningún detective quiere terminar.

Acá encontramos otra genialidad de Reynolds.

Sharky no es transferido a otra ciudad sino al subsuelo de la comisaria donde trabaja que es una oficina inmunda y decadente.

La sensación de claustrofobia que genera en su narración cuando retrata el nuevo lugar de trabajo de su personaje es brillante. La atmósfera de decadencia, suciedad y perdedores que rodea a Sharky está en perfecta sintonía con la impronta de policial negro que tiene el film.

Mientras se desenvuelve en la nueva división, Sharky luego se ve involucrado en un caso de homicidio que vincula a un grupo mafioso con figuras políticas.

Como los buenos policiales, la trama tiene varios giros inesperados y aunque el rol de Reynolds claramente evoca a Harry, el sucio, el actor también la da su propia personalidad.

En esta película el actor le rindió un lindo homenaje al clásico policial negro de Otto Preminger, Laura (1944), aunque es mejor no desarrollar esta cuestión para no arruinarles algunas sorpresas de la trama.

No es de extrañar que esta película se convirtiera en un suceso taquillero y tuviera excelentes críticas en 1981 porque tiene todos los elementos que uno disfruta en una propuesta de este género.

La realidad es que Burt hizo todo bien en este proyecto donde contó con un guión inteligente y un reparto de actores de primer nivel.

Pese a todo,  el mayor impactó lo generó el dominio del suspenso en su narración y la dirección de las secuencias de acción que eran fabulosas.

 Sharky´s Machine se convirtió en el mayor éxito taquillero del actor a nivel internacional, algo que no pudo replicar con sus filmes posteriores.

Un Dato Loco muy divertido.

Cuando Eastwood estrenó la película Any Wich Way You Can, Reynolds le mandó al actor una nota con las siguientes palabras:

Clint te estás metiendo en mi territorio, ahora voy a hacer Harry, el sucio en Atlanta.

Cuando Sharky´s  Revenge resultó elogiada en los medios y se convirtió en un éxito taquillero Eastwood le respondió con un telegrama en la que expresaba el siguiente mensaje:

No estabas bromeando, con lo de Harry, no? 

Eventualmente Clint y Reynolds trabajaron juntos en la decepcionante City Heat (1984).

Una película que arruinó lo que hubiera sido una colaboración histórica entre ellos de no ser por un guión mediocre y la mala relación del director Blake Edwards con Eastwood.

Edwards eventualmente fue reemplazado por Richard Benjamin (Hogar, dulce hogar), quien hizo lo posible por arreglar una proyecto que tuvo numerosos problemas de producción.

Si nunca vieron Sharky´s Machine recomiendo que la busquen porque es una joya imperdible dentro del policial negro.

Esta era el avance original.

 

 

1 Comentario

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*